{"id":18854,"date":"2021-06-21T00:00:00","date_gmt":"2021-06-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-cuentos-se-forman-con-historias"},"modified":"2024-02-23T10:17:54","modified_gmt":"2024-02-23T16:17:54","slug":"los-cuentos-se-forman-con-historias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-cuentos-se-forman-con-historias","title":{"rendered":"Los cuentos se forman con historias"},"content":{"rendered":"<p>Los cuentos se forman con historias. Y las historias nacen en la vida. Esta historia va de muchas peque\u00f1as historias, y todas importantes. De las cosas que de verdad importan. Es la historia de un ni\u00f1o que est\u00e1 de santo hoy..<\/p>\n<p>De Luis. Es la historia que cambi\u00f3. El relato de una entrega total, del perd\u00f3n, del saber ser y saber ser feliz. Luis era un ni\u00f1o y un momento lamentable cambi\u00f3 su vida: ahora tiene una diferente. Y sonr\u00ede. Luis es la sonrisa de Dios, la bondad, el tesoro.<\/p>\n<p>Esta es la historia de una defensa: la defensa de la vida y del saber estar. De la alegr\u00eda. De saber agradecer cada nuevo amanecer. De encontrar la fuerza para ir solventando dificultades. Es una historia de fe, de lo que es hermoso.<\/p>\n<p>No es un cuento, es una historia real. La de C, que es taurino y flamenco y culto y piel de nobleza; la de A, que es franca y discreta y dulce como un soneto. Y la de los j\u00f3venes C, rebeld\u00eda inteligente y prosa responsable, y L: princesa real y leal.<\/p>\n<p>Es la historia de Luis, hoy es su santo.<br \/>Es la historia de un verano que empieza..<br \/>Es la historia de los que no se quejan, la queja (lo dice un gran amigo) es la excusa del cobarde<br \/>Es la historia de valientes<\/p>\n<p>Dedicado a mi Luis: qu\u00e9 ganas de verte<br \/>A mis queridos Luis y a cada Luis<br \/>A mi mam\u00e1, que se cae de las alturas y nos asusta.. Todo bien, gracias a Dios<br \/>A L, C, A y L.. sois grandes!<br \/>Al toreo, el flamenco, los sonetos y la rebeld\u00eda adolescente<br \/>A la lealtad<br \/>A la defensa real de la vida<br \/>A mi amigo Jm<br \/>A la valent\u00eda<br \/>A la fe<br \/>A Grethel<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y las historias nacen en la vida<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":33970,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18854"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18854"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18854\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33969,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18854\/revisions\/33969"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33970"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18854"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18854"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18854"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}