{"id":18318,"date":"2021-04-16T00:00:00","date_gmt":"2021-04-16T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/amores-veganos-amores-carnales-2"},"modified":"2024-02-23T09:36:35","modified_gmt":"2024-02-23T15:36:35","slug":"amores-veganos-amores-carnales-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/amores-veganos-amores-carnales-2","title":{"rendered":"Amores veganos, amores carnales"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Cultura, por: Aida Mar\u00eda L\u00f3pez Sosa <\/i><\/b><br \/><b><i>E-mail: aidamarialopez64@gmail.com<\/i><\/b><\/p>\n<p> Con el sugestivo t\u00edtulo, Amores Veganos (2021), el escritor Adri\u00e1n Curiel Rivera (CDMX, 1969), nos ofrece un men\u00fa variado de nueve relatos sui g\u00e9neris bajo el sello de Lectorum en la Colecci\u00f3n Marea Alta. T\u00edtulo que nos lleva a pensar en amores sin carne, espirituales, siendo todo lo contrario, ya que la debilidad de la carne es lo que lleva a los protagonistas al pecado capital no de la gula, sino de la lujuria: \u201cSus labios encontraban sin dificultad los de Fabiola, que se abr\u00edan y cerraban suavemente. Se separaron y volvieron a besarse\u2026 luego no eran solo las bocas, sino tambi\u00e9n las lenguas\u2026 Una mano se pos\u00f3 unos instantes sobre su entrepierna, despu\u00e9s subi\u00f3 con destreza encima del cintur\u00f3n y desaboton\u00f3 varios ojales \u201d.<\/p>\n<p>\u201cUna criatura del aire\u201d, \u201cGoggles\u201d, \u201cHijos huevo\u201d, \u201cIguanas\u201d, \u201cD\u00eda de patineta\u201d, \u201cDe la justicia nada po\u00e9tica de los linchamientos (el caso de Zacar\u00edas Justo)\u201d, \u201cPirate and Cabin Boy\u201d , \u201cLoft\u201d y por supuesto el cuento que da t\u00edtulo al corpus, \u201cAmores veganos, son relatos que nos hablan de la vida, de los acontecimientos a los que estamos expuestos, de la familia, las relaciones de pareja, de hermanos, de la sexualidad, peripecias, aventuras, de personas que se enfrentan a retos y toma de decisiones.<\/p>\n<p>&nbsp;Adri\u00e1n es un escritor que domina el lenguaje, su escritura es ir\u00f3nica, original, inteligente, amena; laber\u00edntica en ocasiones, fluida cuando apremia. El manejo de los anticl\u00edmax y las digresiones van hilvanando con destreza su prosa. A 20 a\u00f1os de su primer libro de cuentos: \u201cUnos ni\u00f1os inundaron la casa\u201d, reeditada en 2020 por la editorial Ficticia, ahora sorprende con Amores Veganos, seg\u00fan refiere m\u00e1s adelante, historia ficcionada de largo aliento, inspirada en una vivencia personal.<\/p>\n<p>La historia oscila entre el drama y la comedia, entre CDMX y M\u00e9rida, donde viven Fabiola Campos (la vegana, hipocondriaca, manipuladora, obsesiva\u2026) y Rodrigo Villa (el villano, cuarent\u00f3n en crisis, carn\u00edvoro, adultero\u2026), respectivamente. Personajes dis\u00edmbolos, dos rectas perpendiculares en un plano coordenado que el destino cruza pero que no mantiene por mucho tiempo, a pesar de los esfuerzos del protagonista para sostener la relaci\u00f3n despu\u00e9s de perder su matrimonio con Mireya por la infidelidad.<\/p>\n<p>Nunca se termina de conocer a la pareja hasta que se convive con ella, el sexo no es suficiente cuando los estilos de vida se encuentran en un impedimento para compartir la mesa y tambi\u00e9n la cama. Amores veganos lo expone a trav\u00e9s de una pareja cuyos perfiles f\u00edsicos y psicol\u00f3gicos est\u00e1n magistralmente creados por el escritor, tanto que nos deja reflexionando al final, hasta qu\u00e9 punto un h\u00e1bito alimenticio puede determinar y terminar una relaci\u00f3n, aunque est\u00e9n tan enamorados y el sexo sea espectacular. \u201cLa extrema seducci\u00f3n, colinda con el horror\u201d, escribi\u00f3 el pensador franc\u00e9s Georges Bataille, para referirse a la afectaci\u00f3n de los prejuicios sobre la intimidad.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;  Adri\u00e1n Curiel Rivera concede una entrevista para La Revista Peninsular, donde nos revela la g\u00e9nesis de su libro, las razones de sus ambientes narrativos y su propuesta literaria.<\/p>\n<p>AL \u2014Para\u00edso en casa es tu m\u00e1s reciente novela. \u00bfPor qu\u00e9 optas ahora por un libro de relatos?<\/p>\n<p>AC Creo que la pandemia fue la que impuso mi ritmo de escritura el a\u00f1o pasado. En el encierro sobra tiempo. Parad\u00f3jicamente, es dif\u00edcil concentrarse. Necesitaba centrarme no en un proyecto de largo aliento sino en contar historias sobre la familia y sus complejas relaciones, sobre la hipocres\u00eda de nuestra sociedad y lo extraordinario que se oculta en la vida cotidiana.<\/p>\n<p>AL \u2014Los relatos de Amores veganos, dentro de un registro realista, presentan situaciones llamativas. \u00bfPor qu\u00e9 decidiste ambientar todas las historias en la Pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n?<\/p>\n<p>AC Una cr\u00edtica ha se\u00f1alado que yo soy el fundador de un nuevo g\u00e9nero de la literatura mexicana: la narrativa del \u201chuach\u201d. Seg\u00fan ella, a diferencia, por ejemplo, de Juan Villoro, yo escribo desde la perspectiva del fuere\u00f1o que ha dejado de ser turista. Lo cierto es que radico en M\u00e9rida desde 2003 y todas mis vivencias, goces y padecimientos est\u00e1n anclados a esta geograf\u00eda. Amores veganos no es un libro sobre Yucat\u00e1n sino desde Yucat\u00e1n, que trasciende lo regional para profundizar en problemas humanos universales.<\/p>\n<p>AL \u2014Y, hablando del relato que da t\u00edtulo al volumen, Amores veganos, una historia cargada de sexualidad sobre un hombre carn\u00edvoro que pierde su matrimonio al acostarse con una vegana, la pregunta es inevitable: \u00bfTe pas\u00f3 a ti? \u00bfSe trata de una confesi\u00f3n?<\/p>\n<p>AC Bueno, dicen que los escritores siempre acaban haciendo, si no autobiograf\u00edas, textos autorreferenciales. Me sucedi\u00f3 algo parecido. En una \u00e9poca sostuve una relaci\u00f3n con una defensora de la naturaleza y de la comida saludable que actuaba como una flor carn\u00edvora y asesina. Imag\u00ednate, yo ten\u00eda que picar muy fino una salchicha y cubrir los pedacitos con salsa de tomate en un sart\u00e9n para que ella, que me vigilaba desde la c\u00e1mara de su tel\u00e9fono, creyera que eran pedacitos de zanahoria y me diera permiso de comer. Por supuesto, no se trata de un calco de la realidad, pero algo he tomado prestado de ella.<\/p>\n<p>AL \u2014Tambi\u00e9n hay una tripulaci\u00f3n de piratas homosexuales, una historia muy original y divertida. Y un experto en masculinidades t\u00f3xicas que cae en la trampa de su propia ret\u00f3rica y es linchado en redes sociales.<\/p>\n<p>AC Mi libro propone un cuestionamiento a la tiran\u00eda de la correcci\u00f3n pol\u00edtica. Sin desconocer la rampante violencia social que impera contra la mujer y otros sectores vulnerables, advierte sobre los riesgos de una nueva polic\u00eda del pensamiento que en su reduccionismo y repetici\u00f3n de clich\u00e9s pretende regular incluso c\u00f3mo debemos hablar y expresarnos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cultura<\/p>\n","protected":false},"author":1152,"featured_media":33485,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18318"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18318"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18318\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33484,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18318\/revisions\/33484"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33485"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}