{"id":17306,"date":"2020-12-03T00:00:00","date_gmt":"2020-12-03T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/siempre-con-fe"},"modified":"2024-02-22T23:57:06","modified_gmt":"2024-02-23T05:57:06","slug":"siempre-con-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/siempre-con-fe","title":{"rendered":"Siempre con fe.."},"content":{"rendered":"<p>El primer cuento de Navidad lo narr\u00f3 Carlos y hablaba sobre un ni\u00f1o sordo. Hablaba de un villancico que escuch\u00f3 todo el grupo en un concierto. Todo el grupo excepto \u00e9l. Ni una persona hab\u00eda reparado en su sordera. En la fr\u00eda noche de diciembre un \u00e1ngel de plata baj\u00f3 del cielo y le susurr\u00f3 canciones navide\u00f1as que el peque\u00f1o s\u00ed escuch\u00f3! <\/p>\n<p>El segundo cuento de Navidad lo narr\u00f3 Pablo y versaba sobre una ni\u00f1a a la que faltaba una pierna por un c\u00e1ncer. En la selecci\u00f3n de actuantes para una cabalgata real no la escogieron a ella, aunque hubiera estado encantada, porque no pod\u00eda bailar. Aquella tarde los Reyes Magos mandaron un email y la eligieron como pianista..<\/p>\n<p>El tercer cuento de Navidad lo ley\u00f3 Marta y explic\u00f3 que la vida no es un cuento de Navidad. Que hay muchas personas con diversas discapacidades y con otras muchas capacidades para aportar muchas cosas. Y fue un relato muy aplaudido! Gan\u00f3 el primer premio: un capote de Manzanares. Era un concurso taurino!<\/p>\n<p>Y as\u00ed es: una discapacidad es una diferencia y jam\u00e1s un freno.<\/p>\n<p>Dedicado a cada persona con cualquier discapacidad: siempre con fe!<br \/>A Carlos, Pablo y Marta<br \/>A mi querido Luis<br \/>A mi familia<br \/>A mis queridos Ana y Jose, que hacen mi vida m\u00e1s bonita<br \/>Al toreo<br \/>A Manzanares<br \/>Y a las personas de verdad<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El primer cuento de Navidad lo narr\u00f3 Carlos y hablaba sobre un ni\u00f1o sordo.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":32571,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17306"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17306"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17306\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32570,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17306\/revisions\/32570"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32571"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}