{"id":18392,"date":"2021-04-27T00:00:00","date_gmt":"2021-04-27T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-arquetipo-de-belleza-en-la-historia-y-la-literatura"},"modified":"2024-02-23T09:40:23","modified_gmt":"2024-02-23T15:40:23","slug":"el-arquetipo-de-belleza-en-la-historia-y-la-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-arquetipo-de-belleza-en-la-historia-y-la-literatura","title":{"rendered":"El arquetipo de belleza en la historia y la literatura"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aida Maria Lopez Sosa.&nbsp;<\/b><\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b><i>\u201cLa belleza no mira, solo es mirada\u201d<\/i>.&nbsp;Albert Einstein&nbsp;<\/b><\/p><\/blockquote>\n<\/p>\n<p>La belleza del griego <i>kalia<\/i> (bello) desde la creaci\u00f3n de la<br \/>\nhumanidad ha sido un bien deseable tanto para hombres como para mujeres. Crea alteridad<br \/>\nentre lo bello encarnado y quien lo admira. La belleza atrae, seduce, acerca,<br \/>\nalegra el esp\u00edritu. Cualidad que puede tener efectos fulminantes como en la<br \/>\nmitolog\u00eda griega con la hermosa Helena que desat\u00f3 la Guerra de Troya, o m\u00e1s<br \/>\nreciente con Hitler y su obsesi\u00f3n por los rasgos arios, o la infeliz rana que<br \/>\nquer\u00eda ser autentica de Augusto Monterroso, que cultiv\u00f3 sus ancas con<br \/>\nsentadillas y saltos volvi\u00e9ndolas apetecibles a los humanos quienes se las<br \/>\ncom\u00edan como si fueran de pollo. La apariencia invita o disuade, en este sentido<br \/>\ninterviene en los intercambios humanos decantando en la admiraci\u00f3n. <\/p>\n<p>El tema ha sido abordado desde<br \/>\nla Teolog\u00eda, Psicolog\u00eda, Filosof\u00eda, Historia, Biolog\u00eda, Literatura y el arte en<br \/>\ngeneral. De acuerdo a la historia, la est\u00e9tica y la higiene estaban presentes<br \/>\ndesde la \u00e9poca de las cavernas donde se han encontrado en las cuevas tintes,<br \/>\npeines y otros accesorios que serv\u00edan para embellecer a seres prehist\u00f3ricos del<br \/>\nNeol\u00edtico. Las mujeres del Paleol\u00edtico se manchaban el rostro y diferentes<br \/>\npartes del cuerpo con  grasa de reno<br \/>\npigmentada de rojo o arcilla del mismo color. Asimismo elaboraban en cuencas de<br \/>\nhuesos sus bloqueadores solares con grasas y \u00f3xidos de hierro y magnesio. Los<br \/>\nneandertales m\u00e1s sofisticados, adem\u00e1s del maquillaje se ataviaban con collares hechos<br \/>\nde conchas y huesos, adorn\u00e1ndose con plumas de aves.  <\/p>\n<p><i>\u201cSi<br \/>\nhay algo por lo que vale la pena vivir, es por contemplar la belleza\u201d<\/i>,<br \/>\nrefiri\u00f3 Plat\u00f3n en \u201cEl Banquete\u201d, idea que va m\u00e1s all\u00e1 del placer sensual para<br \/>\nabarcar lo moral y lo cognitivo. <i>\u201cLa<br \/>\nbelleza es encarnable\u201d \u201cAl ver la belleza se llena de temor y queda dominado<br \/>\npor un respeto religioso\u201d <\/i>(Plat\u00f3n, Fedro). Asimismo Arist\u00f3teles concibi\u00f3 la<br \/>\nbelleza desde la simetr\u00eda, proporci\u00f3n, orden, tama\u00f1o y magnitud de cosas<br \/>\nreales. Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles sentaron las bases de una teor\u00eda general de lo<br \/>\nbello en la que se apoyan las est\u00e9ticas de todos los tiempos. Es as\u00ed como en la<br \/>\nantigua Grecia existi\u00f3 un culto por la perfecci\u00f3n masculina considerada un<br \/>\nregalo de los dioses, donde la belleza externa era el reflejo de la interna, no<br \/>\nel mismo caso para las mujeres para quienes ser atractivas resultaba una<br \/>\npesadilla. Los concursos de belleza y los gimnasios son herencias de esta<br \/>\ncultura. &nbsp; <\/p>\n<p>En Egipto el uso del<br \/>\nmaquillaje en los ojos sirvi\u00f3 para ahuyentar a los insectos, mismo que ten\u00eda la<br \/>\npropiedad de cambiar de color con el sol a manera de protecci\u00f3n. Las melenas<br \/>\nlargas eran valoradas como s\u00edmbolo de feminidad. Los p\u00e9talos de flores rojas<br \/>\nsatisfac\u00edan la obsesi\u00f3n de las mujeres para darle color a las mejillas y los<br \/>\nlabios, todo a favor del atractivo seg\u00fan los c\u00e1nones de la \u00e9poca. Es por ello<br \/>\nque el concepto de belleza es tan subjetivo como cada persona que se obnubila<br \/>\nante ella, el concepto ha sufrido transformaciones y adecuaciones seg\u00fan el<br \/>\ncontexto cultural en que se conciba. <\/p>\n<p>En el cuento \u201cInmolaci\u00f3n por<br \/>\nla belleza\u201d del escritor argentino Marco Denevi (1922-1998), leemos desde el<br \/>\ntitulo el sacrificio a de alguien a favor de ser bello. Narra la historia de un<br \/>\nerizo que estaba consciente de su naturaleza fea, motivo por el que se apartaba<br \/>\nde todos escondi\u00e9ndose entre los matorrales. A pesar de que su car\u00e1cter era<br \/>\nalegre siempre estaba triste y taciturno debido a su fealdad. <i>\u201cSolo se atrev\u00eda a salir a altas horas de la<br \/>\nnoche y, si entonces o\u00eda pasos r\u00e1pidamente erizaba sus p\u00faas y se convert\u00eda en<br \/>\nuna bola para ocultar su rubor\u201d. <\/i>Podemos advertir que su apariencia f\u00edsica era<br \/>\nmotivo de depresi\u00f3n y aislamiento. <\/p>\n<p>La segunda parte del breve<br \/>\nrelato es cuando alguien lo encuentra en su estado de alerta, erizado, quien en<br \/>\nlugar de ce\u00f1irse a las indicaciones de un libro de zoolog\u00eda y matarlo comienza<br \/>\na ensartarle en cada p\u00faa piedras preciosas, cristales, lentejuelas, botones y<br \/>\ndem\u00e1s atav\u00edos que lo embellecen. La felicidad llega al animal cuando es<br \/>\nadmirado y elogiado, incluso, comparado con la corona de un emperador por el<br \/>\nropaje <i>\u201cmiliunanochesco\u201d. <\/i>No hay<br \/>\ndicha completa y viene el aciago desenlace: <i>\u201cNo<br \/>\nse atrev\u00eda a moverse\u2026 As\u00ed permaneci\u00f3 durante todo el verano. Cuando llegaron<br \/>\nlos primeros fr\u00edos, hab\u00eda muerto de hambre y de sed. Pero segu\u00eda hermoso\u201d.<\/i><\/p>\n<p>Este cuento breve a manera de<br \/>\nf\u00e1bula como parte del libro \u201cEl emperador de la China y otros cuentos\u201d (Marco<br \/>\nDenevi, 1970), &nbsp;da cuenta de la<br \/>\nimportancia de la belleza para la autoestima y todo lo que ella conlleva desde<br \/>\nla aceptaci\u00f3n, socializaci\u00f3n y de colof\u00f3n la felicidad: un momento de felicidad<br \/>\naunque la vida se vaya en ella. Reflexi\u00f3n y<br \/>\ncr\u00edtica a la superficialidad de la sociedad y la crisis del individuo<br \/>\ndonde la belleza es un activo altamente redituable. <\/p>\n<p>As\u00ed como la belleza es<br \/>\nsubjetiva, asimismo lo son los niveles de deseabilidad de la misma. Nos hemos<br \/>\nenterado de fallecimientos de artistas y hasta de personas cercanas que en<br \/>\noperaciones est\u00e9ticas han perdido la vida y en algunos casos la salud por<br \/>\nprocedimientos quir\u00fargicos que prometen juventud o la perfecci\u00f3n del cuerpo. En<br \/>\ncasos menos severos enfermedades hep\u00e1ticas y cardiovasculares contra\u00eddas a raz\u00f3n<br \/>\nde la ingesta de pastillas o inyecciones m\u00e1gicas para bajar de peso o polvos<br \/>\npara incrementar la masa muscular. <\/p>\n<p>Efectos de la<br \/>\nglobalizaci\u00f3n y las redes sociales han dado lugar a nuevas modas llevando la <i>vanitas <\/i>al extremo. \u201cAntes muerta que<br \/>\nsencilla\u201d, dir\u00edan mujeres a punto de parir al entrar al quir\u00f3fano como a una<br \/>\nfiesta con tinte, peinado, maquillaje, manicura y pedicura &nbsp;-tendencia arraigada principalmente entre las<br \/>\nbrit\u00e1nicas aunque no tarda en extenderse-<br \/>\na pesar de conocer el riesgo inherente para ellas, el reci\u00e9n nacido y<br \/>\nlos apuros que vive al equipo m\u00e9dico al no poder apreciar el color real del<br \/>\nrostro y las u\u00f1as, que pudiera alertarlos ante alguna eventualidad.  <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 estamos dispuestos a<br \/>\nhacer para alcanzar el ideal? Cada quien elegir\u00e1 si sacar el mejor partido de<br \/>\nlos dones provistos por la naturaleza; o correr el riego, como el erizo, de<br \/>\ninmolarse bellamente.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aida Maria Lopez Sosa.<\/p>\n","protected":false},"author":1152,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18392"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18392"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18392\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33550,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18392\/revisions\/33550"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}