{"id":19052,"date":"2021-07-15T00:00:00","date_gmt":"2021-07-15T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-amistad-de-la-filosofia-a-las-redes-sociales"},"modified":"2024-02-23T10:29:57","modified_gmt":"2024-02-23T16:29:57","slug":"la-amistad-de-la-filosofia-a-las-redes-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-amistad-de-la-filosofia-a-las-redes-sociales","title":{"rendered":"La amistad: De la filosof\u00eda a las redes sociales"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aida Maria Lopez Sosa.<\/b><\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<blockquote>\n<p><b><i><\/i><\/b><i>\u201cUn amigo me preguntaba por qu\u00e9 no constru\u00edamos ahora catedrales g\u00f3ticas famosas, le dije:  &nbsp; los hombres de aquellos tiempos ten\u00edan convicciones; nosotros, los modernos no tenemos m\u00e1s que opiniones, y para elevar una catedral g\u00f3tica se necesita algo m\u00e1s que una opini\u00f3n\u201d.<\/i><b> Heinrich Heine. Poeta del romanticismo alem\u00e1n.<\/b>  <\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>El tema de la amistad no escapa del campo<br \/>\nde la filosof\u00eda, desde el inicio de la civilizaci\u00f3n ha pasado a formar parte de<br \/>\nlas disertaciones que la conceptualizan, a veces desde la moralidad como en Arist\u00f3teles,<br \/>\nel primero que le dio la importancia como para escribir un tratado, aunque ya lo<br \/>\nhab\u00edan hecho antes con menor inter\u00e9s S\u00f3crates y Plat\u00f3n. La amistad como<br \/>\nfen\u00f3meno humano toma una nueva resignificaci\u00f3n desde la aparici\u00f3n de las redes<br \/>\nsociales, se les llaman \u201camigos\u201d, incluso, a personas de las que no se sabe nada de<br \/>\nellas y que quiz\u00e1 jam\u00e1s se conozcan. Nunca antes la \u201camistad\u201d se hab\u00eda obtenido<br \/>\ncon tanta facilidad, sin la necesidad de cruzar palabra o que alguien presentara<br \/>\na los involucrados a manera de recomendaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Pese a la nueva conceptualizaci\u00f3n de la<br \/>\namistad, los que consideramos amigos todav\u00eda los contamos con los dedos de una<br \/>\nmano, aunque no siempre los ocupemos todos; sabemos que la amistad va mucho m\u00e1s<br \/>\nall\u00e1 de presionar una tecla. La amistad se construye a partir de determinados<br \/>\nvalores e involucra respeto, estima, intimidad y hasta tensi\u00f3n. En la era del<br \/>\ninternet el respeto a la privacidad del otro -condici\u00f3n para una sana<br \/>\nconvivencia seg\u00fan el fil\u00f3sofo alem\u00e1n Friedrich Nietzsche-, se ha perdido en su<br \/>\ntotalidad. Los tel\u00e9fonos inteligentes y las redes sociales ventilan la vida<br \/>\npara el escrutinio p\u00fablico, no pocas veces esto ha derivado en divorcios,<br \/>\ndespidos laborales, suicidios y hasta enconos pol\u00edticos entre pa\u00edses por las<br \/>\ndeclaraciones de sus representantes que con facilidad se \u201cviralizan\u201d.<\/p>\n<p>Dadas las m\u00faltiples visiones acerca de lo<br \/>\nque consideramos amistad vale la pena remitirnos a la clasificaci\u00f3n de<br \/>\nArist\u00f3teles, quien le da una dimensi\u00f3n antropol\u00f3gica, es decir, que es parte<br \/>\nde la naturaleza humana ya que el hombre es un ser pol\u00edtico-social. El fil\u00f3sofo<br \/>\ndiferencia tres tipos: Por inter\u00e9s, cuando la relaci\u00f3n significa un beneficio<br \/>\ninstrumental rec\u00edproco; Por placer, esos amigos con los que se pasa un buen<br \/>\nrato sin llegar a profundizar y la amistad perfecta, la que trasciende el<br \/>\ntiempo y el espacio por la admiraci\u00f3n de las virtudes del otro, cuyo efecto es<br \/>\ndesear mantenerse pr\u00f3ximo, estos son los amigos para siempre, con los a\u00f1os<br \/>\ncomparten afinidades, recuerdos, ideas, an\u00e9cdotas y complicidades que los<br \/>\nmantiene unidos. El car\u00e1cter social de la amistad se perdi\u00f3 durante la Edad<br \/>\nMedia cuando se concibi\u00f3 no como una actividad humana, sino como obra del amor<br \/>\ndivino. T\u00e9rminos como amigo del coraz\u00f3n donde se involucra la uni\u00f3n espiritual<br \/>\nse diferenci\u00f3 del amor entre g\u00e9neros por el romanticismo alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Por otra parte Nietzsche en los \u00faltimos<br \/>\na\u00f1os de su vida reflexion\u00f3 acerca de \u201cla soledad heroica del genio solitario\u201d, postulando<br \/>\nuna \u00e9tica de la amistad en contraposici\u00f3n a la moralizadora de Arist\u00f3teles. Cuestion\u00f3<br \/>\nla visi\u00f3n cristiana de la amistad sin ego\u00edsmo, altruista &#8211;<i>caritas<\/i>-, &nbsp;ante esto propuso<br \/>\nel centrismo del individuo para que pueda ser amigo. La virtud de la jovialidad,<br \/>\nponderando la risa, es lo que atraer\u00e1 a los amigos, ya que quienes se alegran<br \/>\ncon nuestra compa\u00f1\u00eda se mantendr\u00e1n cercanos, base de su \u00e9tica de la amistad en<br \/>\ncontrapeso a la \u00e9tica cristiana de compasi\u00f3n y sufrimiento. Sus ideas de la<br \/>\namistad se extrapolaron al matrimonio: <i>\u201cNo<br \/>\nla ausencia del amor, sino la ausencia de la amistad es lo que hace infeliz a<br \/>\nlos matrimonios\u201d. <\/i>El talento de la amistad es base de un buen matrimonio,<br \/>\nya que lo afrodisiaco es pasajero y la amistad es duradera. <\/p>\n<p>En un giro inusual Nietzsche le da un<br \/>\nlugar importante al enemigo para fortalecer la individualidad, o sea, el<br \/>\nenemigo tambi\u00e9n es amigo. En su postulado de la \u201cvoluntad de poder\u201d dice que<br \/>\nhay que reconciliarse amistosamente con el enemigo porque al ser un obst\u00e1culo,<br \/>\nfortalece, crea resistencia impidiendo sucumbir. Analog\u00eda del antibi\u00f3tico a la<br \/>\nbacteria que a trav\u00e9s de la lucha de esta en contra del enemigo (medicamento)<br \/>\nllega a alcanzar la resistencia, la vitalidad para permanecer. Asegura que los<br \/>\nenemigos saben m\u00e1s de nosotros que los amigos, se han encargado de averiguar<br \/>\nnuestros puntos secretos que solo nosotros conocemos. Los amigos no desaf\u00edan,<br \/>\nno permiten crecer y trascender, en este sentido un amigo es un enemigo y un<br \/>\nenemigo, amigo. <\/p>\n<p>Las redes sociales nos dan la oportunidad<br \/>\nde tener cientos de amigos, miles, pocas veces aceptamos a los enemigos en la<br \/>\ncuenta, incluso los bloquemos para que no nos <i>stalkeen,<\/i> desde la filosof\u00eda de Nietzsche ellos podr\u00edan ser un<br \/>\nimpulso para superarnos y demostrar que somos los mejores. En las redes podemos<br \/>\ncrear nuevos v\u00ednculos que en un futuro deriven en verdaderas amistades, <\/p>\n<p>lo cierto es que la amistad perfecta<\/p>\n<p>de la que habla Arist\u00f3teles, requiere tiempo y virtud. <\/p>\n<p>Desde<br \/>\nla moralidad de la amistad en Arist\u00f3teles, pasando por la amoralidad en<br \/>\nNietzsche, llegamos a la inmoralidad que a veces resulta la \u201camistad virtual\u201d.<br \/>\nEn las redes sociales, a menudo antisociales, se libran verdaderas campa\u00f1as de<br \/>\ndesprestigio y odio hacia grupos minoritarios, fecundo campo de estudio para<br \/>\nlos fil\u00f3sofos del siglo XXI.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aida Maria Lopez Sosa.<\/p>\n","protected":false},"author":1152,"featured_media":34145,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19052"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19052"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19052\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34144,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19052\/revisions\/34144"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34145"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}