{"id":17346,"date":"2020-12-07T00:00:00","date_gmt":"2020-12-07T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/hacia-nuestra-mirada-interior-con-la-inmaculada-madre-como-espejo-de-justicia"},"modified":"2024-02-22T23:59:35","modified_gmt":"2024-02-23T05:59:35","slug":"hacia-nuestra-mirada-interior-con-la-inmaculada-madre-como-espejo-de-justicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/hacia-nuestra-mirada-interior-con-la-inmaculada-madre-como-espejo-de-justicia","title":{"rendered":"Hacia nuestra mirada interior,  Con la inmaculada madre como espejo de justicia"},"content":{"rendered":"<p><b><i>(&#8220;Iesum, benedictum fructum ventris tui, nobis post hoc exilium ostende. O clemens, o pia, o dulcis Virgo Maria\/\/. Despu\u00e9s de este destierro, mu\u00e9stranos a Jes\u00fas, fruto bendito de tu vientre. \u00a1Oh clemente! \u00a1Oh piadosa! \u00a1Oh dulce Virgen Mar\u00eda!\u201d) <\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>I.-  UN FARO DE LUZ EN LA M\u00cdSTICA DE LA ANUNCIACI\u00d3N<\/i><\/b><\/p>\n<p>Bajo este foco de tinieblas se encendi\u00f3 un faro de luz, <br \/>que irradiaba el esplendor de un semblante inmaculado, <br \/>verdaderamente enternecedor y realmente conmovedor;<br \/>el s\u00ed de la concepci\u00f3n al anuncio del \u00e1ngel nos renace, <br \/>nos hace sublimes al verso y al verbo en virtud del bien.  <\/p>\n<p>La claridad de Mar\u00eda disipa toda confusi\u00f3n de camino, <br \/>desvanece signos de cansancio y graf\u00edas de des\u00e1nimo;<br \/>con raz\u00f3n es Virgen digna de veneraci\u00f3n y alabanza, <br \/>la Madre de todos, el esp\u00edritu del poema hecho vida, <br \/>modelo de hermosura, huella de santidad para siempre.  <\/p>\n<p>Preservada de toda ciega noche, resplandece la aurora, <br \/>se\u00f1al del laurel de la inspiraci\u00f3n po\u00e9tica sobre el vicio; <br \/>su repatriaci\u00f3n a lo aut\u00e9ntico nos embellece el interior, <br \/>s\u00f3lo hay que beber de su destello para ver al Redentor, <br \/>y fundirse con el pulso beatificante del rostro inmortal.<\/p>\n<p><b><i>II.- LLENA DE GRACIA COMO MADRE DEL HIJO DE DIOS<\/i><\/b><\/p>\n<p>Fue la estrofa primera  y, por siempre, la m\u00e1s hermosa;<br \/>rebosada de gracias y colmada por el amor verdadero <br \/>del Creador, supo dar la respuesta firme a la llamada, <br \/>entendi\u00f3 la compasi\u00f3n y atendi\u00f3 a no desfallecer jam\u00e1s, <br \/>conciliando los abecedarios, reconciliando las acciones.<\/p>\n<p>Con su coraz\u00f3n, sin mancha,  nos consuela de todo mal; <br \/>nos reanima por dentro y tambi\u00e9n nos vivifica por fuera, <br \/>nos ayuda sobre todo a tener confianza en nuestro autor, <br \/>a crecer en su palabra y a creer en su infinita bondad, <br \/>a excluirnos perennemente del mal y a escoger lo justo.<\/p>\n<p>No hay mejor dicha que vivir sin m\u00e1s reglas que el amor,<br \/>que morar despoj\u00e1ndose y comparti\u00e9ndolo todo con todos, <br \/>amando y viviendo seg\u00fan el don de una Madre prudente <br \/>y admirable, trono de sabidur\u00eda y causa de nuestro gozo, <br \/>pues por muy triste que sea el exilio, la cruz nos glorifica.<\/p>\n<p><b><i>III.-  CON LA PUERTA DEL CIELO SIEMPRE ABIERTA <\/i><\/b><\/p>\n<p>De igual modo que la luna antecede a la salida del sol, <br \/>as\u00ed Mar\u00eda desde su concepci\u00f3n inmaculada ha precedido <br \/>la venida del Salvador en la historia del g\u00e9nero humano, <br \/>y ha antepuesto como Reina universal ser la Mediadora, <br \/>fuente espiritual de clemencia y generosa abogada nuestra.<\/p>\n<p>Con su pulcra entrega en donaci\u00f3n hacia todo lo creado, <br \/>se origin\u00f3 un cambio incesante entre el caer y el izarse, <br \/>entre el desconcierto del ca\u00eddo y el concierto de la savia,<br \/>un constante desaf\u00edo a las conciencias andantes del ser, <br \/>que tiene en la Madre incorrupta la puerta del cielo abierta.<\/p>\n<p>En el umbral, la fiel Virgen, acogi\u00f3 y entendi\u00f3 la pureza, <br \/>como renuncia total de s\u00ed, de su persona, reponi\u00e9ndose <br \/>al perenne servicio de los designios m\u00edsticos del Alt\u00edsimo; <br \/>y, as\u00ed, pas\u00f3 por la tierra hasta el fin, acorde con su vocaci\u00f3n, <br \/>como hija del Padre, siendo consuelo y sagrario de anhelo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Compartiendo di\u00e1logos conmigo mismo<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":32608,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17346"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17346"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17346\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32607,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17346\/revisions\/32607"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32608"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}