{"id":17782,"date":"2021-02-02T00:00:00","date_gmt":"2021-02-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-centro-de-nuestra-vida"},"modified":"2024-02-23T00:22:40","modified_gmt":"2024-02-23T06:22:40","slug":"el-centro-de-nuestra-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-centro-de-nuestra-vida","title":{"rendered":"El centro de nuestra vida"},"content":{"rendered":"<p><b><i>De Ser a Ser<\/i>, por: Santiago Heyser.&nbsp;<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><b>Hay ocasiones en que nos sentimos atrapados, perdiendo<br \/>\nenerg\u00eda por enfocarnos en las necesidades de otros y la pasamos mal porque<br \/>\nnuestra vida gira alrededor de sus planes.<\/b><\/p>\n<p>Es importante notar que, en realidad, nadie nos quita nuestra energ\u00eda.<br \/>\nLos que perdemos energ\u00eda, impulso, entusiasmo y motivaci\u00f3n somos nosotros con<br \/>\nnuestras acciones, esto sucede cuando no tomamos las decisiones correctas o no<br \/>\ntenemos la actitud adecuada para asumir las consecuencias de nuestras acciones.<\/p>\n<p>Nuestras acciones pueden ser buenas o malas a partir de buenas o malas<br \/>\ndecisiones; cuando son buenas nos gratifican y cuando son malas nos ense\u00f1an y<br \/>\nello nos permite crecer y mejorar, lo cual es bueno. El problema viene cuando<br \/>\ntomamos malas decisiones sin razonarlas o con expectativas falsas, entonces<br \/>\nviene la frustraci\u00f3n y eventualmente la desesperanza, ya que no entendemos el<br \/>\nresultado y nada aprendemos, lo que nos lleva a culpar a otros o a la mala<br \/>\nsuerte.<\/p>\n<p>Si nuestra atenci\u00f3n o actuaci\u00f3n se centra en otra persona, es porque as\u00ed<br \/>\nlo decidimos, generalmente con el \u00e1nimo de ayudar o, en ocasiones, para tener<br \/>\nun beneficio o alcanzar un objetivo. Al ser \u00e9sta una decisi\u00f3n personal tomada<br \/>\nlibremente el resultado deber\u00eda de enriquecernos, alegrarnos y motivarnos aun<br \/>\ncuando dejemos en segundo plano nuestras necesidades, \u00bfpor qu\u00e9?, \u00a1porque fue<br \/>\nnuestra decisi\u00f3n!, por lo que no tendr\u00eda que pesarnos, y mucho menos hacernos<br \/>\nsentir que estamos perdiendo algo. Cuando sufrimos, normalmente es porque<br \/>\ndecidimos hacer algo que no quer\u00edamos o aceptamos algo que debimos haber<br \/>\nrechazado, ya sea con alguien o con nosotros mismos y eso es un error, porque<br \/>\ncomenzamos a vivir lo que no deseamos y nos frustra, nos desanima y perdemos la<br \/>\nalegr\u00eda de vivir cada d\u00eda. \u00a1Esto es lo que nos baja la energ\u00eda!, no otra<br \/>\npersona. Lo que hay que hacer cuando nos encontramos en una situaci\u00f3n as\u00ed, si<br \/>\nno tomamos la decisi\u00f3n de decir \u00a1No! con oportunidad, es simplemente rectificar<br \/>\ny replantear nuestras prioridades para corregir rumbo. Si no lo hacemos, es muy<br \/>\nprobable que inicie una sucesi\u00f3n de eventos desafortunados que comienzan cuando<br \/>\nresponsabilizamos a otra persona de algo que nosotros decidimos, lo que nada<br \/>\nresuelve. Si ya hubo una equivocaci\u00f3n en una decisi\u00f3n, hay que corregir, hablar<br \/>\ncon amor, sinceridad y honestidad con la otra persona y compartir nuestros<br \/>\npensamientos, emociones y las nuevas prioridades a partir de ahora. Es cuesti\u00f3n<br \/>\nde darse cuenta que cada quien es responsable de su propia vida, ya sea pareja,<br \/>\nfamiliar o amigo.<\/p>\n<p>El <i>amor abnegado<\/i> no es \u00fatil<br \/>\npara nadie, sufrir por otra persona no es amor y termina por contaminar las<br \/>\nrelaciones con manipulaci\u00f3n y <i>deberes ser<\/i><br \/>\nque solo est\u00e1n en la mente de cada quien. En mi caso, por ejemplo, vengo de una<br \/>\nfamilia de m\u00e1rtires: mi tatarabuelo se sacrific\u00f3 para que el bisabuelo fuera<br \/>\nfeliz, el bisabuelo, en lugar de ser feliz, se sacrific\u00f3 para que el abuelo<br \/>\nfuera feliz, a su vez, el abuelo y la abuela se sacrificaron para que mi padre<br \/>\ny mi t\u00edo fueran felices; por su parte, mi padre decidi\u00f3 capitalizar toda esa<br \/>\ncadena de esfuerzos y sacrificios y, en lugar de sacrificarse para que yo y mis<br \/>\nhermanos fu\u00e9ramos felices, el decidi\u00f3 ser feliz y predicar con el ejemplo para<br \/>\nque aprendamos a ser felices. <\/p>\n<p>Cuando hay una despresurizaci\u00f3n en los aviones, las indicaciones de<br \/>\nemergencia dicen que primero hay que colocarnos la m\u00e1scara de ox\u00edgeno nosotros<br \/>\ny despu\u00e9s al acompa\u00f1ante (inclusive si es un ni\u00f1o), y la raz\u00f3n es muy simple,<br \/>\nno podemos ayudar a los dem\u00e1s si nosotros no estamos bien. Cuando cometemos el<br \/>\nerror de poner en el centro de nuestra vida a otra persona, nos estamos<br \/>\nequivocando. La vida es un viaje individual que, si bien compartimos con otras<br \/>\npersonas, \u00e9stas no debieran ser el eje de nuestra vida, ello nos deja<br \/>\nvulnerables y dependientes de terceras personas, perdiendo la autonom\u00eda y el<br \/>\ncontrol de nuestra vida. <\/p>\n<p>Si estamos alegres y en armon\u00eda con nuestras vidas, eso es lo que<br \/>\ncontagiaremos a los dem\u00e1s. Esto no implica que en momentos o etapas de nuestra<br \/>\nvida nos debamos preocupemos de otras personas, al contrario, si es el caso,<br \/>\nser compasivos, servir y ayudar seguro nos enriquece como seres humanos, pero que<br \/>\nsea porque as\u00ed lo hemos decidido y el hacerlo nos hace sentir bien al margen<br \/>\ndel resultado; as\u00ed no sentiremos que por ayudar a otros perdemos nuestra<br \/>\nenerg\u00eda y podremos ser felices\u2026 \u00a1As\u00ed de sencillo!<\/p>\n<p>Un saludo, una reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Twitter: @SantiagoHeyser<\/b><br \/><b>Correo: heyser@deseraser.mx<\/b><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Ser a Ser.<\/p>\n","protected":false},"author":1142,"featured_media":32994,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17782"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1142"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17782"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17782\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32993,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17782\/revisions\/32993"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32994"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17782"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17782"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17782"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}