{"id":17866,"date":"2021-02-15T00:00:00","date_gmt":"2021-02-15T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-suenos-del-futuro-con-la-voluntad-del-querer-que-lo-es-todo-en-el-camino-hasta-las-ficciones-se-hacen-realidad"},"modified":"2024-02-23T00:25:38","modified_gmt":"2024-02-23T06:25:38","slug":"los-suenos-del-futuro-con-la-voluntad-del-querer-que-lo-es-todo-en-el-camino-hasta-las-ficciones-se-hacen-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-suenos-del-futuro-con-la-voluntad-del-querer-que-lo-es-todo-en-el-camino-hasta-las-ficciones-se-hacen-realidad","title":{"rendered":"Los sue\u00f1os del futuro  \u201cCon la voluntad del querer, que lo es todo en el camino, hasta las ficciones se hacen realidad\u201d"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/i><\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Reconozco que me entusiasma el anhelo de esos<br \/>\naut\u00e9nticos abecedarios que tejen unas circunstancias que verdaderamente alivian<br \/>\nnuestras miserias humanas. Sin duda, tenemos que dejarnos enhebrar por los<br \/>\nsentimientos de certeza, y pensar que detr\u00e1s de todo conocimiento, est\u00e1n las<br \/>\nemociones que nos reconducen. Lo importante es dejarse o\u00edr, asumir las tareas<br \/>\nencomendadas, y arriesgar siempre. Ah\u00ed est\u00e1n nuestras propias historias,<br \/>\ntambi\u00e9n las de nuestros progenitores, marc\u00e1ndonos el rumbo sin desfallecer. Lo<br \/>\nnefasto es perder el \u00e1nimo, m\u00e1xime en un momento en el que todos necesitamos<br \/>\nser arropados. Si hay algo que la pandemia ha puesto de manifiesto es esa<br \/>\ninterdependencia entre todos. Nadie puede caminar por s\u00ed mismo. Nos necesitamos<br \/>\nunos a otros, a trav\u00e9s de ese esp\u00edritu solidario que nos fraternice de verdad.<\/p>\n<p>El apego por el bien com\u00fan no es un a\u00f1adido m\u00e1s a<br \/>\nnuestras vidas, es una necesidad tan vital como el pan que nos llevamos a la<br \/>\nboca cada d\u00eda. Jam\u00e1s nos dejemos abandonar. Cada ser humano, por grande o<br \/>\nmin\u00fasculo que nos parezca, necesita del consuelo an\u00edmico de sus an\u00e1logos. Quiz\u00e1s<br \/>\nnos falte a\u00fan tomar esta actitud de servicio permanente. Hay que poner a la<br \/>\npersona, con sus derechos y obligaciones, en el centro de toda atenci\u00f3n<br \/>\nasistencial. Cualquiera de nosotros podemos debilitarnos y demandar el<br \/>\nacompa\u00f1amiento, aunque sea para compartir problemas, con el fin de hallar<br \/>\nsoluciones conjuntas. Por desgracia, la respuesta humanitaria sigue sufriendo<br \/>\nun grave d\u00e9ficit, tambi\u00e9n de fondos. No cerremos los ojos a estas necesidades,<br \/>\nabr\u00e1moslos al horizonte de la clemencia y activemos la confianza en cada acci\u00f3n<br \/>\ndiaria.<\/p>\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca requerimos de coraje ante este duro<br \/>\nacontecer de injusticias sembradas, &nbsp;lo<br \/>\nque puede hacer que nuestras ilusiones se apaguen. Desertemos del miedo a<br \/>\nfracasar. Engrandezcamos nuestros interiores con aquello que sacude el coraz\u00f3n<br \/>\ny nos transforma, haci\u00e9ndonos vislumbrar el desvelo por vivir en ofrenda<br \/>\ncontinua, que es lo que francamente hace la vida interesante, sobre todo para luchar<br \/>\npor otras atm\u00f3sferas de paz y reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este combate por lo arm\u00f3nico, hemos de mostrar<br \/>\nunidad y uni\u00f3n, antes de que la vulgar contienda nos deje sin deseos de<br \/>\nquietud. &nbsp;Ojala el ensue\u00f1o de la esencia de<br \/>\nla familia humana, impulse su tronco consolador en medio de grandes<br \/>\nadversidades. Propiciar los encuentros es un buen modo de avanzar en la pasi\u00f3n<br \/>\npor crecer. En efecto, con la voluntad del querer, que lo es todo en el camino,<br \/>\nhasta las ficciones se hacen realidad. Por ello, si quieres hallar donaci\u00f3n,<br \/>\nd\u00f3nate t\u00fa antes a ti mismo y no desesperes en la espera del descanso, que todo<br \/>\ntiene su tiempo para digerir y dirigir.<\/p>\n<p>Sea como fuere, los moradores del mundo tienen que<br \/>\napi\u00f1arse, no podemos continuar enfrentados, todos debemos apostar por el di\u00e1logo<br \/>\nsincero y el amor como las \u00fanicas v\u00edas que nos permiten avanzar en el respeto y<br \/>\nen la consideraci\u00f3n hacia toda existencia. Combatirse a s\u00ed mismo puede que sea<br \/>\nun buen inicio de cambio. Si cada cual vence sus ego\u00edsmos, no tengo vacilaci\u00f3n ninguna,<br \/>\nde que la victoria de la concordia espigar\u00e1 por s\u00ed misma. Estas grandes<br \/>\nvisiones son las que pueden cambiar la historia, cuando menos para desmembrarla<br \/>\nde las pesadillas que nos ponemos unos a otros. Desde luego, hemos de aprender<br \/>\na rectificar, para tener la audacia de caminar juntos, no distantes, puesto que<br \/>\nnuestra propia naturaleza nos demanda conjunci\u00f3n de fuerzas. Nada mejor, en<br \/>\nconsecuencia, &nbsp;que cultivar el culto a la<br \/>\ncultura del abrazo para engendrar la mejor representaci\u00f3n, la caricia del verso<br \/>\nque toma inspiraci\u00f3n entre andares celestes y mundanos.<\/p>\n<p>Precisamente, son las peque\u00f1as cosas, ejecutadas en<br \/>\nfamilia, las que nos abren grandes espacios para conciliar lenguajes. Lo<br \/>\nsignificativo es reconciliar nuestros propios latidos, ponerlos en disposici\u00f3n<br \/>\nde sumar anhelos y no restar entusiasmo; pues, en el fondo, todos tenemos que<br \/>\nrehabilitarnos para mostrar esa capacidad de subsistencia del linaje,<br \/>\naliment\u00e1ndonos de afanes y nutri\u00e9ndonos de esperanzas. En efecto, nuestras<br \/>\ninquietudes humanitarias hay que dejarlas elevarse, acordes con las normas de<br \/>\nderechos humanos  y congruentes con la<br \/>\npropia vida. Al fin y al cabo, perseguir los sue\u00f1os es una manera de rehacerse<br \/>\nde los escombros y de hacerse a los cuidados de la inspiraci\u00f3n, que es lo que<br \/>\nen realidad nos mueve y conmueve, hasta imprimir en nosotros el aliento del<br \/>\nser, bajo las riendas del pensamiento y las bridas de la utop\u00eda. Pensemos que<br \/>\nso\u00f1ar es la acci\u00f3n embellecedora m\u00e1s antigua. Toca, por tanto, cultivar la<br \/>\nest\u00e9tica de la imaginaci\u00f3n<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":33073,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17866"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17866"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17866\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33072,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17866\/revisions\/33072"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33073"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17866"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17866"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17866"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}