{"id":18998,"date":"2021-07-07T00:00:00","date_gmt":"2021-07-07T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/verdaderas-libertades-2"},"modified":"2024-02-23T10:27:13","modified_gmt":"2024-02-23T16:27:13","slug":"verdaderas-libertades-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/verdaderas-libertades-2","title":{"rendered":"Verdaderas Libertades"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Walter olivera Valladares.<\/b><\/p>\n<p>En redes sociales se alzaron las voces\u2026 Bueno, las letras, que en pasados d\u00edas inundaron las plataformas, todas en apoyo y en conjunto, las llenaron con la frase del jurista y presidente del m\u00e1ximo tribunal, Arturo Zald\u00edvar: \u201cHoy es un d\u00eda hist\u00f3rico para las libertades\u201d.<\/p>\n<p>Y es que en votaci\u00f3n dividida -de ocho contra tres- los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n (SCJN) hab\u00edan aprobado la declaratoria general de inconstitucionalidad que permite el uso l\u00fadico de la marihuana.<\/p>\n<p>Un tema que desde marzo pasado ya hab\u00eda sido abordado en la C\u00e1mara de Diputados como un proyecto de ley para legalizar el cannabis recreativo. Los legisladores marcaron con ello la pauta para resolver una pol\u00e9mica hist\u00f3rica en el pa\u00eds, que arreci\u00f3 ya hace m\u00e1s tres a\u00f1os, cuando en 2018 la propia Suprema Corte aprob\u00f3 el uso medicinal de la marihuana, al ser comprobados los efectos terap\u00e9uticos de sustancias como el cannabidiol.<\/p>\n<p>Posteriormente, en 2019, tambi\u00e9n la Corte Suprema de nuestro pa\u00eds dictaminar\u00eda inconstitucional la prohibici\u00f3n de marihuana recreativa en M\u00e9xico. Y finalmente el 28 de junio pasado qued\u00f3 despenalizado el uso placentero del enervante.<\/p>\n<p>Resumi\u00e9ndolo\u2026 Con esta decisi\u00f3n, ya no ser\u00e1 necesario un juicio de amparo y que recaiga toda la responsabilidad de criterio en la Cofepris y que extienda los permisos de autocultivo para el consumo personal de la Cannabis sativa.<\/p>\n<p>En lo sucesivo, la determinaci\u00f3n de la SCJN obliga a la Secretar\u00eda de Salud y a la Comisi\u00f3n Federal para la Protecci\u00f3n Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) a emitir regulaciones que faciliten el uso recreativo del psicotr\u00f3pico.<\/p>\n<p>Esto significa que el consumo de la planta psicoactiva estar\u00e1 sujeto a normas similares a las de otras sustancias como el alcohol. Es decir, queda prohibido consumirla en p\u00fablico, ante menores de edad o frente a terceros que se sientan afectados; as\u00ed como conducir veh\u00edculos o maquinaria pesada bajo sus efectos.<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n de los ministros, sin duda marca un hito en el tema, pero igual genera preocupaci\u00f3n en pa\u00edses como Estados Unidos, pues M\u00e9xico est\u00e1 por convertirse no s\u00f3lo en el mayor productor sino tambi\u00e9n en el mayor comercializador de cannabis del mundo. Y Estados Unidos, estar\u00eda entre dos grandes mercados, el canadiense y el mexicano.<\/p>\n<p>Lo que igual nos lleva a otro \u00e1mbito, no menos importante, el del narcotr\u00e1fico\u2026 Seg\u00fan algunos analistas, este podr\u00eda ser el principio para aplacar la mort\u00edfera guerra contra las drogas que por m\u00e1s de un siglo ha mantenido en vilo a la naci\u00f3n. Sin embargo, hay quienes lo dudan.<\/p>\n<p>Pero no nos equivoquemos, a\u00fan falta mucho por hacer respecto a la regulaci\u00f3n del c\u00e1\u00f1amo. El fallo de la Suprema Corte, quit\u00f3 obst\u00e1culos del camino, pero no tiene facultades para establecer una pol\u00edtica de drogas. Ese papel les corresponde a los poderes Legislativo y Ejecutivo, que ahora ya no tendr\u00e1n pretextos para cumplir y completar su trabajo.<\/p>\n<p>La libertad es un derecho inherente, algunos no se la merecen, claro est\u00e1, pero es una fuerte responsabilidad tenerla. Y ello es lo que diaria y efusivamente tendr\u00edamos que recordarle al gobierno, que no hay libertad sin fundamento en el respeto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Walter olivera Valladares.<\/p>\n","protected":false},"author":1158,"featured_media":34096,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18998"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1158"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18998"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18998\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34095,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18998\/revisions\/34095"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34096"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}