{"id":17662,"date":"2021-01-20T00:00:00","date_gmt":"2021-01-20T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/en-busca-de-la-felicidad-viii"},"modified":"2024-02-23T00:16:46","modified_gmt":"2024-02-23T06:16:46","slug":"en-busca-de-la-felicidad-viii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/en-busca-de-la-felicidad-viii","title":{"rendered":"En busca de la Felicidad VIII"},"content":{"rendered":"<p><b><i>De Ser a Ser<\/i>, por: Santiago Heyser.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><b>Nos la pasamos quej\u00e1ndonos de las cosas que nos<br \/>\nsuceden, culpando a otros o a las circunstancias. \u00bfEntonces nuestra felicidad<br \/>\nno depende de nosotros, en verdad creemos eso?<\/b><\/p>\n<p>De nuestra lista de diez, hemos platicado acerca de nueve motivos que<br \/>\nnos impiden alcanzar un estado de felicidad: 1.- No somos conscientes de<br \/>\nnosotros mismos; 2.- No vivimos la vida cuando sucede, en el momento presente;<br \/>\n3.- No aceptamos la realidad y luchamos contra ella; 4.- Creamos expectativas.<br \/>\n5.- Creemos que la felicidad es algo que obtenemos y es externo a nosotros. 6.-<br \/>\nCreemos que para ser felices necesitamos a alguien. 7.- No hacemos lo que<br \/>\nqueremos. 8.- Estamos est\u00e1ticos en nuestras vidas en lugar de estar en movimiento,<br \/>\ncreciendo y viviendo. 9.- No razonamos y dejamos que los condicionamientos<br \/>\nculturales, religiosos y la educaci\u00f3n que recibimos determinen nuestras vidas<br \/>\nsin evaluarlos ni cuestionarlos.<\/p>\n<p>Cuando no estamos felices, de manera indirecta terminamos afectando a<br \/>\notras personas. El estado de infelicidad se refleja en nuestro modo de actuar,<br \/>\nde comunicarnos y de relacionarnos con los dem\u00e1s. El motivo n\u00famero diez se<br \/>\ndiferencia de los otros nueve porque no solo nos afecta a nosotros, tambi\u00e9n<br \/>\nafecta directamente a otras personas y nuestras relaciones con ellas porque:<br \/>\n10.- No nos hacemos responsables de nuestra vida y de nuestras acciones. Nos<br \/>\nquejamos y le echamos la culpa a los dem\u00e1s como si fu\u00e9ramos inocentes del<br \/>\nresultado de nuestras acciones, de nuestra realidad o el hecho de no haber<br \/>\nactuado. Nuestra mente nos controla y nuestro ego nunca quiere \u201cperder\u201d ni<br \/>\naceptar que se \u201cequivoca\u201d, como si no tener un resultado esperado o favorable<br \/>\nen la vida fuera un inconveniente, cuando simplemente todo es vida, experiencia<br \/>\ny aprendizaje libre de queja y drama.<\/p>\n<p>Lo primero que hay que observar, cuando usamos la inteligencia, en lugar<br \/>\nde reaccionar en funci\u00f3n de las emociones que sentimos, es que se har\u00e1 evidente<br \/>\nque, a fin de cuentas, es irrelevante hacer responsables a otras personas por<br \/>\nlo que nos sucede, primero porque nada resuelve y segundo porque perdemos el<br \/>\ncontrol de nuestra vida, al depositar en \u201cotros\u201d la culpa o responsabilidad de<br \/>\nnuestras situaciones o problemas, es decir, quedamos dependientes de que \u201cel otro\u201d<br \/>\nact\u00fae para resolver los que no nos gusta y eso probablemente nunca pase. Para<br \/>\nempezar, porque cualquier cosa que hoy nos molesta o conflict\u00faa ser\u00eda \u201cpasado\u201d,<br \/>\nen cuyo caso, para atr\u00e1s ya nada se puede hacer; aun as\u00ed, no vemos que solo<br \/>\nsomos nosotros quienes, en \u00faltima instancia, tenemos el poder de actuar en<br \/>\nnuestro propio beneficio y cambiar nuestra realidad. Lo hecho, hecho est\u00e1.<br \/>\nEchar culpas es s\u00f3lo un desahogo de nuestro ego que no conduce a ning\u00fan lado<br \/>\nm\u00e1s que a la frustraci\u00f3n personal y al conflicto, lo que es impr\u00e1ctico para<br \/>\nnuestras vidas y una barrera que limita nuestro actuar para que alcancemos un<br \/>\nestado de felicidad.<\/p>\n<p>Lo segundo, es que al no hacernos responsables de nuestras acciones y<br \/>\nlas consecuencias de las mismas, estamos perdiendo la oportunidad de crecer y<br \/>\ndesarrollar nuestro potencial gracias a la experiencia que se pudo haber<br \/>\naprendido de alg\u00fan problema o situaci\u00f3n. Reflexionemos\u2026 si el responsable de lo<br \/>\nque me sucede es externo a m\u00ed, sea otra persona, la pareja, los hijos, las<br \/>\ncircunstancias de la vida, la familia, el trabajo, el presidente o alg\u00fan dios,<br \/>\nla oportunidad de mejorar y aprender sobre lo que sucedi\u00f3 no va a formar parte<br \/>\nde nuestra experiencia. Adem\u00e1s \u00a1nadie est\u00e1 preocupado por corregir lo que hace<br \/>\notro!, \u00bfcierto?, solo cuando asumimos la responsabilidad de procurarnos a<br \/>\nnosotros mismos y la responsabilidad total acerca de nuestras acciones es<br \/>\ncuando podemos tener un impacto real en nuestras vidas, adquirir experiencia,<br \/>\naprender y corregir. Inclusive, lo podemos ver desde otro punto de vista: Si lo<br \/>\nque nos sucede no es responsabilidad nuestra, estar\u00edamos condenados a depender<br \/>\nde la \u201csuerte\u201d o de otros para que la vida nos favoreciera exactamente como lo<br \/>\nesperamos para \u201cser felices\u201d, desafortunadamente, este enfoque no es realista,<br \/>\nporque al final, es natural que cada quien procure su propia vida y no la<br \/>\nnuestra\u2026 \u00bfEn verdad querr\u00edamos dejar nuestra vida y felicidad al azar o en<br \/>\nmanos de un tercero? El hecho es que responsabilizar a otros, a la suerte o a<br \/>\nla vida, simplemente no nos trae ning\u00fan beneficio pr\u00e1ctico.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1La vida es como dibujar sin goma!\u201d (an\u00f3nimo), a veces nos sale bien, a<br \/>\nveces nos sale mal, pero todo forma parte del dibujo de nuestra vida. No<br \/>\ntenemos control sobre la mayor\u00eda de las cosas, pero sin lugar a dudas, somos<br \/>\nresponsables de nuestra vida y de nuestra realidad, definida por nuestras<br \/>\nacciones y decisiones\u2026 \u00a1As\u00ed de sencillo!<\/p>\n<p>Un saludo, una reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Twitter: @SantiagoHeyser<\/b><br \/><b>Correo: Heyser@deSeraSer.mx<\/b><\/p>\n<p><b><\/p>\n<p><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Ser a Ser.<\/p>\n","protected":false},"author":1142,"featured_media":32888,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17662"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1142"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17662"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17662\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32887,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17662\/revisions\/32887"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32888"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17662"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17662"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17662"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}