{"id":19022,"date":"2021-07-09T00:00:00","date_gmt":"2021-07-09T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-que-se-han-ido"},"modified":"2024-02-23T10:28:25","modified_gmt":"2024-02-23T16:28:25","slug":"los-que-se-han-ido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-que-se-han-ido","title":{"rendered":"Los que se han ido&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>Los que se han ido&#8230; ahora (se han muerto y hay que escribirlo con todas las letras) viven en un rinc\u00f3n. Un rinc\u00f3n que est\u00e1 en nuestras pesta\u00f1as, nuestro coraz\u00f3n, lo m\u00e1s bello de nuestros recuerdos y lo m\u00e1s puro de nuestros sentimientos&#8230;<\/p>\n<p>Por ejemplo&#8230;<\/p>\n<p>Los que se han ido, algunas veces, no ten\u00edan idea de que iban a marcharse. La muerte s\u00ed lo sab\u00eda y jug\u00f3 con una ventaja muy cruel. Otras veces s\u00ed lo supieron&#8230; y tuvieron un suspiro de tiempo para rezar y para abrazar. <\/p>\n<p>Los que se han ido habitan en ese rinc\u00f3n. Y nos endulzan el pensamiento. Humedecen la mirada y ti\u00f1en de melancol\u00eda la conversaci\u00f3n. Los que se han ido nos dejaron un consejo o dos ense\u00f1anzas o mil besos o treinta y nueve fotos&#8230;<\/p>\n<p>Son ellos. Los que eran antes. Los que amamos. Los abuelos: tesoro de oro. Los t\u00edos. Alg\u00fan amigo. V\u00edctor Barrio. Manzanares. Mi amada abuela. Mi padre. Los padres de M, de JM, de A, de I. La madre de C. El padre de E y de AJ y de R y de P. Tantos&#8230;<\/p>\n<p>Los que se han ido son un trocito de nosotros. Y viven en nuestra alma, en nuestra voz&#8230;<\/p>\n<p>Os queremos&#8230;<\/p>\n<p>A la memoria de Victor Barrio<br \/>Gloria eterna a cada torero fallecido<br \/>A mi pap\u00e1 y a mi abuela<br \/>A la memoria de las personas mencionadas y a las personas mencionadas<br \/>A los sentimientos<br \/>A Luis<br \/>Al toreo<br \/>A las personas con alma<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los que se han ido&#8230; ahora (se han muerto y hay que escribirlo con todas las letras) viven en un rinc\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":34118,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19022"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19022"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19022\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34117,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19022\/revisions\/34117"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34118"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}