{"id":17792,"date":"2021-02-04T00:00:00","date_gmt":"2021-02-04T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/ella-el-y-el-monstruo"},"modified":"2024-02-23T00:23:09","modified_gmt":"2024-02-23T06:23:09","slug":"ella-el-y-el-monstruo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/ella-el-y-el-monstruo","title":{"rendered":"Ella, \u00e9l.. y el monstruo.."},"content":{"rendered":"<p>Se volvieron a ver, despu\u00e9s de much\u00edsimo tiempo, en el Camino de Santiago. Grata la sorpresa.. de las que hacen temblar la piel, y tambi\u00e9n el alma. <\/p>\n<p>Todo hab\u00eda cambiado.. y sin embargo todo segu\u00eda igual. Hablaron. Hablaron mucho sobre uno de los famosos puentes, ella con melena rubia al viento.. viva.. alegre..<\/p>\n<p>Compart\u00edan el mismo alojamiento. Cuarto individual cada uno. Hab\u00eda poca gente. Ella puso una canci\u00f3n de Camar\u00f3n. Escucharon pared contra pared. <\/p>\n<p>Escogi\u00f3 despu\u00e9s \u00e9l un tema de Barry White. Tambi\u00e9n escucharon juntos, tumbada ella en la cama, sentado \u00e9l en la butaca. Ca\u00eda la tarde&#8230; anochec\u00eda en oro y naranja.<\/p>\n<p>Cenaron juntos. Vino tinto, vino blanco, dos ensaladas, flan de caf\u00e9. Luego pasearon. Y juntaron las cabezas. Ya crec\u00eda pelo en la de \u00e9l. Ya iba de retirada el monstruo..<\/p>\n<p>Juntaron las cabezas y escucharon los sonidos de la noche, del fr\u00edo, de la esperanza. Ni ella ni \u00e9l cumplir\u00edan treinta ni cuarenta. Se sent\u00edan adolescentes&#8230;<\/p>\n<p>Le gustaba a ella ir a los toros a ver a Juli y a Talavante, y \u00e9l en su d\u00eda hab\u00eda so\u00f1ado ser torero. Despu\u00e9s se dedic\u00f3 a la econom\u00eda.. la vida y sus lances..<\/p>\n<p>El monstruo perd\u00eda fuerza. \u00c9l hab\u00eda ganado al c\u00e1ncer..<\/p>\n<p>Es una historia amorosa en la que alguien le gana al c\u00e1ncer. No siempre es as\u00ed. Hay que seguir investigando y luchando<br \/>Dedicado a todos los que luchan contra esa cruel enfermedad<br \/>A los que se enamoran, a cualquier edad<br \/>A mi querido Luis<br \/>Al toreo<br \/>A mi mago<br \/>A Juli<br \/>A cada persona con lances generosos<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se volvieron a ver, despu\u00e9s de much\u00edsimo tiempo, en el Camino de Santiago.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":33003,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17792"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17792"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17792\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33002,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17792\/revisions\/33002"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33003"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17792"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17792"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17792"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}