{"id":18580,"date":"2021-05-21T00:00:00","date_gmt":"2021-05-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-baile-de-los-41"},"modified":"2024-02-23T09:52:25","modified_gmt":"2024-02-23T15:52:25","slug":"el-baile-de-los-41","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-baile-de-los-41","title":{"rendered":"El baile de los 41"},"content":{"rendered":"<p>En la pantalla,&nbsp;por:David Moreno <\/p>\n<p>Uno de los principales objetivos del cine cuando una historia se traslada a \u00e9pocas pasadas es recrear con la mayor fidelidad posible lo que se conoce sobre la manera como se viv\u00eda, como se comportaba la gente en sociedades cuya escala de valores era completamente diferente a la que tenemos hoy en d\u00eda. Esto es a\u00fan m\u00e1s importante cuando se trata de retratar episodios hist\u00f3ricos poco conocidos en los que esa escala de valores es puesta a prueba, es retada por alg\u00fan elemento que se sale lo que era considerado como \u201clo normal\u201d en alg\u00fan tiempo pasado. En \u201cEl Baile de los 41\u201d de David Pablos esa recreaci\u00f3n es lograda con mucha pulcritud \u2013 aprovechando la arquitectura de la Ciudad de M\u00e9xico y sus alrededores y con un gran dise\u00f1o de arte de y vestuario \u2013 pero termina por quedarse a medias cuando se trata de poner en tela de juicio el comportamiento de una sociedad hac\u00eda un grupo de personas que ten\u00eda que form\u00f3 una especie de club privado para poder mostrar sin inhibici\u00f3n alguna quienes eran realmente. <\/p>\n<p>La pel\u00edcula toma un episodio ocurrido durante el Porfiriato. Un grupo de hombres se reun\u00eda en un lugar secreto para poder expresar abiertamente su homosexualidad. Eran personas pertenecientes a las m\u00e1s altas esferas de la sociedad mexicana, muchos de ellos con importantes cargos dentro de la dictadura. Entre ellos estaba Ignacio De La Torre, un joven y ambicioso pol\u00edtico que contrae matrimonio con Amada D\u00edaz, hija del Presidente, en un matrimonio que le garantizaba no solamente ponerse en lo m\u00e1s alto de la escala social sino tambi\u00e9n un crecimiento en t\u00e9rminos pol\u00edticos que lo catapultar\u00eda a posiciones de mayor poder tanto pol\u00edtico como econ\u00f3mico. Era, evidentemente, un matrimonio que le servir\u00eda como una fachada para ocultar su verdadera naturaleza. Todo cambiar\u00eda cuando conoce a Evaristo Rivas, un joven abogado a quien invita a formar parte de la exclusiva sociedad secreta y de quien terminar\u00e1 enamorado. La frustraci\u00f3n de no poder vivir su amor abiertamente \u2013 incluso dentro del club le advierten de los peligros del mismo, de vivir \u201ccomo hombre y mujer\u201d \u2013 lo lleva a tomar una serie de decisiones que ponen en riesgo su matrimonio con Amanda, su porvenir pol\u00edtico y su propia vida. La pel\u00edcula termina por ser un melodrama m\u00e1s enfocado en la ca\u00edda de Ignacio De La Torre que en reflejar la doble moral de la sociedad porfirista y la manera como \u00e9sta enfrent\u00f3 un episodio en la que algunos de su m\u00e1s altos exponentes fueron se\u00f1alados, castigados y vejados simplemente por ser homosexuales. <\/p>\n<p>Pablos encuentra en Alfonso Herrera y en Mabel Cadena a dos protagonistas con interesantes rangos actorales, los desperdicia. Al primero lo restringe en el papel de un hombre que tras un rostro adusto, duro, oculta una sensibilidad que nunca desarrolla. Un tipo que vierte todas sus frustraciones en hacer de la vida de su esposa un calvario, alguien que nunca tiene la suficiente empat\u00eda para intentar hacer de su vida en pareja algo m\u00e1s o menos soportable pues solo as\u00ed pod\u00eda lograr consumar sus ambiciones tanto personales como pol\u00edticas. Mabel Cadena, va a transformarse en una mujer que ve desplomarse la vida que se hab\u00eda imaginado. Va alej\u00e1ndose cada vez m\u00e1s de su marido mientras esa felicidad con la que empieza la pel\u00edcula se va convirtiendo en amargura, en rencor. El personaje sin embargo no se desenvuelve por completo y termina sin mayor trascendencia en el ep\u00edlogo del filme.<\/p>\n<p>Al final  de \u201cEl Baile de los 41\u201d el espectador puede quedarse con la sensaci\u00f3n de que la pel\u00edcula desperdicia la oportunidad de mostrar los escarnios de los que fueron objeto los homosexuales en M\u00e9xico en aquel momento de la historia del pa\u00eds. Es una pel\u00edcula que no se convierte en el instrumento de reflexi\u00f3n que pudo ser si quien mira el filme es invitado por el mismo a tejer paralelismos con lo que hoy sucede, con las consecuencias que tuvo en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos la redada que acab\u00f3 con aquel club clandestino y exclusivo. Tampoco es una mirada a la condici\u00f3n de los homosexuales en aquel tiempo. Es un melodrama centrado en un tri\u00e1ngulo amoroso y que usa lugares comunes para hacer una pel\u00edcula entretenida s\u00ed, pero que desaprovecha una premisa que la pudo llevar a ser algo diferente y extraordinario en un cine mexicano tan necesitado de otro tipo de historias.  <\/p>\n<p>&nbsp; La pel\u00edcula est\u00e1 disponible en Netflix.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la pantalla<\/p>\n","protected":false},"author":1117,"featured_media":33722,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18580"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1117"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18580"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18580\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33721,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18580\/revisions\/33721"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33722"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18580"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18580"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18580"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}