{"id":19100,"date":"2021-07-21T00:00:00","date_gmt":"2021-07-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-cine-negro-cuestion-de-politica"},"modified":"2024-02-23T10:32:13","modified_gmt":"2024-02-23T16:32:13","slug":"el-cine-negro-cuestion-de-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-cine-negro-cuestion-de-politica","title":{"rendered":"El cine negro, cuesti\u00f3n de pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b>Por: Aida Maria Lopez Sosa.<\/b><\/p>\n<p><i><\/i><\/p>\n<blockquote><p><i>\u201cEsto es un asalto. No hagan panchos porque se los lleva la chifosca mosca (chingada madre)\u2026\u201d.<\/i><br \/><b>Expresi\u00f3n popular de los delincuentes en la primera mitad del siglo XX.<\/b><\/p><\/blockquote>\n<p>Corr\u00edan los a\u00f1os cuarenta, la modernidad irrump\u00eda en la capital mexicana y los estragos de esta como consecuencia. La divisi\u00f3n entre ricos y pobres se acrecentaba, calles oscuras y s\u00f3rdidas, eran el escenario donde se gestaban las bajas pasiones de gente que hab\u00eda emigrado del campo a la gran ciudad. Los pobres se divert\u00edan en los salones de baja monta, de moral ligera, como el \u201cSal\u00f3n M\u00e9xico\u201d, \u201cSavoy\u201d, \u201cLa Perla\u201d, \u201cBombay\u201d, \u201cSmyrna Dancing Club\u201d, donde las orquestas incitaban a la ficha, el pase directo al placer con la buena compa\u00f1\u00eda de una guapetona rumbera dispuesta a pasarla a todo dar. Los que asist\u00edan a \u201cEl burro\u201d ten\u00edan que pasar bajo las patas de un asno gigante que serv\u00edan de entrada al cabaret donde las coristas sal\u00edan al escenario por una resbaladilla. \u00a1Surrealista! como dijo Dal\u00ed.<\/p>\n<p>El \u201cCachorro de la Revoluci\u00f3n\u201d prometi\u00f3 acabar con la desigualdad. El discurso aguanta todo, pero la realidad se impone y termina cobrando el costo. Miguel Alem\u00e1n en su af\u00e1n de llegar a la silla presidencial prometi\u00f3 que \u201cCada mexicano tendr\u00eda un Cadillac, un puro y un boleto para los toros\u201d, nada m\u00e1s alejado -hasta la actualidad- de lo que sucedi\u00f3 en los seis a\u00f1os de su mandato entre 1946 y 1952. Mientras en la fachada se enarbolaban los logros de la modernidad -puentes, hospitales, Ciudad Universitaria-, en el patio trasero se gestaba el flagelo que azotar\u00eda al pa\u00eds durante d\u00e9cadas. Asaltantes, traficantes de drogas, asaltabancos, prestanombres, secuestradores, carteristas, singular fauna social pululaba en el sexenio alemanista. El robo no era cuesti\u00f3n de moralidad sino de supervivencia.<\/p>\n<p>Por supuesto hab\u00eda materia prima suficiente para que los realizadores cinematogr\u00e1ficos se sirvieran y dieran paso a una nueva propuesta est\u00e9tica, que si bien ya ten\u00eda un antecedente realista y documental en el cine mudo en blanco y negro con: \u201cEl autom\u00f3vil gris\u201d (Enrique Rosas, 1919), no se hab\u00eda conceptualizado como g\u00e9nero. A la par del sexenio se desplegaba el Cine Negro Mexicano. Las damas nocturnas encarnizaban rumberas, ficheras, aventureras y madames; villanos, asesinos y padrotes, eran los caballeros de la noche que daban vida al universo marginado de la clase pudiente. El g\u00e9nero policiaco levant\u00f3 \u00e1mpulas en el gobierno, no era el rostro sin maquillaje que deseaba dar a conocer al mundo, vali\u00f3 la censura de \u201cLos olvidados\u201d (Luis Bu\u00f1uel, 1950), no era pol\u00edticamente correcto que un refugiado espa\u00f1ol hablara mal del pa\u00eds que lo acogi\u00f3.<\/p>\n<p>La noche, la hora en que se sueltan los demonios, condiciones para el pecado, el crimen y la violencia, cuando se exacerba la sexualidad y cohabitan Eros y Thanatos, inspir\u00f3 \u201cLa mancha de sangre\u201d (Adolfo Best Maugard, 1937), desparecida por m\u00e1s de seis d\u00e9cadas por la censura. Otra policiaca de esa misma d\u00e9cada es \u201cLos muertos hablan\u201d (Gabriel Soria, 1935), ambas pasaron al olvido por la falta de difusi\u00f3n, era mejor promover el cine folcl\u00f3rico e indigenista como \u201cAll\u00e1 en el Rancho Grande\u201d (Fernando de Fuentes, 1936), \u201cAlma jarocha\u201d (Antonio Hel\u00fa, 1937), \u201cCanto a mi tierra\u201d (Jos\u00e9 Bohr, 1938).<\/p>\n<p>En M\u00e9xico llegaba por esas fechas el cine gansteril de los Estados Unidos, a partir de la Segunda Guerra Mundial el cine del pa\u00eds vecino abord\u00f3 el crimen, la muerte y la venganza de personajes que al intentar incorporarse a la sociedad se encontraban con hostilidades y violencia. El cine mexicano de los cuarenta goz\u00f3 de libertad, Miguel Alem\u00e1n no se opuso a las tem\u00e1ticas cabaretiles y gansteriles. Al t\u00e9rmino de su mandato las historias sufrieron una metamorfosis, comenzaron a manejar la doble moral con tonos religiosos como \u201cTu hijo debe nacer\u201d (Alejandro Galindo, 1956), \u201cLa hermana blanca\u201d (Tito Davison, 1960), entre muchas otras.<\/p>\n<p>En la investigaci\u00f3n que realiz\u00f3 Rafael Avi\u00f1a para \u201cMex Noir\u201d cuenta las costosas exigencias de las divas del cine mexicano durante ese per\u00edodo en contraste con la pobreza de los sectores marginados que viv\u00edan en cuevas, jacales, barracas y agujeros. La actriz brasile\u00f1a Leonora Amar para rodar \u201cEl desquite\u201d (Roberto Ratti, 1947) exigi\u00f3 un abrigo de armi\u00f1o cuya renta era de 22, 500 pesos. Dolores del R\u00edo para filmar \u201cBugambilia\u201d (Emilio Fern\u00e1ndez, 1945) pidi\u00f3 una mantilla antigua de 5,000 pesos. De locura lo que hizo Mapy Cort\u00e9s para actuar en \u201cEl amor las vuelve locas\u201d (Fernando Cort\u00e9s, 1946), adquiri\u00f3 en Estados Unidos m\u00e1s de una treintena de trajes con sus respectivos bolsos y zapatos. \u201cLa Do\u00f1a\u201d tuvo antojo de un simple mango en medio del rodaje y se tuvo que detener la producci\u00f3n de \u201cEl monje blanco\u201d (Julio Bracho, 1945), con un peque\u00f1o costo de 10,000 pesos cuando sus honorarios eran de 200,000 mil por pel\u00edcula.<\/p>\n<p>Los mexicanos somos testigos de la incidencia de la pol\u00edtica en la cultura. El cine, la dramaturgia y la literatura son hijos del tiempo. El cine negro mexicano hizo lo propio al documentar los problemas sociales derivados de la desigualdad. Ha pasado poco m\u00e1s de un siglo, a trav\u00e9s de las pel\u00edculas conocemos la g\u00e9nesis de la situaci\u00f3n actual. Queda claro que la Revoluci\u00f3n no solucion\u00f3 y la modernidad intensific\u00f3. Ahora la tecnolog\u00eda es aliada contra la censura de los temas inc\u00f3modos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aida Maria Lopez Sosa.<\/p>\n","protected":false},"author":1152,"featured_media":34188,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19100"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19100"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19100\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34187,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19100\/revisions\/34187"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34188"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19100"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}