{"id":17532,"date":"2021-01-05T00:00:00","date_gmt":"2021-01-05T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/que-hable-el-corazon-despues-de-mirar-y-ver"},"modified":"2024-02-23T00:10:08","modified_gmt":"2024-02-23T06:10:08","slug":"que-hable-el-corazon-despues-de-mirar-y-ver","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/que-hable-el-corazon-despues-de-mirar-y-ver","title":{"rendered":"Que hable el coraz\u00f3n despu\u00e9s de mirar y ver"},"content":{"rendered":"<p><b><i><\/i>Algo m\u00e1s que palabras,por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/b><b><\/b><\/p>\n<p>El coraz\u00f3n de las gentes tiene que tomar tierra y hacerse m\u00e1s vida entre nosotros. Hoy tambi\u00e9n urge, ponerse espiritualmente en camino hacia esa importante cita comunitaria, a trav\u00e9s de los diversos latidos de los moradores, para descubrir que hemos de escucharnos m\u00e1s y as\u00ed entendernos mejor. La coraza de la indiferencia hay que desterrarla de nuestro abecedario de sentimientos. Tomemos inter\u00e9s en sintonizar con los diversos pulsos existenciales, tratemos de mirar y ver con el \u00e1nimo de la voluntad, quitemos durezas y cerrojos de nuestro esp\u00edritu. Asimismo, volemos unidos en familia para ganar fortaleza y acrecentar, de este modo, el vivo deseo del cultivar el abrazo, despu\u00e9s de hallarnos y reencontrarnos en una atm\u00f3sfera de esfuerzo perseverante; pues, lo esencial, es invisible para los ojos. \u00danicamente, se ve bien aquello que se amasa con la visi\u00f3n interna de la conciencia. Algo imprescindible para construir otro mundo muy distinto al actual, al menos en cuanto a que sea m\u00e1s justo, seguro y saludable para todos.<\/p>\n<p>Frio el altar del \u00f3rgano que, cada cual lleva consigo, todo se envicia y corrompe; e, igualmente, tampoco pueden fecundar los sue\u00f1os. Pensemos en esas gentes que nos precedieron y que a\u00fan hoy en d\u00eda nos siguen hablando, me refiero a esos Reyes Magos que llegaron a Bel\u00e9n, motivados por esa fuerza interior, acompa\u00f1ado de un vivo deseo de hallar al Ni\u00f1o y de un esfuerzo perseverante por conseguirlo, dej\u00e1ndose guiar d\u00f3cilmente por la estrella. Era todo tan po\u00e9tico, tan salido del alma, que la contemplativa gloria divina, todav\u00eda ahora nos deja sin palabras. Transitando internamente el itinerario del Redentor, desde la pobreza del pesebre hasta el abandono de la cruz, comprendemos mejor la m\u00edstica del amor, de ese amor que tengo que ser, para conciliar entra\u00f1as que no pueden juzgarse sin el coraz\u00f3n conmovido. Al fin y al cabo, todos somos una ruina a recuperar en este moverse por la tierra, con variadas cuerdas, pero que un buen m\u00fasico sabe hacerlas vibrar todas, para reconstruir el mejor concierto viviente.<\/p>\n<p>A un gran int\u00e9rprete, ninguna discordancia lo cansa, siempre renace y prosigue el tim\u00f3n de lo arm\u00f3nico. Nuestros progenitores, aquellos humildes pastores encontraron a Jes\u00fas en &#8220;B\u00eat-lehem&#8221;, que significa &#8220;casa del pan&#8221;. Quiz\u00e1s nosotros ahora, tambi\u00e9n tengamos que reencontrar esos mismos panes para saciar tantas hambres en multitud de vidas humanas. Con la pandemia ya hemos descubierto que todos somos vulnerables. Esta es la peor atm\u00f3sfera, la de estar hambrientos de amor. Andamos desprovistos de humanidad. Las necesidades humanitarias se han duplicado. Faltan soplos que trabajen, coraz\u00f3n a coraz\u00f3n, para calmar a esa masa de indigentes y desamparados. El intelecto est\u00e1 bien, pero no sirve para abrir moradas, donde se conjugue el verbo amar en todos sus modos, tiempos  y personas. Por eso, lo importante es transformarse, impulsar otras creencias m\u00e1s all\u00e1 del \u00e9xito y del poder, discernir y acoger el impulso de lo que es aut\u00e9ntico.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil resistir entre falsedades, tambi\u00e9n los Reyes Magos buscaron la verdad con desvelo y af\u00e1n, y hallaron en el Ni\u00f1o, que result\u00f3 ser Dios, las esperanzas m\u00e1s sublimes y el gozo m\u00e1s glorioso. Realmente, un coraz\u00f3n en movimiento logra ver lo invisible en sue\u00f1o, fruto de esa nostalgia que armoniza con la naturaleza, con la patria celeste, hasta volverse camino y envolverse de inquietudes. Somos as\u00ed de hacedores, y no podemos bajar la guardia del entusiasmo, el pan diario de toda vida, puesto que es el mejor signo de salud moral y mental. Precisamente, quiero recordar que, en el a\u00f1o 2021, tambi\u00e9n celebramos el 75 aniversario de UNICEF. Gracias al apasionamiento de estas gentes de bien, que abarca tres cuartas partes de un siglo protegiendo a los ni\u00f1os de los conflictos, las enfermedades y la exclusi\u00f3n, as\u00ed como defendiendo su derecho a la supervivencia, la salud y la educaci\u00f3n, podemos continuar siempre hacia la altura. Tal vez, el secreto de aguante como linaje se halle en la genialidad de conservar el vigor del ni\u00f1o hasta el ocaso, lo cual quiere indicar que nunca podemos perder la emoci\u00f3n de alentarnos la vida unos a otros.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":32771,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17532"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17532"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17532\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32770,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17532\/revisions\/32770"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32771"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17532"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17532"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17532"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}