{"id":18970,"date":"2021-07-05T00:00:00","date_gmt":"2021-07-05T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-espejo-de-la-accion"},"modified":"2024-02-23T10:25:15","modified_gmt":"2024-02-23T16:25:15","slug":"el-espejo-de-la-accion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-espejo-de-la-accion","title":{"rendered":"El espejo de la acci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Compartiendo di\u00e1logos conmigo mismo, por:&nbsp; V\u00edctor Corcoba Herrero<\/p>\n<p>(Hay palabras que guardan silencio, para entonar el lenguaje de la mirada; modulando la expresi\u00f3n que produce el encuentro contemplativo, con el pulso celeste que somos) <\/p>\n<p>I.- EN EL PRINCIPIO YA EXISTIA <\/p>\n<p>La m\u00edstica de la palabra toma vida en los labios del alma, <br \/>se origina del buc\u00f3lico sigilo de un coraz\u00f3n que observa, <br \/>de un esp\u00edritu que siente, movido por el amor y la voluntad<br \/>de enternecerse a la luz de la inspiraci\u00f3n del t\u00e9rmino divino, <br \/>sinfon\u00eda de voces que nos cautivan en la emoci\u00f3n del ser.<\/p>\n<p>Hay que volver a la percepci\u00f3n del origen y escucharse, <br \/>a la dimensi\u00f3n c\u00f3smica de los sonidos para enmendarse, <br \/>al fondo de lo que configur\u00f3 el universo de cada hogar, <br \/>de manera que lo que est\u00e1 a la vista no viene de la tierra, <br \/>ni proviene de nada visible, procede de la pasi\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p>As\u00ed, toda criatura es sue\u00f1o e injerto del deseo del viento, <br \/>en cuanto que proclama el h\u00e1lito celeste de la entereza,<br \/>y clama por la gloria del abecedario sublime del Creador,<br \/>con una llamada interior a hacer el bien y a evitar el mal, <br \/>mediante la gracia conmovedora del verbo hecho verso.<\/p>\n<p>II.- TODO ESTABA JUNTO A DIOS <\/p>\n<p>Toda la energ\u00eda que nos bate en sensaciones nos crece, <br \/>hasta levantarnos el \u00e1nimo y sentirnos parte de la oda, <br \/>porque si las emociones nos estremecen por su destello, <br \/>es que todo viene y proviene de la visi\u00f3n de lo creado, <br \/>al estar inmerso en la est\u00e9tica del timbre de la elocuencia.<\/p>\n<p>El albor es lo que nos da vida y nos revive eternamente, <br \/>pues todo se irradia con la expresi\u00f3n del soplo divino, <br \/>haci\u00e9ndose canci\u00f3n en el seno existencial de cada cual, <br \/>para contribuir en el caminar, con la gracia del Padre, <br \/>a reencontrarnos con Cristo que es quien nos aguarda.<\/p>\n<p>Nada est\u00e1 fuera de Dios, junto a \u00c9l se ensancha el alma, <br \/>se engrandecen los horizontes hasta encontrar la quietud,<br \/>a trav\u00e9s del darse y del donarse, del verse y del quererse, <br \/>pues andamos sedientos de verdad, faltos de ese manjar,<br \/>carentes de disposici\u00f3n para hacer algo que nos libere.<\/p>\n<p>III.- Y LA PALABRA SE HIZO VISIBLE <\/p>\n<p>Tuvo que hacerse la palabra visible a nuestros ciegos ojos, <br \/>tambi\u00e9n tuvo que rehacerse en nuestros mundanos latidos,<br \/>pues si las lenguas han de conciliar conjugaciones entre s\u00ed<br \/>para reconciliarse mutuamente, han de tener como misi\u00f3n, <br \/>la de activar el poema del apego como signo de renovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Que nadie se confunda de dicci\u00f3n, hemos venido a la tierra, <br \/>para enterrar nuestras propias miserias en vida y ascender, <br \/>dolidos por el espect\u00e1culo del lenguaje que nos corrompe, <br \/>paraliz\u00e1ndonos por dentro y movi\u00e9ndonos por mero inter\u00e9s,<br \/>lo que nos impide hallarnos unidos y esclarecer los pasos.<\/p>\n<p>Pensemos que la pujanza curativa mana de ese santo aliento, <br \/>revestido de vocablos que nos forman como descendientes,<br \/>y nos transforman en un tronco com\u00fan de imagen nupcial, <br \/>donde todo brilla de alegr\u00eda, ensombreciendo la desdicha, <br \/>con la  radiante fiesta de la l\u00edrica rehecha en loa perpetua. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Compartiendo di\u00e1logos conmigo mismo<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":34072,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18970"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18970"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18970\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34071,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18970\/revisions\/34071"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34072"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}