{"id":18320,"date":"2021-04-16T00:00:00","date_gmt":"2021-04-16T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/michoacan-casi-en-guerra"},"modified":"2024-02-23T09:36:38","modified_gmt":"2024-02-23T15:36:38","slug":"michoacan-casi-en-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/michoacan-casi-en-guerra","title":{"rendered":"Michoac\u00e1n: casi en guerra"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Por Pascal Beltr\u00e1n del R\u00edo<\/i><\/b> <\/p>\n<p> Hace m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas, Aguililla se convirti\u00f3 en el epicentro de la producci\u00f3n de drogas en Michoac\u00e1n. Enclavado en la sierra, de muy dif\u00edcil acceso en aquel tiempo, el municipio produc\u00eda buena parte de la mariguana que se contrabandeaba a Estados Unidos. <\/p>\n<p>El mandam\u00e1s del lugar se llamaba F\u00e9lix Cornejo Sosa. Su asesinato en la Ciudad de M\u00e9xico, en julio de 1994, provoc\u00f3 una lucha entre sus lugartenientes que contin\u00faa al d\u00eda de hoy. <\/p>\n<p>Cornejo tuvo relaci\u00f3n con hombres que despu\u00e9s\u00edan alcanzar notoriedad en el mundo criminal, como F\u00e9lix Gallardo, El Chapo Guzm\u00e1n, El G\u00fcero Palma y Arturo Beltr\u00e1n Leyva, a quienes serv\u00eda de anfitri\u00f3n en fiestas en las que corr\u00eda el alcohol y en que las sobras alcanzaban para que comiera todo el pueblo.<br \/>Uno de los que se encargaba de organizar esas fiestas era Nemesio Oseguera, actual l\u00edder del C\u00e1rtel Jalisco Nueva Generaci\u00f3n (CJNG). <\/p>\n<p>Cornejo ten\u00eda dos hombres de confianza: Armando Valencia y Carlos Rosales. El primero se encargaba de la producci\u00f3n de la droga y el segundo, de su distribuci\u00f3n. Cuando muri\u00f3 el jefe, ambos se enfrentaron por el control del negocio. <\/p>\n<p>Como Rosales ten\u00eda contactos en Tamaulipas, pidi\u00f3 ayuda al C\u00e1rtel del Golfo en su lucha contra Valencia. El capo Osiel C\u00e1rdenas envi\u00f3 algunos zetas en su auxilio. Cuando Rosales fue detenido en Morelia en 2004, sus lugartenientes Nazario Moreno, alias El Chayo; Jes\u00fas M\u00e9ndez, El Chango, y Servando G\u00f3mez, La Tuta, fundaron el grupo La Familia Michoacana para expulsar a los tamaulipecos.<\/p>\n<p>As\u00ed comenz\u00f3 la peor etapa de la violencia en Michoac\u00e1n. La c\u00faspide de ese enfrentamiento fue el asesinato y decapitaci\u00f3n de cinco zetas, cuyas cabezas fueron lanzadas sobre la pista del antro Sol y Sombra en Uruapan, el 7 de septiembre de 2006.     <\/p>\n<p>Conoc\u00ed Aguililla en 1990, a ra\u00edz de que fue detenido por la entonces PGR el alcalde de extracci\u00f3n perredista, Salom\u00f3n Mendoza Barajas. Acusado de narcotr\u00e1fico, \u00e9ste pas\u00f3 seis meses en la c\u00e1rcel hasta que la autoridad se desisti\u00f3 de procesarlo. Su caso fue uno de los que dio origen a la creaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Nacional de los Derechos Humanos.<\/p>\n<p>Como digo, no era f\u00e1cil llegar a Aguililla. La carretera que ven\u00eda de Apatzing\u00e1n terminaba en el pueblo de El Aguaje y, desde ah\u00ed hab\u00eda que tomar una brecha. Al cabo de unas tres horas, llegaba uno a un pueblo donde hab\u00eda mansiones de estilo californiano e incluso un buen hotel.  <\/p>\n<p>Hoy, los grupos criminales en los que se dividi\u00f3 el clan original se disputan el control de Aguililla \u2013el CJNG, por un lado, y C\u00e1rteles Unidos, por el otro\u2013, qui\u00e9n sabe si por razones estrat\u00e9gicas (se habla de la existencia de laboratorios de drogas sint\u00e9ticas) o puramente sentimentales. <\/p>\n<p>Luego de que la toma de la cabecera municipal por parte del CJNG se volvi\u00f3 una noticia nacional, el gobernador Silvano Aureoles quiso demostrar que no pas\u00f3 nada y acudi\u00f3 al lugar en un helic\u00f3ptero, resguardado por soldados.<\/p>\n<p>Hartos de la violencia y la ineficacia del gobierno estatal, habitantes de Aguililla le salieron al pasado. Enfurecido, Aureoles baj\u00f3 de un veh\u00edculo militar para increpar a un maestro rural que sosten\u00eda un par de cartulinas en las que ped\u00eda, simplemente, seguridad. <\/p>\n<p>\u201c\u00a1Ya c\u00e1llate, cabr\u00f3n!\u201d, Grit\u00f3 el gobernador antes de dar un empuj\u00f3n al profesor Fernando Padilla V\u00e1zquez, director encargado de la escuela Narciso Mendoza, en el poblado de Puerto La Aguacatera. Despu\u00e9s de su desplante, Aureoles quiso justificarse diciendo que el manifestante era en realidad un halc\u00f3n (es decir, informante de los delincuentes). Incluso tuite\u00f3 que Aguililla vive \u201cuna casi situaci\u00f3n de guerra\u201d.<\/p>\n<p>Ayer pude hablar con el profesor Padilla en Imagen Radio. Me dijo que, despu\u00e9s de los hechos, tem\u00eda por su seguridad y que, pese a que sent\u00ed mucho miedo, hab\u00eda decidido salir a protestar porque \u201cla violencia ya no se aguanta\u201d y porque los v\u00edveres han dejado de llegar al municipio, pues los caminos de acceso al municipio fueron trozados para impedir la circulaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Sobre si Padilla es realmente profesor, basta entrar a una p\u00e1gina web en la que el entonces alcalde Israel Mendoza Mendoza da cuenta de su \u00faltimo informe de gobierno, en 2018. Ah\u00ed aparece una foto del director de escuela, recibiendo mobiliario entregado por el ayuntamiento.<\/p>\n<p>Lo que sucede en Aguililla no es un secreto. Forma parte de lo que alert\u00f3 hace un mes el jefe del Comando Norte de EU: que el narcotr\u00e1fico se ha adue\u00f1ado de vastas zonas del territorio nacional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Michoac\u00e1n: casi en guerra<\/p>\n","protected":false},"author":1127,"featured_media":33487,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18320"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18320"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18320\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33486,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18320\/revisions\/33486"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33487"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18320"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18320"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18320"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}