{"id":17588,"date":"2021-01-11T00:00:00","date_gmt":"2021-01-11T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/en-busca-de-la-felicidad-vii"},"modified":"2024-02-23T00:13:22","modified_gmt":"2024-02-23T06:13:22","slug":"en-busca-de-la-felicidad-vii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/en-busca-de-la-felicidad-vii","title":{"rendered":"En busca de la Felicidad VII"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b><i>De Ser a Ser<\/i>, por: Santiago Heyser.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b><i>Quien creemos que somos, es el azaroso resultado del lugar, \u00e9poca y cultura en la que nacimos; pero si hubi\u00e9ramos nacido en otro lugar y otra \u00e9poca, siendo nosotros mismos, creer\u00edamos que somos alguien diferente.<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p>De nuestra lista de diez, hemos comentado acerca de ocho razones que nos impiden alcanzar un estado de felicidad: 1.- No somos conscientes de nosotros mismos; 2.- No vivimos la vida cuando sucede, en el momento presente; 3.- No aceptamos la realidad y luchamos contra ella; 4.- Creamos expectativas. 5.- Creemos que la felicidad es algo que obtenemos y es externo a nosotros. 6.- Creemos que para ser felices necesitamos a alguien. 7.- No hacemos lo que queremos. 8.- Estamos est\u00e1ticos en nuestras vidas en lugar de estar en movimiento, creciendo y viviendo.<\/p>\n<p>Resolver la siguiente causa, raz\u00f3n o motivo de infelicidad implica un esfuerzo especial, ya que es una agresi\u00f3n directa a nuestro ego, y consecuencia de ello, nos cuesta mucho trabajo aceptar que: 9.- No razonamos y dejamos que los condicionamientos culturales, religiosos y la educaci\u00f3n que recibimos determinen nuestras vidas sin evaluarlos ni cuestionarlos.<\/p>\n<p>Comencemos por abrir nuestra mente y recordar que lo que somos en \u00faltima instancia, nada tiene que ver con lo que creemos y pensamos. Quien creemos que somos, cuando no razonamos ni somos conscientes, es relativo y condicionado. Simplemente es un c\u00famulo de informaci\u00f3n azarosa resultado de nuestra propia historia de vida, la \u00e9poca en la que nacimos, nuestra educaci\u00f3n, el entorno sociocultural en el que nos desenvolvemos y la influencia religiosa, entre otros factores. Dicho de otra manera, nuestra forma personal de ver la vida la hemos aprendido del exterior y nos es dif\u00edcil darnos cuenta de que nuestra propia perspectiva de la vida, no s\u00f3lo est\u00e1 limitada, sino que adem\u00e1s no es en realidad nuestra, \u00a1aunque creemos que s\u00ed! Vamos a analizarlo: imagina por un momento que hubieras nacido hace quinientos a\u00f1os en el oriente en lugar de nacer en el occidente, con otros pap\u00e1s y una cantidad distinta de hermanos, obviamente hubieras estudiado en otro tipo de escuela o ni siquiera hubieras estudiado porque en aquellas fechas no hab\u00eda escuelas y por supuesto, te hubieran ense\u00f1ado una religi\u00f3n distinta\u2026 sin embargo seguir\u00edas siendo t\u00fa \u00bfde acuerdo?, s\u00f3lo habr\u00edas nacido en otro momento y en otro lugar \u00bfDe verdad crees que pensar\u00edas igual que como piensas ahora? \u00bfCrees que tendr\u00edas los mismos objetivos en tu vida? \u00bfLos mismos gustos, aspiraciones y miedos? \u00bfCrees que creer\u00edas en el mismo dios?, a lo mejor ni siquiera creer\u00edas en un dios porque te habr\u00edan ense\u00f1ado cosas diferentes. Ni siquiera hablar\u00edas el mismo idioma, reflexiona al respecto\u2026 y mientras lo haces, te adelanto que la respuesta a todas estas preguntas es \u00a1no!; por una sencilla raz\u00f3n, en t\u00e9rminos simples, hubieras recibido diferente informaci\u00f3n desde que naciste y hubieras reaccionado en tu vida conforme a ella.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el punto entonces? El punto, es despertar nuestra capacidad de razonar, siendo conscientes de qui\u00e9nes somos y de c\u00f3mo actuamos, en lugar de reaccionar en modo autom\u00e1tico (dormidos), como resultado de la programaci\u00f3n y condicionamiento que hemos recibido. Es natural que la \u00e9poca y el entorno nos condicionen, es parte de la vida y no hay conflicto en ello. El problema es que no nos damos cuenta que es algo circunstancial y externo, y terminamos por considerarlo como parte de nuestra esencia, a tal grado, que hasta nos sentimos agredidos cuando nuestros condicionamientos reciben ataques (cosa de ver a Musulm\u00e1n que dicta pena de muerte a qui\u00e9n se burla de Mahoma, cuando simplemente podr\u00eda ignorarlo), porque creemos que nos est\u00e1n atacando a nosotros, como cuando alguien tiene un punto de vista diferente respecto a algo en lo que hemos cre\u00eddo durante toda nuestra vida o cuando se dice algo negativo de la comunidad en donde nacimos o respecto al candidato que elegimos.<\/p>\n<p>La parte escurridiza aqu\u00ed, es que \u00a1no nos damos cuenta que todas las ideas y creencias que nos conforman son circunstanciales y no son nuestras!, \u00a1son inducidas!, no es lo que somos. La sugerencia es evaluar lo aprendido usando nuestra inteligencia y no nuestras emociones que son el resultado de los pensamientos que generamos derivados del mismo condicionamiento fortuito. Hay que razonar y dejar de creer en lo que creemos s\u00f3lo porque nos lo ense\u00f1aron o porque es una tradici\u00f3n familiar o una costumbre social en nuestro pa\u00eds o de la \u00e9poca. Hay que conducir nuestras vidas a partir del an\u00e1lisis consciente de las situaciones y de la informaci\u00f3n con la que contamos\u2026 \u00a1Razonando!<\/p>\n<p>Una vez que hemos comprendido esto, dimos un paso importante para ser felices, porque nuestra felicidad estar\u00e1 determinada por nosotros y nuestra esencia y no por las circunstancias, el entorno o el condicionamiento externo\u2026 \u00a1As\u00ed de sencillo!<\/p>\n<p>Un saludo, una reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Twitter: @SantiagoHeyser<\/b><br \/><b>Correo: Heyser@deSeraSer.mx<\/b><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Ser a Ser.<\/p>\n","protected":false},"author":1142,"featured_media":32823,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17588"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1142"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17588"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17588\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32822,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17588\/revisions\/32822"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32823"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}