{"id":18928,"date":"2021-06-30T00:00:00","date_gmt":"2021-06-30T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-dias"},"modified":"2024-02-23T10:22:47","modified_gmt":"2024-02-23T16:22:47","slug":"los-dias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-dias","title":{"rendered":"Los d\u00edas.."},"content":{"rendered":"<p>Los d\u00edas nacen. Y aparecen con un abanico de posibilidades. Bonitas o feas. Es la pura sorpresa de la vida, desde el principio hasta el final. Los d\u00edas son como esas faenas tan toreras: especiales, llenos de intensidad, vivos&#8230;<\/p>\n<p>A m\u00ed me gustan los d\u00edas vivos. Los tenemos para vivirlos. Y honrarlos.<\/p>\n<p>Me fascinan los d\u00edas de junio. Dorados, de esencias, redondos, largos, mucho m\u00e1s alargados que cualquier sombra de cualquier cipr\u00e9s. Hay personas que nacen en los d\u00edas de junio. Hugo, por ejemplo. La generosidad, el saber ser, el ni\u00f1o de ole.<\/p>\n<p>Hijo de dos seres sin quejas ni insultos. De dos trabajadores, nobles. De ley.<\/p>\n<p>Hugo naci\u00f3 un d\u00eda de junio como el de hoy, de hace quince perfectos a\u00f1os. Tras una espera muy \u00e1spera. Sin queja, siempre sonrisa. Hugo es hijo de mis amigos: mi Ana y mi Jose. Y es mi amigo \u00e9l, amante de los caballos, sincero. Un adolescente de ole..<\/p>\n<p>Y en d\u00edas de junio nacen m\u00e1s ni\u00f1os. Miguel es un beb\u00e9: el dulce fruto de Isabel..<\/p>\n<p>A Hugo: feliz d\u00eda<br \/>A Ana y Jose<br \/>A Isabel y su precioso Miguel<br \/>A junio: amo junio<br \/>A las faenas toreras<br \/>A Luis y a sus compa\u00f1eros<br \/>A Enrique Ponce y a Fortes, esperamos vuestro regreso<br \/>A las personas de ley<br \/>A Carmen<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los d\u00edas nacen. Y aparecen con un abanico de posibilidades. Bonitas o feas.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":34036,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18928"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18928"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18928\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34035,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18928\/revisions\/34035"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34036"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18928"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18928"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18928"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}