{"id":17298,"date":"2020-12-02T00:00:00","date_gmt":"2020-12-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/felicidad-i-errores-comunes-i"},"modified":"2024-02-22T23:56:23","modified_gmt":"2024-02-23T05:56:23","slug":"felicidad-i-errores-comunes-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/felicidad-i-errores-comunes-i","title":{"rendered":"Felicidad I &#8211; Errores comunes I"},"content":{"rendered":"<p><b><i>De Ser a Ser<\/i>, por: Santiago Heyser.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><b>\u00bfPor qu\u00e9 nos cuesta tanto trabajo ser felices?, a<br \/>\nveces creemos que somos solo nosotros, pero parece que le pasa a la mayor\u00eda que<br \/>\nson felices un momento y despu\u00e9s ya no<i>.<\/i><\/b><\/p>\n<p>Comencemos por el principio y entendamos de qu\u00e9 estamos hablando, ya que<br \/>\nla felicidad se confunde con muchas cosas; felicidad, de acuerdo con el<br \/>\ndiccionario significa: \u201cEstado de grata satisfacci\u00f3n espiritual y f\u00edsica.\u201d<br \/>\nLuego entonces la felicidad no es sin\u00f3nimo de alegr\u00eda, bienestar, estar<br \/>\ncontento o placer. Acerca del <i>placer<\/i>,<br \/>\nvale la pena detenernos para hacer una clara diferenciaci\u00f3n, ya que uno de los<br \/>\nerrores m\u00e1s comunes que cometemos es confundir el placer con la felicidad y no<br \/>\nnos damos cuenta de algunas diferencias b\u00e1sicas. Lo primero, es que el placer<br \/>\ntiene que ver con los sentidos y la felicidad tiene que ver con lo espiritual,<br \/>\ncon lo que somos; dos de sus caracter\u00edsticas para no confundirlos son: el<br \/>\nplacer se termina, la felicidad no; el placer hast\u00eda y la felicidad no. Al<br \/>\nmargen de la distinci\u00f3n sem\u00e1ntica, si profundizamos un poco observaremos que,<br \/>\nbasados en la propia experiencia humana, la felicidad es un estado de la mente,<br \/>\nes una actitud consciente que tenemos ante la vida, resultado de tener claridad<br \/>\nacerca de qui\u00e9nes somos y de comprender que nada tiene que ver con lo que es<br \/>\nexterno a nosotros y que tampoco es un estado de \u00e9xtasis permanente.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de nosotros generalmente cometemos los mismos errores al<br \/>\nbuscar ser felices, por lo que me di a la tarea de hacer una lista de ellos,<br \/>\nque, si bien no es concluyente, explica las principales razones de nuestra<br \/>\ninfelicidad. Podr\u00edamos enumerar entonces que somos infelices porque: 1.- No<br \/>\nsomos conscientes, no nos damos cuenta que la felicidad tiene que ver con<br \/>\nnuestra esencia como seres humanos, con nuestra propia espiritualidad; 2.- No<br \/>\nvivimos la vida cuando sucede, en el ahora, en el momento presente (o estamos<br \/>\na\u00f1orando el pasado o estamos esperando un mejor futuro); 3.- No aceptamos la<br \/>\nrealidad y luchamos contra ella; 4.- Creamos expectativas o esperamos situaciones<br \/>\nque no se cumplen; 5.- Creemos que la felicidad es algo que obtenemos y es<br \/>\nexterno a nosotros; 6.- Creemos que necesitamos a alguien; 7.- No hacemos lo<br \/>\nque queremos; 8.- Estamos est\u00e1ticos en lugar de estar en movimiento, creciendo<br \/>\ny viviendo. 9.- No razonamos y dejamos que los condicionamientos culturales,<br \/>\nreligiosos y la educaci\u00f3n que recibimos determinen nuestras vidas sin<br \/>\nevaluarlos ni cuestionarlos; 10.- No nos hacemos responsables de nuestra vida y<br \/>\nde nuestras acciones.<\/p>\n<p>El primer error es que no somos conscientes de nosotros mismos,<br \/>\nolvidamos que somos seres espirituales teniendo una experiencia terrenal y no<br \/>\nal rev\u00e9s; esto no es un concepto religioso, es una realidad <i>metaf\u00edsica<\/i> (RAE: Parte de la filosof\u00eda<br \/>\nque trata del ser, de sus principios, de sus propiedades y de sus causas<br \/>\nprimeras). Hay que darnos cuenta <i>qu\u00e9<br \/>\nsomos<\/i> y dejar de identificarnos con la falsa identidad que genera nuestra<br \/>\nmente a la que denominamos ego. Si nos equivocamos en el diagn\u00f3stico, jam\u00e1s<br \/>\nencontraremos la cura, si no entendemos un problema, dif\u00edcilmente encontraremos<br \/>\nla soluci\u00f3n. Cuando somos conscientes de nosotros mismos podemos distanciarnos<br \/>\nde nuestras emociones y pensamientos, lo que nos lleva a la ecuanimidad y<br \/>\ntambi\u00e9n podemos elegir el tipo de pensamientos que tenemos, positivos o<br \/>\nnegativos, lo que nos ayudar\u00e1 o no, a ser felices. En un estudio acerca de la<br \/>\nmente y la felicidad realizado por Richard J. Davidson, profesor de psicolog\u00eda<br \/>\ny psiquiatr\u00eda en la Universidad de Wisconsin, se demostr\u00f3 que, a mayor cantidad<br \/>\nde pensamientos negativos, mayor actividad en el c\u00f3rtex derecho del cerebro y<br \/>\nen consecuencia: mayor ansiedad, depresi\u00f3n, envidia y hostilidad hacia los<br \/>\ndem\u00e1s, en otras palabras: \u00a1M\u00e1s infelicidad autogenerada! Por el contrario,<br \/>\nquien piensa en forma positiva y ve el lado amable de la vida, ejercita el<br \/>\nc\u00f3rtex izquierdo, elevando las emociones placenteras y mejorando su forma de<br \/>\nvivir.<\/p>\n<p>En art\u00edculos subsiguientes ir\u00e9 profundizando sobre cada uno de los diez puntos<br \/>\nmencionados, mientras tanto, hoy me despido con una historia que invita a la<br \/>\nreflexi\u00f3n acerca de la verdadera felicidad: &#8220;Es la historia sobre un<br \/>\nacad\u00e9mico que visita la India y encuentra al margen del r\u00edo Ganges a un asceta<br \/>\nen meditaci\u00f3n, se acerca y le pregunta si es feliz, el asceta contesta: que no,<br \/>\npor eso busca conocer la naturaleza del Ser, descubrir la realidad, saber qu\u00e9<br \/>\nes la mente, entender la no-dualidad. El acad\u00e9mico se aleja del asceta y m\u00e1s<br \/>\ndelante encuentra a una mujer que se ve muy feliz jugando con sus ni\u00f1os, el<br \/>\nacad\u00e9mico le pregunta sobre la naturaleza de la realidad, sobre la inmortalidad<br \/>\ndel Ser, sobre la no-dualidad, etc., la mujer le contesta que ella no sabe nada<br \/>\nde eso ni le interesa, que ella solo sabe que es feliz jugando con sus ni\u00f1os.<br \/>\nEl acad\u00e9mico regresa con el asceta y le cuenta sobre la felicidad que ya logr\u00f3<br \/>\nla mujer: \u00a1sin necesidad de b\u00fasqueda espiritual! y sin necesidad de tanta<br \/>\nindagaci\u00f3n. El asceta le contesta que no es esa la felicidad que busca, que no<br \/>\nes el tipo de felicidad que vive la mujer con los ni\u00f1os su meta&#8221;. Ram\u00f3n<br \/>\nGallegos en su libro <i>La Consciencia<br \/>\nIluminada,<\/i> nos hacer ver de forma clara la moraleja de la historia del<br \/>\nasceta: \u201cEsta historia popular ilustra el peligro de confundir la verdadera<br \/>\nfelicidad espiritual producto del conocimiento de s\u00ed mismo y el discernimiento<br \/>\nperfecto, con la felicidad prepersonal producto de la ignorancia y la<br \/>\ninconsciencia al identificarnos a nosotros mismos con nuestro propio ego,<br \/>\nnuestros pensamientos, deseos y nuestras emociones\u201d\u2026 \u00a1As\u00ed de sencillo!<\/p>\n<p>Un saludo, una reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p><b><i>Twitter: @SantiagoHeyser<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i><\/p>\n<p><\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>Correo: Heyser@deSeraSer.mx<\/i><\/b><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Ser a Ser.<\/p>\n","protected":false},"author":1142,"featured_media":32563,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17298"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1142"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17298"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17298\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32562,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17298\/revisions\/32562"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32563"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}