{"id":18918,"date":"2021-06-28T00:00:00","date_gmt":"2021-06-28T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-pareja-ix-lo-primero-es-la-pareja"},"modified":"2024-02-23T10:21:58","modified_gmt":"2024-02-23T16:21:58","slug":"la-pareja-ix-lo-primero-es-la-pareja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-pareja-ix-lo-primero-es-la-pareja","title":{"rendered":"La pareja IX: Lo primero es la pareja"},"content":{"rendered":"<p>De Ser a Ser, por: Santiago Heyser.&nbsp;<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fruto del inter\u00e9s mutuo, dos personas independientes<br \/>\ndeciden formar pareja. Con el tiempo tienen hijos y conforme al ciclo natural,<br \/>\nlos hijos crecen y se van.<\/b><\/p>\n<p>Si la pareja es el inicio, eje y fundamento de la familia \u00bfpor qu\u00e9<br \/>\neventualmente nos equivocamos y priorizamos a los hijos sobre la pareja o sobre<br \/>\nnosotros mismos? La respuesta es: porque pervertimos el amor a los hijos<br \/>\nconvirti\u00e9ndoles en eje de todo y porque no sabemos amar y mantener el amor de<br \/>\npareja a trav\u00e9s del tiempo, ya que, derivado de los cambios naturales que todos<br \/>\ntenemos, tendemos a alejarnos del amor a la pareja o lo damos sentado y,<br \/>\nfinalmente, porque perdemos de vista el orden natural de la familia. No es de<br \/>\nextra\u00f1ar, entonces, que el abnegado amor a los hijos, anule nuestras vidas y<br \/>\ngenere conflictos que deterioren la relaci\u00f3n de pareja y eventualmente lleven a<br \/>\nla separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para efectos de \u00e9ste art\u00edculo, daremos por sentado que es el inter\u00e9s<br \/>\nleg\u00edtimo formar pareja para fundar una familia, ya que perversiones clich\u00e9 como<br \/>\nque el inter\u00e9s sea ser mam\u00e1 y solo encontrar un pap\u00e1 para embarazarse y<br \/>\n\u201casegurar\u201d el sustento, o, me caso porque estoy embarazada, o, solo quiero ser<br \/>\npap\u00e1 y me busco a una mujer para que se encargue de los ni\u00f1os en casa mientras<br \/>\ntrabajo, son por definici\u00f3n relaciones cimentadas en la manipulaci\u00f3n, el enga\u00f1o<br \/>\ny el ego\u00edsmo; en cuyo caso no son tema de este an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>Si vamos a hablar de la familia, esa que vale la pena, en donde la<br \/>\npareja hace equipo, comparten sus individualidades y ambos se complementan, se<br \/>\nrespetan y se aceptan como son porque se escogieron libremente, buscando a<br \/>\ntrav\u00e9s de la vida en pareja una mejor forma de vivir y el crecimiento y<br \/>\ndesarrollo del potencial de cada uno\u2026 entonces comencemos por el principio; si<br \/>\nuna persona quiere formar una familia, necesita una pareja, no un hijo, es as\u00ed<br \/>\nde simple, ya que en el orden natural no puede ser de otra manera: El eje y<br \/>\ncimiento de la familia es la pareja, \u00a1no los hijos! La realidad es que los<br \/>\nhijos son prestados y solo conviven con los padres un tiempo, mientras crecen,<br \/>\npara luego volar y abandonar el nido para comenzar a forjar sus propias vidas.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva de los hijos parece genial que ellos sean el centro<br \/>\nde la familia y no los pap\u00e1s, despu\u00e9s de todo, nuestra naturaleza ego\u00edsta est\u00e1<br \/>\npresente desde que somos ni\u00f1os. El problema es que, lejos de contribuir a su<br \/>\ndesarrollo y sano crecimiento, se les ense\u00f1a, gracias al mal ejemplo de los<br \/>\npadres, a dejar de vivir sus vidas y a mal entender el amor como una relaci\u00f3n<br \/>\nde posesi\u00f3n y codependencia, en lugar de que aprendan que las relaciones deben<br \/>\nsustentarse en la alegr\u00eda y felicidad de compartir, en donde me preocupo, con<br \/>\ngusto, de que la persona amada viva su vida feliz y libre, fomentando as\u00ed el<br \/>\namor basado en la libertad, el respeto y por consecuencia, la aceptaci\u00f3n total<br \/>\nde la persona amada. <\/p>\n<p>Por supuesto, no hay que confundir lo principal con lo urgente, as\u00ed,<br \/>\naunque la pareja sea lo m\u00e1s importante, eventualmente nuestros hijos requerir\u00e1n<br \/>\nde nuestra atenci\u00f3n total, por ejemplo, como cuando son beb\u00e9s y requieren una<br \/>\ncercan\u00eda especial con mam\u00e1 para alimentarlos o cuando crecen y el d\u00eda s\u00e1bado se<br \/>\norganiza la familia a partir del juego deportivo de los hijos.<\/p>\n<p>El problema nace cuando los hijos se vuelven prioridad. No solo nos<br \/>\ndistanciamos y corremos el riesgo de perder a la pareja, nos terminamos<br \/>\nperdiendo a nosotros mismos justificados en este amor mal entendido hacia los<br \/>\nhijos, porque dejamos de vivir nuestras vidas, dejando de crecer y dejando de<br \/>\nperseguir nuestros sue\u00f1os, para que, pasado el tiempo, los hijos se vayan y nos<br \/>\ndemos cuenta que nos quedamos estancados, sinti\u00e9ndonos viejos y frustrados.<br \/>\nPara cuidar y formar una familia, primero hay que vivir uno su propia vida,<br \/>\ndespu\u00e9s compartirla con la pareja al tiempo que nos comparte su vida y<br \/>\nfinalmente atender y amar a los hijos, en ese orden\u2026 \u00a1As\u00ed de sencillo!<\/p>\n<p>Un saludo, una reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Twitter: @SantiagoHeyser<\/b><br \/><b>Correo: heyser@deseraser.mx<\/b><\/p>\n<p><b><\/p>\n<p><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Ser a Ser.<\/p>\n","protected":false},"author":1142,"featured_media":34027,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18918"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1142"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18918"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18918\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34026,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18918\/revisions\/34026"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34027"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18918"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18918"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18918"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}