{"id":18024,"date":"2021-03-08T00:00:00","date_gmt":"2021-03-08T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/recobrarse-de-las-llagas-nuestra-mayor-sanacion-es-la-cercania-de-corazones"},"modified":"2024-02-23T00:33:33","modified_gmt":"2024-02-23T06:33:33","slug":"recobrarse-de-las-llagas-nuestra-mayor-sanacion-es-la-cercania-de-corazones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/recobrarse-de-las-llagas-nuestra-mayor-sanacion-es-la-cercania-de-corazones","title":{"rendered":"Recobrarse de las llagas   \u201cnuestra mayor sanaci\u00f3n es la cercan\u00eda de corazones\u201d"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/i><\/b><\/p>\n<p>Hay que entenderse siempre con lo arm\u00f3nico, hacer pi\u00f1a y contribuir a que la vida de cualquier caminante sea gozosa, antes de que nos sorprenda la muerte en cualquier esquina. Por eso, nunca es tarde para rescatarse de las miserias y contribuir, a que la alegr\u00eda se universalice como lenguaje. Que la concordia nos gobierne en todos los caminos vivientes, ser\u00e1 un buen modo de crecer y de encontrarse uno mismo junto a los dem\u00e1s. Al fin y al cabo, todos los interrogantes de la existencia humana, responden a c\u00f3mo comunicarse con otros, a c\u00f3mo convivir entre s\u00ed y a c\u00f3mo renacer unidos. Ah\u00ed radica el conocimiento del significado viviente.<\/p>\n<p>Entendamos que concurrimos muchos al viaje, adem\u00e1s muy diversos, lo que nos exige confluir don\u00e1ndonos y perdon\u00e1ndonos mutuamente, ya que nadie puede disponer del andar a su capricho. En efecto, tampoco somos dioses, hemos de practicar la solidaridad para contribuir a crear atm\u00f3sferas comprensivas, que es lo que verdaderamente nos acerca y nos libera de los tropiezos del sendero. No son f\u00e1ciles los tiempos que el mundo vive. El sufrimiento de la gente no cesa. Ser\u00e1 saludable, pues, ofrecer nuestro apoyo. Ya est\u00e1 bien de utilizar la venganza en vez del abrazo; el desprecio en lugar de la acogida.<\/p>\n<p>El viaje hist\u00f3rico a Mosul, capital de la provincia iraqu\u00ed, del Papa Francisco, precisamente se ha trazado bajo esa aspiraci\u00f3n, la de recobrar los corazones destrozados de dolor. Necesitamos, desde luego, no malgastar el tiempo al servicio de nuestros propios intereses ego\u00edstas, personales o de grupo, sino al aut\u00e9ntico servicio del amor. Lo realmente significativo es escucharnos, \u00a1nunca callar voces!, recapacitar y repensar para que la destrucci\u00f3n y la muerte dejen de arruinarnos como especie.<\/p>\n<p>Nuestra historia de in\u00fatiles contiendas debe cesar cuanto antes. Pongamos o\u00eddo, puesto que todas las guerras nos destruyen el esp\u00edritu humano, y activemos  las amistades. No podemos ser tan necios y perpetuarnos en batallas, que lo \u00fanico que dejan tras de s\u00ed, es un rastro de tumbas y riadas de l\u00e1grimas. Hagamos lo que el Papa Francisco, modifiquemos la oratoria, hablemos con el alma, llevemos siempre con nosotros un mensaje de quietud. En este sentido, la riqueza de Iraq reside en una sociedad plural, formada por personas de todas las religiones y de todos los grupos \u00e9tnicos. No malgastemos este patrimonio que nos enriquece. Estamos llamados a reencontrarnos, sin obviar en ning\u00fan momento que todas las savias son trascendentes. Maduremos, por consiguiente, que la vida no es tolerable, cuando cuerpo y esp\u00edritu viven enfrentados. Si no hay una sensatez natural entre nosotros, dif\u00edcilmente vamos a poder sobrellevarnos en armon\u00eda.<\/p>\n<p>La reconciliaci\u00f3n, subsiguientemente, es el fruto al que todos, absolutamente todos, estamos llamados.  Nuestra mayor sanaci\u00f3n es la cercan\u00eda de corazones. No podemos continuar sembrando penas, cuando sabemos que la vida de cada uno es tambi\u00e9n la de todos. Prescindamos de amargarnos con absurdas pesadumbres. Nuestra misi\u00f3n es vivirla y dejarla vivir. Cuando esto se impide, no cabe duda, que tiene que actuar la justicia, como un derecho para todos. Sin duda, la rendici\u00f3n de cuentas, basada en pruebas, es esencial para evitar el peligro de que tales delitos  o incumplimientos de normas, se repitan en el futuro. No olvidemos que la memoria del pasado, forja el presente y nos hace avanzar hacia un horizonte de di\u00e1logo y clemencia, por si mismo.<\/p>\n<p>Sea como fuere, nunca es tarde para enmendar rutas, protegiendo los v\u00ednculos que nos mantienen fusionados y resguardando nuestras particulares ra\u00edces. Lo nefasto es caer en la desolaci\u00f3n. Mediemos con una entrega generosa, apagando el abecedario de las armas, encendiendo el silabario de los latidos y el silencio, que es lo que nos une y nos hace iguales. El tratamiento que nos fraterniza, en consecuencia, ha de desertar del rugido entusiasta del rencor, para eternizarse en el asombro de las voces nobles, uniformadas en lo aut\u00e9ntico y en las diversas expresiones. Una locuci\u00f3n complaciente siempre nos tranquiliza, facilit\u00e1ndonos la convivencia. Teng\u00e1moslo presente en todo instante. Dej\u00e9monos ser como ramas de un tronco com\u00fan, dispuestas a poblar la tierra y a repoblarla de frutos. Nada mejor, entonces, que alentar y alimentar ese patrimonio forestal en\u00e9rgico y en comunidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":33221,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18024"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18024"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18024\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33220,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18024\/revisions\/33220"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33221"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18024"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18024"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18024"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}