{"id":17194,"date":"2020-11-20T00:00:00","date_gmt":"2020-11-20T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/con-una-sonrisa"},"modified":"2024-02-22T23:51:40","modified_gmt":"2024-02-23T05:51:40","slug":"con-una-sonrisa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/con-una-sonrisa","title":{"rendered":"Con una sonrisa.."},"content":{"rendered":"<p>Con una sonrisa Esperanza sali\u00f3 del aula y se dirigi\u00f3 al exterior de la escuela, hacia el mi\u00e9rcoles y la clase de nataci\u00f3n. Pablo la recog\u00eda ese d\u00eda, Pablo acud\u00eda despu\u00e9s a la escuela taurina (ojal\u00e1 alg\u00fan d\u00eda pudiera torear tan bien como Perera o Juli) y la peque\u00f1a iba a aprender a nadar. Poco a poco hab\u00eda conseguido vencer su miedo al agua. <\/p>\n<p>Con una sonrisa Esperanza cruz\u00f3 el patio grande y se dirigi\u00f3 al bullicio de la calle y a las actividades del jueves. Iba a piano y la acompa\u00f1aba Lourdes, que a su vez iba a flamenco (algunas tardes bailaban, otras tocaban el caj\u00f3n, viva el arte, viva lo espa\u00f1ol).. Esperanza poco a poco hab\u00eda logrado interpretar sobre el teclado a Mozart y Debussy..<\/p>\n<p>Con una sonrisa Esperanza se despidi\u00f3 del colegio hasta el lunes y se acerc\u00f3 a la puerta de salida, al viernes, a los planes divertidos. Poco a poco hab\u00eda sido capaz de integrarse en un grupo y sal\u00eda con pandilla y bailaba y sonre\u00eda tal vez al amor&#8230; Tambi\u00e9n guardaba sus secretos!<\/p>\n<p>Pablo, Lourdes y Esperanza segu\u00edan sus caminos con ilusi\u00f3n, cada hermano con la educaci\u00f3n que necesitaba..<\/p>\n<p>Dedicado a cada persona con necesidades educativas especiales<br \/>A cada Esperanza <br \/>A Perera y a Juli<br \/>A Lourdes<br \/>A Pablo<br \/>A mi querido Luis<br \/>Al flamenco: viva lo espa\u00f1ol<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con una sonrisa Esperanza sali\u00f3 del aula y se dirigi\u00f3 al exterior de la escuela, hacia el mi\u00e9rcoles y la clase de nataci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":32468,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17194"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17194"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17194\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32467,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17194\/revisions\/32467"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32468"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17194"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17194"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17194"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}