{"id":17644,"date":"2021-01-18T00:00:00","date_gmt":"2021-01-18T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/isla-y-mar"},"modified":"2024-02-23T00:16:07","modified_gmt":"2024-02-23T06:16:07","slug":"isla-y-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/isla-y-mar","title":{"rendered":"Isla y mar.."},"content":{"rendered":"<p>Cuando yo ten\u00eda seis a\u00f1os encontr\u00e9 en un viejo caj\u00f3n olvidado una l\u00e1mina preciosa que pertenec\u00eda a un libro de h\u00e9roes del toreo. Me impresion\u00f3 y, como yo era mil preguntas al d\u00eda por aquel entonces, quise saber qu\u00e9 era aquella pintura. Los colores y aquella imagen me entusiasmaban..<\/p>\n<p>Me explicaron que eran dos toreros: uno se llamaba Juan y otro Jos\u00e9. Me contaron que uno se anunciaba como Juan Belmonte y el otro como Joselito el Gallo, que en las plazas compet\u00edan y quer\u00edan ser siempre cada uno el mejor. Pero se respetaban y eran amigos. Hablaban y compart\u00edan..<\/p>\n<p>Ya no ten\u00eda seis a\u00f1os cuando el azar quiso que me volviera a encontrar en otra ocasi\u00f3n con una estampa \u00fanica y puramente divina. No necesit\u00e9 preguntar pues sab\u00eda qu\u00e9 era lo que se reflejaba all\u00ed. All\u00ed estaban el arte y la verdad, la lealtad y lo eterno, lo nuestro y lo hermoso. Camar\u00f3n y Manzanares..<\/p>\n<p>Un homenaje al principio de un libro que me fascina y que en absoluto es un cuento de ni\u00f1os: un homenaje a El principito..<br \/>Para el flamenco. Para Camar\u00f3n<br \/>Para el toreo. Para Manzanares<br \/>Para Yeyes y toda la familia<br \/>Dedicado a mi querido Luis<br \/>A las personas de ley y a las personas de ley en el toreo<br \/>Al arte: sin arte no hay nada. Sin sensibilidad no hay arte<br \/>A la amistad real<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando yo ten\u00eda seis a\u00f1os encontr\u00e9 en un viejo caj\u00f3n olvidado una l\u00e1mina preciosa que pertenec\u00eda a un libro de h\u00e9roes del toreo.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":32873,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17644"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17644"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17644\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32872,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17644\/revisions\/32872"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32873"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17644"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17644"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17644"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}