{"id":18870,"date":"2021-06-24T00:00:00","date_gmt":"2021-06-24T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-baile-de-las-cintas-herencia-pagana-del-colonialismo"},"modified":"2024-02-23T10:19:05","modified_gmt":"2024-02-23T16:19:05","slug":"el-baile-de-las-cintas-herencia-pagana-del-colonialismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-baile-de-las-cintas-herencia-pagana-del-colonialismo","title":{"rendered":"El baile de las cintas herencia pagana del colonialismo"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aida Maria Lopez Sosa.<\/b> <\/p>\n<p><i>Devotos del M\u00e1stil de Mayo, durante todo el d\u00eda vuestras risas han resonado alegremente en los bosques. \u00a1Pero esta debe ser la m\u00e1s jubilosa de vuestras horas, corazones m\u00edos!<\/i>&nbsp;<b>Nathaniel Hawthorne. \u201cEl M\u00e1stil de Mayo de Merry Mount\u201d.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Hab\u00eda pasado m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s de<br \/>\nque Crist\u00f3bal Col\u00f3n descubriera Am\u00e9rica cuando en el siglo XVII se instal\u00f3 en<br \/>\nel continente un nuevo conquistador, Thomas Morton (1576-1647), un explorador y<br \/>\nabogado de Inglaterra quien lleg\u00f3 con fines colonizadores y comerciales en el<br \/>\nnegocio de las pieles. Enemigo de los puritanos que se hab\u00edan instalado poco<br \/>\nantes, se dedic\u00f3 a un singular trueque con los nativos. Tras un frustrado<br \/>\nmatrimonio en Inglaterra por causa de los devotos se dedic\u00f3 a litigar a favor<br \/>\ndel gobernador del puerto ingl\u00e9s de Plymouth, quien ten\u00eda varios asentamientos<br \/>\nen Nueva Inglaterra -continente americano-, parte de la negociaci\u00f3n de Morton<br \/>\nfue que le delegaran la supervisi\u00f3n de las colonias, entre ellas la que se<br \/>\nencontraba en Algonquin (Maryland).  <\/p>\n<p>Morton -el primer brib\u00f3n de Estados<br \/>\nUnidos- no lleg\u00f3 a sembrar una bandera de Inglaterra como lo hiciera el<br \/>\nreligioso Col\u00f3n con la de Espa\u00f1a, sino un tronco de pino de 25 metros como estandarte<br \/>\ndel para\u00edso que m\u00e1s adelante bautizar\u00eda como Monte Alegre, escandalizando a los<br \/>\npuritanos quienes se dedicaban a las oraciones y se opon\u00edan al sexo sin<br \/>\ncontrol. Si bien este grupo censuraba las relaciones sexuales fuera del<br \/>\nmatrimonio, al interior de este era obligatorio y motivo de divorcio por<br \/>\nincumplimiento. Morton predicaba entre los indios que el sexo era una manera de<br \/>\nacercarse al creador motivo por el cual promovi\u00f3 la pr\u00e1ctica indiscriminada<br \/>\nazuzada por el alcohol que les prove\u00eda a cambio de pieles de especies end\u00e9micas<br \/>\npara exportar a Inglaterra. <\/p>\n<p>Alrededor del M\u00e1stil de Mayo los nativos<br \/>\nsembraban semillas de flores y \u00e1rboles como el abedul, sujetados con cintas de 20<br \/>\ncolores alegres simulaban que brotaban del tronco pintado con los siete colores<br \/>\ndel arco\u00edris para rematar con un gallardete con las mismas tonalidades que los<br \/>\nvientos estivales ondeaban. Como en una grotesca pintura de Goya, los hombres<br \/>\nse caracterizaban de feroces animales con cuernos de venado o de macho cabr\u00edo,<br \/>\nbarbas de chivo y patas con medias rosas de seda que simulaban las de un oso;<br \/>\notros ataviados con gorros rematados con campanillas, danzaban fren\u00e9ticos<br \/>\nalrededor del falo ornamentado alegrando con el tintineo el bosque.<\/p>\n<p>Como en el carnaval, se nombraba al Rey y<br \/>\na la Reina de Mayo aunque iba m\u00e1s alla de lo simb\u00f3lico. Un cl\u00e9rigo ingl\u00e9s cubierto<br \/>\nde flores y corona de hojas de parra, quien dec\u00eda ser actuario de Oxford y<br \/>\nsacerdote de Monte Alegre, casaba a la pareja. Cuando menos una vez al mes -el<br \/>\nprimero de mayo-, colonos y nativos rend\u00edan culto al falo florido o escarchado<br \/>\nseg\u00fan la estaci\u00f3n del a\u00f1o, beb\u00edan alcohol con fruici\u00f3n y se entregaban a los<br \/>\nplaceres sensuales. Las mujeres bailaban alrededor del tronco con movimientos<br \/>\nprovocadores invocando a los dioses para que les concedieran los placeres de la<br \/>\ncarne. Por supuesto tanta felicidad no ser\u00eda eterna y despu\u00e9s de unos a\u00f1os los<br \/>\npuritanos consiguieron que a Morton lo regresaran a Inglaterra e incendiaron el<br \/>\nlugar para que el fuego purificara el ambiente maldito.<\/p>\n<p>Han pasado cuatro siglos y el ritual<br \/>\npagano ha sido adoptado por varios pa\u00edses del continente americano con<br \/>\nvariaciones, permaneciendo el tronco con las cintas de colores y las flores que<br \/>\nlo ornamentan. En Yucat\u00e1n el Baile de las Cintas es una de las suertes de la<br \/>\nvaquer\u00eda -herencia colonial- y lo bailan parejas con trajes t\u00edpicos al son de<br \/>\nla jarana, remiti\u00e9ndose a los ancestros mayas. Es una danza llena de algarab\u00eda,<br \/>\nvistosa, cuyos participantes -entre 10 y 12- colorean el tronco de ceiba sostenido<br \/>\npor un var\u00f3n, con el tejido de las cintas por medio de pasos y giros<br \/>\ncoordinados y precisos.<\/p>\n<p>Las interpretaciones de la danza son<br \/>\nvariadas seg\u00fan la regi\u00f3n, para algunos es la uni\u00f3n de los pueblos, en Yucat\u00e1n<br \/>\nes una muestra de habilidad y destreza que se corona con el entusiasmo y<br \/>\naplauso del p\u00fablico. La m\u00fasica aunada al colorido de los trajes regionales y<br \/>\nlas cintas, son una explosi\u00f3n visual y auditiva que siempre agradecen locales y<br \/>\nextranjeros quienes disfrutan del espect\u00e1culo sin remitirse al origen e<br \/>\nintenci\u00f3n de la danza pagana. <\/p>\n<p>El desencuentro entre libertinos y<br \/>\npuritanos en el continente americano termin\u00f3 con la fiesta por la idea de la dualidad<br \/>\nentre cuerpo y raz\u00f3n, entre vicio y virtud, sin embargo, hered\u00f3 ideas y<br \/>\npr\u00e1cticas que se han sublimado a trav\u00e9s del arte seg\u00fan la cultura. El Baile de<br \/>\nlas Cintas en Yucat\u00e1n es ese espacio en el que los cuerpos expresan el alborozo<br \/>\nde la vaquer\u00eda, la alegr\u00eda de vivir con sus diferentes colores.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aida Maria Lopez Sosa.<\/p>\n","protected":false},"author":1152,"featured_media":33985,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18870"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18870"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18870\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33984,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18870\/revisions\/33984"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33985"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18870"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18870"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18870"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}