{"id":17868,"date":"2021-02-15T00:00:00","date_gmt":"2021-02-15T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/un-pasaje-hacia-si-mismo"},"modified":"2024-02-23T00:25:57","modified_gmt":"2024-02-23T06:25:57","slug":"un-pasaje-hacia-si-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/un-pasaje-hacia-si-mismo","title":{"rendered":"Un pasaje hacia s\u00ed mismo"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Compartiendo di\u00e1logos conmigo mismo, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/i><\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><i>(Para agarrarse a la vida hay que desgarrarse de mundo;<br \/>\nal igual que para volver al Padre, hay que dirigir la mirada al Hijo, a golpe<br \/>\nde coraz\u00f3n. Esta es la penitencia a nuestro fuero interno. \u00c9l fue quien nos<br \/>\nense\u00f1\u00f3, desde la pobreza del pesebre hasta el total desprendimiento en la Cruz,<br \/>\nel apego a los brazos abiertos y el desapego a los tesoros mundanos)<\/i><\/p>\n<p><b>I.-  Recogerse para acoger y vivir la verdad<\/b><\/p>\n<p>Nunca es tarde para recogerse y rehacerse en la verdad, <\/p>\n<p>que no es otra que la virtud de verse y de saber mirarse, <\/p>\n<p>para no confundirse de horizonte y abrazar lo aut\u00e9ntico, <\/p>\n<p>aquello que objetivamente nos mueve y nos conmueve, <\/p>\n<p>hasta llevarnos consigo una vez acrisolado el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta luz es Cristo mismo que, tomando completamente<\/p>\n<p>nuestra d\u00e9bil humanidad, se hizo caminante en la tierra, <\/p>\n<p>y forj\u00f3 el camino que nos lleva a la plenitud de la vida, <\/p>\n<p>sabiendo que cada cual marca sus pisadas aqu\u00ed abajo, <\/p>\n<p>al comp\u00e1s del aire divino y al ritmo de la lluvia celeste.<\/p>\n<p>Dej\u00e9monos calar por quien entreg\u00f3 su vida por nosotros, <\/p>\n<p>no hay amor m\u00e1s grande que su concesi\u00f3n por liberarnos. <\/p>\n<p>Recibamos al Redentor en nuestro clarear de cada d\u00eda,<\/p>\n<p>permit\u00e1mosle poner su morada y guiarnos cada instante,  <\/p>\n<p>recojamos y acojamos el testigo de un ciclo sin mancha.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><b>II.- Los cauces del amor y la<br \/>\nesperanza<\/b><\/p>\n<p>Vuelvan al mundo los cauces del amor y la esperanza,<\/p>\n<p>retornen a nosotros la cuencas de los abecedarios claros,<\/p>\n<p>rean\u00fadense los esp\u00edritus para meditar sobre los andares; <\/p>\n<p>pues nadie porta mayor amor que el que da sus latidos, &nbsp;<\/p>\n<p>por aquellos que los tienen interrumpidos o agonizados.<\/p>\n<p>El \u00e1rbol de la vida no se sostiene, ni tampoco se sustenta, <\/p>\n<p>sin abrirnos a los cursos de una existencia en gratuidad, <\/p>\n<p>cedi\u00e9ndonos a los dem\u00e1s sin miramiento y como para s\u00ed, &nbsp;<\/p>\n<p>recibi\u00e9ndonos como constructores de adhesi\u00f3n viviente, <\/p>\n<p>haci\u00e9ndonos cargo de esa carga que nos deshumaniza.<\/p>\n<p>La inhumanidad nos ha dejado sin esencia ni conciencia, <\/p>\n<p>hay que vivificar con la caridad de Dios las iniciativas <\/p>\n<p>que las exigencias de la rectitud hacia el similar nos piden, <\/p>\n<p>dej\u00e1ndonos ser m\u00e1s poes\u00eda que poder, renunciando al yo, <\/p>\n<p>pues nutrir los esp\u00edritus es satisfacer el alma de todos. <\/p>\n<p><\/p>\n<p><b>III.- Venimos de dios y a dios<br \/>\nhemos de volver <\/b><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Somos reto\u00f1os del cari\u00f1o de Dios y a Dios hemos de volver, <\/p>\n<p>tomando nuestras debilidades y arrancando las penurias,  <\/p>\n<p>haciendo reparaci\u00f3n de nuestro mal vertido por las aristas, &nbsp;<\/p>\n<p>para que nazca y renazca un lenguaje mucho m\u00e1s certero, <\/p>\n<p>con la mano tendida para socorrer o plegada para abrazar.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Lo significativo es conocerse y reconocerse arrepentidos, <\/p>\n<p>tomar conciencia de lo que uno es y ha de ser al final, <\/p>\n<p>al final de todas las pruebas sufridas y aguijones recibidos. <\/p>\n<p>El secreto de la victoria radica en captar lo que embellece:<\/p>\n<p>el bien que nos fraterniza y la donaci\u00f3n para reverenciarse.<\/p>\n<p>La bondad de Cristo nos permite descubrir a los hermanos, <\/p>\n<p>nos revela el v\u00ednculo de filiaci\u00f3n con el Padre compasivo, <\/p>\n<p>siempre dispuesto a absolvernos de las miserias humanas,  <\/p>\n<p>mientras la vida brota por doquier, obedeciendo al verbo <\/p>\n<p>divino, a la palabra convertida en espiraci\u00f3n de eternidad.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Compartiendo di\u00e1logos conmigo mismo<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":33075,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17868"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17868"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17868\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33074,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17868\/revisions\/33074"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33075"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17868"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17868"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17868"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}