{"id":19112,"date":"2021-07-23T00:00:00","date_gmt":"2021-07-23T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-pareja-xiii-sacrificio"},"modified":"2024-02-23T10:32:57","modified_gmt":"2024-02-23T16:32:57","slug":"la-pareja-xiii-sacrificio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-pareja-xiii-sacrificio","title":{"rendered":"La pareja XIII: Sacrificio"},"content":{"rendered":"<p><b><i>De Ser a Ser<\/i>, por: Santiago Heyser.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><b>Si la idea b\u00e1sica de formar pareja, es que voy a vivir<br \/>\nmejor en comparaci\u00f3n a cuando estoy solo, \u00bfpor qu\u00e9 terminamos aceptando lo que<br \/>\nno queremos vivir?<\/b><\/p>\n<p>Si el objetivo es ser felices, el sentido de tener pareja es tener mejor<br \/>\ncalidad de vida acompa\u00f1ado que solo. A trav\u00e9s de la relaci\u00f3n, y cuando se da, a<br \/>\ntrav\u00e9s de la paternidad o maternidad, debi\u00e9ramos tener una buena vida que sea<br \/>\nbase de nuestro crecimiento para alcanzar nuestra propia plenitud. En este<br \/>\ncontexto, al margen de esfuerzos y responsabilidades, ni la pareja ni los hijos<br \/>\nson una carga, porque ambos enriquecen nuestra vida, lo que nos permite crecer<br \/>\ny desarrollarnos con alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Desafortunadamente estamos mal educados y desde los n\u00facleos familiar y<br \/>\nsocial, hasta el adoctrinamiento religioso y medi\u00e1tico, nos han hecho creer que<br \/>\npor estos beneficios o satisfacciones hay que pagar un precio\u2026 \u00a1el precio del<br \/>\nsacrificio! Frases como \u201cel amor es sacrificio\u201d o \u201chay que sacrificarse por la<br \/>\npersona que amamos\u201d, son un par de ejemplos del nivel de aberraci\u00f3n de los<br \/>\nmensajes y lecciones que recibimos. Si somos honestos, nadie inicia una<br \/>\nrelaci\u00f3n, ni le interesa hacerlo, para sacrificarse. En t\u00e9rminos emocionales,<br \/>\nlo que buscamos es sentirnos bien, estar alegres, contentos y sonre\u00edr, nuestra<br \/>\naspiraci\u00f3n es ser felices, nadie quiere pasarla mal ni sentirse frustrado<br \/>\nporque vive algo que no quiere. Sin embargo, ya sea por costumbre o<br \/>\ncondicionamiento, vivimos una contradicci\u00f3n permanente al aceptar<br \/>\nsacrificarnos, por acci\u00f3n u omisi\u00f3n, mientras que, en reciprocidad, exigimos o<br \/>\nesperamos que nuestra pareja y nuestros hijos se sacrifiquen por nosotros.<\/p>\n<p>La realidad es que actuar de manera contraria a quienes somos,<br \/>\neventualmente nos termina consumiendo o terminamos rebel\u00e1ndonos, lo que lleva<br \/>\nal rompimiento, al divorcio o a la resignaci\u00f3n de vivir el resto de nuestras<br \/>\nvidas de forma miserable. En cualquier caso, vivir una relaci\u00f3n de esta manera<br \/>\nes justo lo opuesto de lo que se buscaba en un principio, simplemente no tiene<br \/>\nsentido y es frustrante. En lo cotidiano, es triste ver c\u00f3mo se mantienen<br \/>\nrelaciones disfuncionales por principios religiosos, presi\u00f3n social y familiar<br \/>\no \u201cpor los hijos\u201d\u2026 como si estar viviendo en medio de personas resignadas y en<br \/>\nconflicto fuera ben\u00e9fico para los ni\u00f1os. Por lo descrito es que muchas personas<br \/>\nterminan sacrific\u00e1ndose a s\u00ed mismas y sacrificando calidad de vida por<br \/>\ndependencia, ya sea de tipo religioso, familiar, cultural, mental, f\u00edsico o<br \/>\necon\u00f3mico, o porque no entienden que cada uno somos seres completos e<br \/>\nindependientes, y como consecuencia no asumen la responsabilidad de su vida y<br \/>\nla posibilidad de ser felices al continuarla sin pareja.<\/p>\n<p>El derecho a ser feliz es condici\u00f3n indispensable en una relaci\u00f3n, no se<br \/>\ntrata que la otra persona est\u00e9 mal y yo bien, como tampoco se vale cuestionar o<br \/>\nquerer cambiar al de enfrente. Nadie tiene derecho de imponer su c\u00f3digo de<br \/>\nconducta a la pareja, porque adem\u00e1s, es un hecho que no hay correcto o<br \/>\nincorrecto, solo hay percepciones o formas de ser y pensar diferentes. Ser<br \/>\npareja no me obliga a funcionar como mi pareja quiere, lo curioso, cuando se<br \/>\ntrata de nosotros y ante la frustraci\u00f3n de que no sucede lo que queremos,<br \/>\nforzamos y manipulamos a la persona que decimos amar y con quien aspiramos a<br \/>\nvivir una buena vida, para que act\u00fae como queremos, porque cuando es en nuestro<br \/>\nfavor, s\u00ed aceptamos que \u201cel amor es sacrificio\u201d y de forma convenenciera terminamos<br \/>\ncon el argumento \u201csi me amas, sacrif\u00edcate por m\u00ed, o haz lo que yo quiero\u201d.<\/p>\n<p>El problema es aceptar lo que no queremos vivir o comprometernos con lo<br \/>\nque no sabemos si vamos a poder cumplir, como la fidelidad o prometer mantener<br \/>\nla relaci\u00f3n hasta que la muerte nos separe\u2026 \u00a1Hay que saber decir que no! y<br \/>\nconstruir el amor d\u00eda con d\u00eda y, en un descuido, la relaci\u00f3n dura toda la vida,<br \/>\nsin promesas, sin compromisos y sin obligaciones, simplemente, porque al estar<br \/>\njuntos soy feliz.<\/p>\n<p>No existe la pareja perfecta, es natural que tengamos intereses,<br \/>\nperspectivas, pensamientos y opiniones diferentes, como es natural que en alg\u00fan<br \/>\nmomento, por la convivencia, tengamos que adaptarnos, ceder, renunciar, o<br \/>\nnegociar ante estas diferencias, la clave est\u00e1 en que nunca sacrifiquemos<br \/>\nquienes somos, nuestra esencia, nuestros principios o nuestros sue\u00f1os, para<br \/>\npoder vivir bien en pareja, al vivir con libertad y en concordancia con nuestra<br \/>\npropia naturaleza individual\u2026 \u00a1As\u00ed de sencillo!<\/p>\n<p>Un saludo, una reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Twitter: @SantiagoHeyser<\/b><br \/><b>Correo: heyser@deseraser.mx<\/b><\/p>\n<p><b><\/p>\n<p><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Ser a Ser.<\/p>\n","protected":false},"author":1142,"featured_media":34200,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19112"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1142"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19112"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19112\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34199,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19112\/revisions\/34199"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34200"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}