{"id":18614,"date":"2021-05-26T00:00:00","date_gmt":"2021-05-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-novilleros-2"},"modified":"2024-02-23T10:03:52","modified_gmt":"2024-02-23T16:03:52","slug":"los-novilleros-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-novilleros-2","title":{"rendered":"Los novilleros.."},"content":{"rendered":"<p>Un d\u00eda un novillero decidi\u00f3 empezar a andar por los caminos. Amanec\u00eda y sal\u00edan las flores nuevas de mayo, como dice la canci\u00f3n. Y se detuvo en una aldea y compr\u00f3 pan reci\u00e9n hecho, qu\u00e9 bien ol\u00eda, y en unos minutos otro novillero se uni\u00f3 a su caminar.<\/p>\n<p>Caminaron juntos, hablando de Ronda y del azahar, y tambi\u00e9n de Talavante.<\/p>\n<p>Cuando el sol se\u00f1alaba el mediod\u00eda los campos, en esta ocasi\u00f3n de Andaluc\u00eda y no de Castilla, eran puro calor y pura vida. Y ya eran cuatro los novilleros que andaban. Y en las plazas y en los parques contaban sobre muletas y sobre naturales&#8230;<\/p>\n<p>Y mucha gente escuchaba y aplaud\u00eda..<\/p>\n<p>Alguien los invit\u00f3 a almorzar en una venta. Y es que Espa\u00f1a es siempre generosa.. aunque haya algunos amarrados. Ni caso. A las cinco de la tarde Lorca hubiera podido componer poemas del cante novilleril. Ya eran once..<\/p>\n<p>Y al anochecer llegaron a una villa. Los que se hab\u00edan juntado en la caminata: dieciocho. Y se acercaron a la Plaza de Toros. Deleitaron con los capotes e improvisaron un recital de versos y cuentos taurinos&#8230; Los novilleros quer\u00edan torear.<\/p>\n<p>Fue como una estampa juglaresca al comp\u00e1s del ole y de la torer\u00eda..<\/p>\n<p>Dedicado a los novilleros<br \/>Apoyemos las novilladas<br \/>Al toreo<br \/>Al chico de Cambados, y de Per\u00fa, que me ha hablado de toreo y de Roca Rey<br \/>A Roca Rey<br \/>A Lorca, a la lectura y a la cultura<br \/>A Albriux<br \/>A Luis<br \/>Al mes de mayo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda un novillero decidi\u00f3 empezar a andar por los caminos.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":33753,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18614"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18614"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18614\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33752,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18614\/revisions\/33752"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33753"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}