{"id":18848,"date":"2021-06-21T00:00:00","date_gmt":"2021-06-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/una-interaccion-armonica-en-todos-los-rincones-del-mundo-necesitamos-mejorar-la-convivencia"},"modified":"2024-02-23T10:17:11","modified_gmt":"2024-02-23T16:17:11","slug":"una-interaccion-armonica-en-todos-los-rincones-del-mundo-necesitamos-mejorar-la-convivencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/una-interaccion-armonica-en-todos-los-rincones-del-mundo-necesitamos-mejorar-la-convivencia","title":{"rendered":"Una interacci\u00f3n arm\u00f3nica   \u201cEn todos los rincones del mundo necesitamos mejorar la convivencia\u201d."},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/i><\/b><\/p>\n<p>Hoy, cuando las verdaderas columnas de esta sociedad diversa, se mueve aprisionada por el enga\u00f1o; resulta fundamental volver a esos rasgos distintivos espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, factores indispensables para  garantizar una interacci\u00f3n aut\u00e9ntica, que nos lleve a una atm\u00f3sfera m\u00e1s arm\u00f3nica de la que carecemos actualmente por el planeta. En todos los rincones del mundo necesitamos mejorar la convivencia. Resulta asombroso que la humanidad a\u00fan no sepa vivir en paz y tampoco tenga conciencia de la justicia. Por desgracia, contin\u00faan los intereses econ\u00f3micos y comerciales, el abecedario de la desconfianza entre nosotros y los estilos tramposos del odio y la venganza, tambi\u00e9n se han convertido en agentes dominadores. En realidad, prolifera m\u00e1s el apego a las gestas armament\u00edsticas que los gestos de amistad. Deber\u00edamos ser fervientes cultivadores de la tolerancia y de la consideraci\u00f3n hacia el an\u00e1logo. Grande es, en este punto, la funci\u00f3n reeducativa de cada cual consigo mismo, para reencontrar entre todos un lenguaje nuevo, m\u00e1s verdadero y sin tantas ret\u00f3ricas e incumplimientos. Reconozco, que mi ideal m\u00e1s apreciado es el de un linaje, que sepa hablarse con el coraz\u00f3n, para que todos podamos vivir en quietud y con similares oportunidades.<\/p>\n<p>En efecto, tenemos que fortalecer nuestros propios lazos m\u00e1s pr\u00f3ximos, hacer familia en definitiva, sobre la base del respeto a los v\u00ednculos y a los ideales de buena vecindad. Naturalmente, hemos de intentar regenerar, con expresiones culturales diversas, los nexos sociales, as\u00ed como fortalecer los sentimientos de pertenencia, identidad y continuidad de las comunidades. Por consiguiente, si en verdad somos una sociedad del conocimiento, aprendamos a reprendernos y a vivir del arte de respirar unidos y de sonre\u00edr como hermanos. Tr\u00e1gicamente, hace tiempo que sufrimos el virus de la indiferencia, de no preocuparnos por nada ni por nadie, y esto nos deja sin \u00e1nimo para que pueda prevalecer la v\u00eda del di\u00e1logo antes que la de la fuerza. Nos interesa, sin duda, buscar otras locuciones m\u00e1s interiores y verdaderas; capaces de reconducirnos hacia otros espacios m\u00e1s \u00e9ticos, en coherencia con nuestros personales comportamientos. No olvidemos, que es la consideraci\u00f3n hacia toda vida, la que nos dignifica y fraterniza. Por otra parte, adem\u00e1s, tenemos derecho a disfrutar arm\u00f3nicamente de un ambiente seguro. Las discordancias entre seres pensantes no tienen sentido, hay que tener voluntad del acercamiento com\u00fan entre unos y otros, conciliando y reconciliando huracanes que nos inventamos para derrumbarnos.<\/p>\n<p>Desde luego, para volver a ese original esp\u00edritu de concordia, debe entrar en la conciencia de cada ser, por min\u00fasculo que nos parezca, este descubrimiento cooperante de unirse y reunirse, cuando menos para hallarse y descubrirse en los dem\u00e1s, lo necesario que somos. La revelaci\u00f3n ah\u00ed est\u00e1, en el modo en que tratamos a los ni\u00f1os, a los ancianos o a las personas con dificultades. Esta sociedad insensible camina enferma y no tendr\u00e1 sanaci\u00f3n, sino cambia de actitud. Tendr\u00e1 que salir de su personal ego\u00edsmo para que pueda entrar en ella, la donaci\u00f3n de compenetrarse, que es lo que nos hace verdaderamente humanos. Precisamente, cuando tanto se habla en los debates de todo el orbe, sobre la cohesi\u00f3n social y el desarrollo de una econom\u00eda fundada en el saber, resulta que todav\u00eda no hemos aprendido a escucharnos interiormente para poder distinguir. Ojal\u00e1 descubramos que, en la madurez moral del discernimiento, est\u00e1 la soluci\u00f3n a muchos de los problemas actuales. Quiz\u00e1s tengamos, para ello, que aprender a abrir los brazos del alma, m\u00e1s y mejor, avivar la acogida con los valores de la libertad y del aprecio mutuo, como algo inherente a nuestras cepas de caminantes. Pensemos que, mientras que por la armon\u00eda todo se engrandece, por la discordia se empeque\u00f1ece, hasta los m\u00e1s poderosos imperios. Que lo sepamos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":33965,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18848"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18848"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18848\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33964,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18848\/revisions\/33964"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18848"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18848"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18848"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}