{"id":18154,"date":"2021-03-25T00:00:00","date_gmt":"2021-03-25T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-atardecer-de-europa"},"modified":"2024-02-23T09:27:22","modified_gmt":"2024-02-23T15:27:22","slug":"el-atardecer-de-europa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-atardecer-de-europa","title":{"rendered":"El atardecer de Europa.."},"content":{"rendered":"<p>Se ir\u00eda el sol. All\u00ed. El \u00faltimo rayo de la Europa continental se acostar\u00eda en aquel manto de azul y espuma, plata y sal. Hablaban de la playa de Lourido, de un beso perfecto, de hacer el amor en la arena. J\u00f3venes en la flor de la vida viviendo la vida. Estaba ella muy cerca de la muerte, la enfermedad se la acercaba un poco m\u00e1s cada semana, y en silencio disfruta la serenidad del faro, la inmensidad del agua, el atardecer..<\/p>\n<p>All\u00e1 ya se hab\u00eda acostado el sol. Paseaba en bicicleta por las calles de la ciudad alemana. Obviamente con mascarilla. Iba pensando en sus amigos de Espa\u00f1a. En Ronda el que quer\u00eda ser torero, con alma, con duende. A ella le fascinaba el toreo. En Mux\u00eda el que estudiaba arquitectura, el que sab\u00eda tantas leyendas. Con los dos hab\u00eda ido a Touri\u00f1\u00e0n, un lugar que es belleza y se conoce como el atardecer de Europa.. <\/p>\n<p>Se puso el sol. Y, en un segundo, una mujer en Galicia y una chica en Alemania tuvieron en la mente la misma imagen. Qu\u00e9 bello atardece en Galicia!<\/p>\n<p>Dedicado a los m\u00e1gicos atardeceres de mi tierra<br \/>A los faros, y a Mar\u00eda, que los aprecia<br \/>A Luis<br \/>Al toreo<br \/>A Ronda y a mis ronde\u00f1os<br \/>A las leyendas<br \/>A Vicente Amigo, feliz cumplea\u00f1os<br \/>Y al sol..<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se ir\u00eda el sol. All\u00ed. El \u00faltimo rayo de la Europa continental se acostar\u00eda en aquel manto de azul y espuma, plata y sal.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":33340,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18154"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18154"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18154\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33339,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18154\/revisions\/33339"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33340"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18154"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18154"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18154"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}