{"id":18762,"date":"2021-06-11T00:00:00","date_gmt":"2021-06-11T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-cuarta-compania"},"modified":"2024-02-23T10:13:14","modified_gmt":"2024-02-23T16:13:14","slug":"la-cuarta-compania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-cuarta-compania","title":{"rendered":"La cuarta compa\u00f1\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><b><i>En la pantalla, por:&nbsp;Alejandro Alem\u00e1n*<\/i><\/b><\/p>\n<p>La Cuarta Compa\u00f1\u00eda, \u00f3pera prima del dueto creativo compuesto por Amir Galv\u00e1n y Mitzi Arreola es, primordialmente, un ejercicio de estilo que salta a la vista desde los primeros minutos de la cinta. El filme le debe pr\u00e1cticamente toda su fuerza narrativa a la extraordinaria fotograf\u00eda de Miguel L\u00f3pez que, mediante colores opacos, ambientes ocres y una tonalidad homog\u00e9nea durante toda la cinta, hace un retrato crudo pero lucidor de la c\u00e1rcel de Santa Martha Acatitla en el M\u00e9xico de finales de la d\u00e9cada de los setenta.<\/p>\n<p>La fotograf\u00eda apoya a un dise\u00f1o de producci\u00f3n absolutamente notable que se preocupa por el detalle m\u00ednimo en objetos que definen la \u00e9poca como las cabinas telef\u00f3nicas, la ropa, los autom\u00f3viles, las patrullas y el uniforme policiaco. Se nota, pues, un trabajo bien documentado y exhaustivo no s\u00f3lo para darle personalidad a la cinta sino para desmarcarla del cine nacional promedio.<\/p>\n<p>Pero las buenas noticias acaban ah\u00ed. Con una narrativa sumamente desigual, que de manera entusiasta pero err\u00e1tica pretende darle br\u00edo a una historia que la mayor\u00eda del tiempo simplemente no avanza (hasta que le pisan el acelerador mediante montajes que rompen el ritmo y tono del relato), la Cuarta Compa\u00f1\u00eda es una pel\u00edcula que se ve bien pero que no sabe para d\u00f3nde ir ni qu\u00e9 quiere contar.<\/p>\n<p>En un relato que recuerda cintas como The Longest Yard (Aldrich, 1974) o incluso a Suicide Squad (Ayer, 2016), aunque en este caso basado en una historia real, La Cuarta Compa\u00f1\u00eda narra la historia del grupo hom\u00f3nimo formado en la prisi\u00f3n de Santa Martha Acatitla a finales de los a\u00f1os setenta. En su faceta p\u00fablica, el grupo en cuesti\u00f3n era un equipo de f\u00fatbol americano integrado por reclusos y que se hac\u00edan llamar \u201cLos Perros\u201d, mismos que eran parte de un muy celebrado programa de reinserci\u00f3n social en el que incluso les permit\u00eda abandonar el penal para jugar de visitante contra otros equipos.<\/p>\n<p>Pero hacia dentro, estos mismos presos formaban la Cuarta Compa\u00f1\u00eda, un grupo de control interno comandado por las propias autoridades del penal, para manejar la droga, aplacar a los dem\u00e1s presos y, en su faceta mucho m\u00e1s inquietante, salir en las noches a robar decenas de autos y robar algunos bancos, siempre con la venia de la propia polic\u00eda capitalina y bajo la mirada vigilante y el brazo siempre receptivo al moche del comandante Arturo \u201cEl Negro\u201d Durazo.<\/p>\n<p>Filmada en la propia prisi\u00f3n de Santa Martha Acatitla (\u00bfc\u00f3mo consiguieron permiso para hacer eso?) e incluso con la participaci\u00f3n de algunos reos a manera de extras, la pel\u00edcula se debate entre la denuncia por la situaci\u00f3n de los penales en M\u00e9xico (tortura brutal, espacios sucios, corrupci\u00f3n, drogas, hacinamiento) o narrar la historia de Zambrano (Adri\u00e1n Ladr\u00f3n), un joven ladr\u00f3n de autos que llega a Santa Martha con el prop\u00f3sito de entrar al mencionado equipo de f\u00fatbol americano.<\/p>\n<p>Los primeros cuarenta minutos son de exposici\u00f3n, la historia no avanza en absoluto y el sopor comienza a apoderarse del p\u00fablico. A las terribles im\u00e1genes de tortura (absolutamente in\u00fatiles para la historia pero probablemente eficaces en la denuncia al sistema penal) le sigue casi de inmediato un montaje de escenas de f\u00fatbol, para luego otra secuencia donde el novato (y nosotros) nos damos cuenta de la operaci\u00f3n real de la Cuarta Compa\u00f1\u00eda. Es aqu\u00ed donde queda claro que estamos frente a tres cintas que si bien visualmente son arm\u00f3nicas, no as\u00ed en sus intenciones: la an\u00e9cdota deportiva, el thriller carcelario, la denuncia social.<\/p>\n<p>En este devenir de secuencias que sirven para una u otra de estas tres cintas hay algo que les es com\u00fan: una pl\u00e9yade de di\u00e1logos rid\u00edculos, pretendidamente rudos y\/o profundos, que arrojan el filme a linderos propios de un melodrama telenovelero: \u201cLa verga est\u00e1 tensa\u201d, \u201cLo que se dice por la boca se sostiene por el culo\u201d, \u201cPerdici\u00f3n y virtud salen del mismo huevo\u201d, \u201cEl que no es perro es gato\u201d.<\/p>\n<p>La desesperaci\u00f3n por generar empat\u00eda y emoci\u00f3n es notoria. Desde sendos letrerotes que nos dan el nombre de los personajes que deber\u00edamos seguir (de los cuales todos son olvidables excepto el del protagonista y el que interpreta el siempre eficaz Hern\u00e1n Mendoza), varias tomas en pantalla dividida, hasta el uso y abuso de montajes que adem\u00e1s sin pudor gritan sus influencias m\u00e1s obvias (desde Tarantino hasta Scorsese).<\/p>\n<p>La edici\u00f3n de la cinta es otro s\u00edntoma de esta enfermedad: cortes abruptos como \u00fanico medio para pasar a otra cosa, constantes pantallas a negro, y secuencias que no dicen nada ni aportan menos cosa, pero que uno supone que sobrevivieron al corte final pues porque est\u00e1n bien filmadas.<\/p>\n<p>Se reconoce, por supuesto, el \u00edmpetu por hacer que esta pel\u00edcula no se viera como otra del mont\u00f3n, su osad\u00eda de hacer algo que se ve \u201ccomo Hollywood\u201d, pero los lances t\u00e9cnicos no son raros en el cine mexicano. <\/p>\n<p>Desafortunadamente es el caso con La Cuarta Compa\u00f1\u00eda, una pel\u00edcula que luch\u00f3 contra viento y marea durante 10 a\u00f1os para ser terminada y exhibida, que fue la m\u00e1xima ganadora en la entrega del Ariel del a\u00f1o pasado (se llev\u00f3 10 estatuillas, incluyendo mejor pel\u00edcula), que alcanz\u00f3 incluso un acuerdo de distribuci\u00f3n fuera de M\u00e9xico en Netflix (aqu\u00ed estar\u00e1 disponible tres semanas despu\u00e9s de su salida de salas) pero que a pesar de todo ello, no es sino la confirmaci\u00f3n de dos cosas que ya sab\u00edamos: el cine mexicano tiene una capacidad t\u00e9cnica cada vez mayor as\u00ed como un serio problema para generar narrativas claras, atractivas y bien desarrolladas. La forma, otra vez, sobre el fondo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la pantalla<\/p>\n","protected":false},"author":1111,"featured_media":33891,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18762"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1111"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18762"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18762\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33890,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18762\/revisions\/33890"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18762"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18762"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18762"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}