{"id":18242,"date":"2021-04-07T00:00:00","date_gmt":"2021-04-07T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/encaje-de-camarinas"},"modified":"2024-02-23T09:31:55","modified_gmt":"2024-02-23T15:31:55","slug":"encaje-de-camarinas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/encaje-de-camarinas","title":{"rendered":"Encaje de Camari\u00f1as.."},"content":{"rendered":"<p>Era palilleira la t\u00eda, como lo era la abuela, y como lo hab\u00eda sido la bisabuela. Contaban que los encajes gallegos ya tuvieron una \u00e9poca muy dorada a principios del siglo XIX.. contaban que es Camari\u00f1as el origen del encaje de bolillos..<\/p>\n<p>Aquella tarde la ni\u00f1a estaba muy contenta. Iban a misa a ofrecer un manto con ese encaje, blanco pur\u00edsimo, que hab\u00eda hecho la t\u00eda. Lo ofrec\u00edan a Santa Minia: virgen y m\u00e1rtir. Muy querida en el lugar. Con fama de muy milagrosa.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hac\u00eda muy feliz a la ni\u00f1a el viaje del primo. Iba a hacer el Camino de Santiago desde Roncesvalles. Y pensaba llevar en la mochila figuras de guitarras y de toreros hechos con encaje de Camari\u00f1as. Los hab\u00eda hecho tambi\u00e9n la t\u00eda..<\/p>\n<p>Y el fin de semana ir\u00eda a la playa.. adoraba el arenal en abril..<\/p>\n<p>Este cuento est\u00e1 dedicado al encaje de Camari\u00f1as: puro arte. Y a mi madre, sus trabajos en este campo son joyas<br \/>A Santa Minia, mi abuela la adoraba. Y toda la familia<br \/>Al toreo<br \/>Al Camino de Santiago, he hablado de este encaje en mi libro sobre \u00e9l. Y tambi\u00e9n del toreo<br \/>A Luis<br \/>A las playas<br \/>Y a las cosas bonitas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Era palilleira la t\u00eda, como lo era la abuela, y como lo hab\u00eda sido la bisabuela.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":33417,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18242"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18242"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18242\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33416,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18242\/revisions\/33416"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33417"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}