{"id":18266,"date":"2021-04-09T00:00:00","date_gmt":"2021-04-09T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/eco-de-los-hijos-de-sanchez-causa-cisma-en-la-cultura-mexicana"},"modified":"2024-02-23T09:33:20","modified_gmt":"2024-02-23T15:33:20","slug":"eco-de-los-hijos-de-sanchez-causa-cisma-en-la-cultura-mexicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/eco-de-los-hijos-de-sanchez-causa-cisma-en-la-cultura-mexicana","title":{"rendered":"Eco de \u201cLos hijos de S\u00e1nchez\u201d  causa cisma en la cultura mexicana"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Cultura, por:&nbsp;A\u00edda L\u00f3pez Sosa<\/i><\/b><br \/><b><i>Correo: aidamarialopez64@gmail.com<\/i><\/b><\/p>\n<p>El a\u00f1o en que Estados Unidos realizaba pruebas at\u00f3micas detonando bombas en Nevada, la cultura mexicana tambi\u00e9n padec\u00eda la \u201cexplosi\u00f3n de una bomba\u201d en el ambiente literario por la publicaci\u00f3n de: \u201cLos Hijos de S\u00e1nchez\u201d, (Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1964\/1965) del historiador y antrop\u00f3logo estadounidense, Oscar Lewis, quien acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino \u201cCultura de la Pobreza\u201d, definida bajo ciertos par\u00e1metros, involucrando costumbres y formas de vida.<\/p>\n<p>Sabemos que la pluma bien empu\u00f1ada del escritor causa heridas mortales y eso fue lo que precisamente sucedi\u00f3 con la novela y la \u201ccomplicidad\u201d de la editorial. Luis Cata\u00f1o Morlet, en calidad de presidente de la Sociedad Mexicana de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica, calific\u00f3 la obra de obscena y denigrante para M\u00e9xico, debido a que retrataba la pobreza de una familia Veracruzana radicada en la marginalidad de la capital. Hay que recordar que quince a\u00f1os atr\u00e1s, Luis Bu\u00f1uel, con la pel\u00edcula multipremiada: \u201cLos olvidados\u201d (1950) -a\u00f1o que por primera vez M\u00e9xico ten\u00eda un presidente fuera de las filas castrenses-, corri\u00f3 con la misma suerte. Impensable permitir el atrevimiento de tres extranjeros \u2013 argentino, estadounidense y espa\u00f1ol- cobijados por M\u00e9xico, de mostrar al mundo las miserias y la desigualdad social.  <\/p>\n<p>El escandal\u00f3 fue may\u00fasculo. Arnaldo Orfila Reynal, de origen argentino, Director del Fondo de Cultura Econ\u00f3mica desde el 1 de julio de 1948, fue acusado de comunismo, junto con Lewis y otros funcionarios administrativos de la editorial. Los miembros de la Sociedad Mexicana de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica decidieron consignarlos a las autoridades para realizar las averiguaciones previas y fincarles responsabilidades; uno por documentar y los otros por autorizar la edici\u00f3n de semejante humillaci\u00f3n a la patria. Finalmente las autoridades acordaron que no hab\u00eda delito qu\u00e9 perseguir; no hab\u00eda ultraje moral. Aunque la intelectualidad mexicana se manifest\u00f3 a favor del autor y el editor, Orfila fue cesado de su cargo, para enseguida fundar Siglo XXI, editorial que se mantiene a la fecha y motivo del actual encono en la cultura mexicana.<\/p>\n<p>El efecto de la industrializaci\u00f3n y urbanizaci\u00f3n sobre la vida personal y familiar era registrado por los dramaturgos, novelistas y periodistas, debido a la insipiencia de las ciencias sociales. En este contexto, la novela es concebida a manera de autobiograf\u00eda. Lewis se mantuvo cerca de la familia mientras la redactaba, auxili\u00e1ndose de la tecnolog\u00eda de aquel entonces: grabaciones directas y versiones taquigr\u00e1ficas de cinco miembros de la familia S\u00e1nchez, como se puede leer en la nota preliminar del volumen de cerca de mil p\u00e1ginas. La defensa asegur\u00f3 que de ninguna manera pod\u00eda considerarse subversiva, ya que era una obra cient\u00edfica. Testimonio de los problemas urgentes que el gobierno deb\u00eda atender y resolver en vez de invisibilizarlos. Tampoco pod\u00eda tomarse como una apolog\u00eda de los vicios que corrompen los estratos m\u00e1s bajos de la sociedad.<\/p>\n<p>Algunos de los fragmentos del libro subrayados como obscenos son: \u201cLa pandilla gubernamental no deja subir a otras gentes que piensan en otra forma\u201d, \u201c\u2026entr\u00f3 mucho dinero para la propaganda entre los que venden narc\u00f3ticos\u2026\u201d, \u201cMe gustar\u00eda que hubiera leyes como las de los Estados Unidos. No habr\u00eda tanto golfo como lo hay y no habr\u00eda tanta canallada de plano\u2026\u201d, \u201cEl pueblo mexicano se est\u00e1 hundiendo por falta de gu\u00eda, por falta de hombr\u00eda y por tanta porquer\u00eda como usted puede ver\u201d. \u201cMe gustar\u00eda que hubiera aqu\u00ed un presidente americano en M\u00e9xico\u201d. Lo anterior se lee en el Ap\u00e9ndice de la Resoluci\u00f3n del Procurador General de la Rep\u00fablica, Antonio Rocha, el 6 de abril de 1965 en M\u00e9xico, D.F.<\/p>\n<p>A m\u00e1s de medio siglo, \u201cLos Hijos de S\u00e1nchez\u201d, est\u00e1 considerado uno de los cien mejores libros. En 1978 se estren\u00f3 la adaptaci\u00f3n de la obra de Lewis bajo la direcci\u00f3n del estadounidense, Hall Bartlett, distribuida por CONACINE, en donde se puede apreciar el trabajo actoral de mexicanos y estadounidenses dando vida a la familia S\u00e1nchez: padre, dos hijos y dos hijas; hu\u00e9rfanos de madre. Vida paup\u00e9rrima y hacinada, producto de la cultura de la pobreza en donde parece que no hay otro destino m\u00e1s que morir como se naci\u00f3.<\/p>\n<p>Casi seis d\u00e9cadas despu\u00e9s, el volc\u00e1n que se mantuvo dormido por a\u00f1os, vuelve a hacer erupci\u00f3n entre el medio cultural. Intelectuales mexicanos han manifestado su repudio ante la noticia de que el actual director de la editorial Siglo XXI, Jaime Mario Labastida Ochoa, -aquella que inaugur\u00f3 Orfila Reynal despu\u00e9s del esc\u00e1ndalo por \u201cLos Hijos de S\u00e1nchez-, poeta, acad\u00e9mico y quien fuera director de la Academia Mexicana de la Lengua, ha vendido el 58.7% de sus acciones en siete millones de d\u00f3lares, a Merkcent Consulting and Funding SA de CV.<\/p>\n<p>Dos hechos son cuestionados. El primero, \u00bfC\u00f3mo se hizo de tal n\u00famero de acciones el directivo? El segundo, \u00bfCon qu\u00e9 fin compra las acciones una empresa de Chihuahua cuyo giro no es el editorial? Alegan que en a\u00f1os nunca se convoc\u00f3 a Asambleas, donde con seguridad se hubieran percatado del porcentaje de acciones de cada socio, adem\u00e1s de que al fallecer Orfila a sus casi cien a\u00f1os, dej\u00f3 su porcentaje de acciones a cinco personas con un 20% para cada una, lo que no tom\u00f3 como valido Labastida Ochoa por no estar notariado, adjudic\u00e1ndoselas ilegalmente. Por otra parte, la mencionada empresa se conform\u00f3 hace menos de un a\u00f1o con un capital de cincuenta mil d\u00f3lares, much\u00edsimo menor al invertido en las acciones de la editorial, lo cual parece il\u00f3gico y apunta a lavado de dinero.<\/p>\n<p>Parece que lo que empez\u00f3 mal, terminar\u00e1 mal. Se vislumbran denuncias penales que revivir\u00e1n el convulsivo octubre de 1965, cuando la casa de la escritora Elena Poniatowska, principal impulsora del sello, fue la primera sede de la editorial Siglo XXI, que ahora en el siglo XXI est\u00e1  causando malestar e indignaci\u00f3n. El agravio va m\u00e1s all\u00e1 del medio cultural, se extiende con toda su intensidad a todos los ciudadanos que exigimos que la cultura nunca se politice y sea el oasis que d\u00e9 esperanza a los hijos de S\u00e1nchez, P\u00e9rez, Mart\u00ednez, en fin, a todos los mexicanos. En el arte y en particular en la Literatura no se debe aplicar aquella famosa sentencia acu\u00f1ada de que: \u201cUn pol\u00edtico pobre, es un pobre pol\u00edtico\u201d. No sucede lo mismo en el caso de los escritores- aunque se tenga consanguinidad con alg\u00fan pol\u00edtico-, cuyo caudal monetario, por rebosante que sea, no engrandece su obra, hecho demostrado a lo largo y ancho de la historia del arte universal.  <\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cultura<\/p>\n","protected":false},"author":1152,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18266"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18266"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18266\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33438,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18266\/revisions\/33438"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18266"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18266"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18266"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}