{"id":17956,"date":"2021-02-26T00:00:00","date_gmt":"2021-02-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/manuel-medel-el-gran-personaje-tragicomico-del-cine-mexicano-2"},"modified":"2024-02-23T00:30:03","modified_gmt":"2024-02-23T06:30:03","slug":"manuel-medel-el-gran-personaje-tragicomico-del-cine-mexicano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/manuel-medel-el-gran-personaje-tragicomico-del-cine-mexicano-2","title":{"rendered":"Manuel Medel, el gran personaje  tragic\u00f3mico del cine mexicano"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Cultura<\/i>, por:&nbsp;Ariel Aviles Marin.<\/b><\/p>\n<p><b>Correo: avilesmarinariel@gmail.com<\/b><\/p>\n<p>Entre las figuras fundacionales de nuestro cine, una muy buena cantidad provino de los escenarios teatrales, y otros m\u00e1s, quiz\u00e1 los m\u00e1s entra\u00f1ables, vinieron del popular y tradicional teatro de carpa. Por lo general, los que llegaron de los escenarios teatrales, ten\u00edan una calidad dram\u00e1tica indiscutible, sin embargo, los que nos llegaron de las carpas, llevaron con ellos el alma y el profundo sabor de lo popular, supieron recoger el esp\u00edritu del pueblo, y plasmarlo en la pantalla grande. En el primer caso tenemos a figuras como los hermanos Soler, Sara Garc\u00eda, Manolo F\u00e1bregas, Elsa Torregrosa o Queta Lavat. De la carpa, saltan al celuloide figuras de la talla de Joaqu\u00edn Pardav\u00e9, Clavillazo, Mar\u00eda Victoria, Jes\u00fas Mart\u00ednez \u201cPalillo\u201d, Yolanda Montes \u201cTongolele\u201d, Manuel Medel y, nada menos que Mario Moreno \u201cCantinflas\u201d. Los unos y los otros, llegaron al cine desde su inicio sonoro, y caminaron por el hasta el momento en el que alcanza una estatura de arte de primer nivel y lo conocemos como la Era de Oro del Cine Mexicano.<\/p>\n<p>En este panorama, queremos destacar una figura que llen\u00f3 p\u00e1ginas brillantes, en las que risa y l\u00e1grimas comparten partes iguales, y cuya actuaci\u00f3n dej\u00f3 una huella profunda en la historia del s\u00e9ptimo arte; este personaje es Manuel Medel, y su paso por el cine dej\u00f3 una estela de personajes muy queridos, muy a\u00f1orados, y que est\u00e1n vivos y presentes en la memoria colectiva del gran p\u00fablico amante del cine. Pero Medel, camin\u00f3 su ruta por el cine de una manera muy definida, sus caracterizaciones son de aquellas que podemos decir que tienen un sello de identidad que las hace muy definidas, muy inconfundibles y, por tanto, muy entra\u00f1ables. A Medel, lo podemos definir como el gran personaje tragic\u00f3mico del cine mexicano de la Era de Oro. Su perfil caracter\u00edstico, se acerca un tanto al de su querido compa\u00f1ero de carpa, Cantinflas, pero tiene sello propio y es de una calidad indiscutible y singular. De su gran talento histri\u00f3nico, salieron a la pantalla figuras de profundas ra\u00edces populares, con ese agradable sabor de la provincia, no son el peladillo lumpen de la gran ciudad, no. Son alma viva del pueblo, son rescate de las tradiciones que nos vienen de un pasado profundo, y que se actualizan en un factor que es intemporal y perpetuo, la miseria.<\/p>\n<p>Manuel Medel, viene al mundo en la ciudad de Monterrey, N. L., el 5 \u00f3 6 de enero de 1906, (Hay duda sobre la fecha precisa) Su padre fue actor de teatro, y su madre cantante de \u00f3pera, as\u00ed que, desde su nacimiento, su vida est\u00e1 ligada a los escenarios y tuvo una infancia errante, pues sus padres, por su trabajo, se mov\u00edan constantemente por todo el pa\u00eds. Esa circunstancia marc\u00f3 su vida y puso las bases para los personajes que Medel crear\u00eda en el cine en el futuro. En 1922, a los diecis\u00e9is a\u00f1os, incursiona en la actuaci\u00f3n, en un medio profundamente popular, el teatro de carpa. En ese \u00e1mbito dar\u00e1 vida a un personaje que alcanzar\u00e1 gran popularidad, Don Mamerto. En este g\u00e9nero teatral, Medel viajar\u00e1 a los estados Unidos, donde conoce a un viejo jud\u00edo del cual nunca revel\u00f3 el nombre, pero del que tom\u00f3 los elementos para la composici\u00f3n de su personaje. La ropa de talla mucho mayor que su cuerpo, y una palidez de rostro impresionante, son los elementos tragic\u00f3micos que caracterizaron a Don Mamerto, y que luego se traspolar\u00edan a los del cine. Tal parece que esa gran pobreza de su personaje, marc\u00f3 su propia vida, pues Medel, despu\u00e9s de triunfar rotundamente en el cine en su etapa m\u00e1s brillante, muere pobre y olvidado en 1997, a los noventa y un a\u00f1os. Fue muy notorio y lamentable que a su funeral no asistieran amigos ni compa\u00f1eros de trabajo, en general, muy pocas personas asistieron a despedir al que fue un \u00eddolo del cine de la \u00c9poca de Oro.<\/p>\n<p>Otra etapa muy brillante de su carrera, fue la llevada a cabo con la que fue su esposa, la gran cantante y actriz cubana Rosita Forn\u00e9s, fallecida hace un a\u00f1o, con la que integr\u00f3 la gran Compa\u00f1\u00eda de Operetas y Zarzuelas Medel-Forn\u00e9s, que brill\u00f3 con gran fuerza en todos los teatros de la rep\u00fablica. Rosita fue una gran tiple y una diva del g\u00e9nero l\u00edrico, y Medel destac\u00f3 como lo que en ese \u00e1mbito se llam\u00f3, actor de car\u00e1cter. Hubo papeles de los que Medel hizo una verdadera creaci\u00f3n, como el Niegus, de la Viuda Alegre; o Armando el bohemio, de El Conde de Luxemburgo; as\u00ed como el Sargento Tricot, de la zarzuela Los Gavilanes. En 1952, despu\u00e9s de su temporada en M\u00e9rida, Rosita Forn\u00e9s se separa de Medel y se va a Cuba con su hija Rosa Mar\u00eda, \u00fanica hija de ambos, y lo deja en una soledad que lo acompa\u00f1ar\u00e1 hasta el fin de su vida. Ese personaje, el hombre solitario, es el que har\u00e1 brillar a Medel en su mejor \u00e9poca del cine mexicano, pero lamentablemente fue tambi\u00e9n su papel en la vida. Al inicio de su incursi\u00f3n en el cine, hace pareja c\u00f3mica con Cantinflas, como en \u00a1As\u00ed es mi Tierra!, \u00c1guila o Sol, El Signo de la Muerte y Carnaval en el Tr\u00f3pico. Despu\u00e9s de este \u00faltimo filme, sigue su carrera como actor solitario, en el cine y en la vida.<\/p>\n<p>El a\u00f1o 1944, marca la c\u00faspide de su carrera cinematogr\u00e1fica, pues ese a\u00f1o filma La Vida In\u00fatil de Pito P\u00e9rez, pel\u00edcula basada en la gran novela de Jos\u00e9 Rub\u00e9n Romero, del mismo t\u00edtulo, y obra cumbre de la narrativa de la Revoluci\u00f3n Mexicana. Medel, hace de Pito P\u00e9rez una actuaci\u00f3n de calidad singular, deja en el personaje una identidad de vida. Dos versiones m\u00e1s se hacen de la historia, protagonizadas por dos grandes tambi\u00e9n, Tin Tan e Ignacio L\u00f3pez Tarso, pero la que trasciende en el tiempo, es la de Medel Otras dos cintas completan la consolidaci\u00f3n del personaje del hombre solitario, Bartolo Toca la Flauta, en 1945 y El Hijo de Nadie, en 1946. Bartolo y Policarpo se unen a Pito P\u00e9rez para inundar el alma de Medel con esa soledad que llevar\u00e1 a cuestas hasta el fin de sus d\u00edas. Esa alma triste y tr\u00e1gica del pueblo mexicano pobre, encontr\u00f3 en Medel su int\u00e9rprete de identidad total. La vida del barrio, de la casa de vecindad, es retratada con profundidad magistral por Medel, como nadie en el cine mexicano.<\/p>\n<p>Otras pel\u00edculas importantes de Manuel Medel fueron, Rancho de mis Recuerdos, Hijos de la Calle y Casa de Vecindad. Luego de una ausencia de muchos a\u00f1os, Medel reaparece en 1975, en Las Fuerzas Vivas, luego vienen Maten al Le\u00f3n, La Mugrosita, Esos Viejos Rabos Verdes, y finalmente, en 1986, Como si Fu\u00e9ramos Novios, despu\u00e9s de la cual desaparece silenciosamente, hasta su muerte, ya triste, solo y olvidado. Tuvo una segunda esposa, llamada Isabel Bucio, pero de su relaci\u00f3n muy poco se sabe.<\/p>\n<p>Ese dolor profundo, y esa terrible soledad acompa\u00f1ada, hacen de Manuel Medel el gran personaje tragic\u00f3mico del cine mexicano. Desde la triste sonrisa de Pito P\u00e9rez, Medel proyecta el dolor y la tragedia del pueblo pobre de M\u00e9xico.-M\u00e9rida, Yuc., Febrero de 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cultura.<\/p>\n","protected":false},"author":1133,"featured_media":33154,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17956"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1133"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17956"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17956\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33153,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17956\/revisions\/33153"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33154"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17956"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17956"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17956"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}