{"id":17128,"date":"2020-11-11T00:00:00","date_gmt":"2020-11-11T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/40-anos-de-la-partida-de-lennon"},"modified":"2024-02-22T23:48:27","modified_gmt":"2024-02-23T05:48:27","slug":"40-anos-de-la-partida-de-lennon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/40-anos-de-la-partida-de-lennon","title":{"rendered":"40 a\u00f1os de la partida de Lennon"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Mundo Generacional<\/i>, por:&nbsp;Edwin Carca\u00f1o Guerra.&nbsp;<\/b><\/p>\n<p>Hay un rumor que desmiente otro rumor: Cuando John Lennon dijo que los Beatles eran m\u00e1s famosos que Jes\u00fas no lo dijo desde una posici\u00f3n de soberbia sino como una cr\u00edtica a los valores de Occidente. \u00c9l se\u00f1al\u00f3 ese aspecto como algo incorrecto y que deb\u00eda de corregirse. Sin embargo, el mensaje fue mal comunicado, entr\u00f3 al juego del tel\u00e9fono descompuesto y la vida del cantante dio un giro negativo. Hace 40 a\u00f1os, un d\u00eda 8 de diciembre de 1980, la vida de uno de los m\u00fasicos m\u00e1s escuchados de la historia se apag\u00f3 dejando un vac\u00edo imposible de llenar.  <\/p>\n<p>John Lennon pertenece a la generaci\u00f3n silenciosa del mundo anglosaj\u00f3n. Naci\u00f3 en el puerto de Liverpool en el a\u00f1o 1940 durante la Segunda Guerra Mundial. Su generaci\u00f3n vivi\u00f3 una infancia peligrosa debido a que los aviones de la Luftwaffe (Fuerza A\u00e9rea Alemana) tiraban bombas constantemente sobre centros estrat\u00e9gicos que serv\u00edan al esfuerzo b\u00e9lico de Gran Breta\u00f1a. Su nombre completo es John Winston Lennon (Winston en honor a Churchill). Una vez terminada la guerra, en sus propias palabras, supo que iba a ser un rebelde. La llegada del rock and roll (1955) y de su primera guitarra (1956) marcaron para siempre su vida.<\/p>\n<p>En 1964 Ed Sullivan pronunci\u00f3 en su show las palabras que iban a cambiar la cultura americana para siempre: \u201cLadies and Gentlemen The Beatles\u201d e inmediatamente la canci\u00f3n \u201cI want to hold your hand\u201d empez\u00f3 a sonar. Era el a\u00f1o 1964 y tan solo unos meses antes el presidente Kennedy hab\u00eda sido asesinado en Dallas. El Despertar Individual hab\u00eda comenzado y la sociedad norteamericana se preparaba para tiempos dif\u00edciles, divisiones internas y la guerra de Vietnam. La m\u00fasica de los Beatles lleg\u00f3 como una bocanada de aire fresco en medio de todo el dolor y la agon\u00eda social.<\/p>\n<p>Lennon y los Beatles se separaron en 1970. Era una separaci\u00f3n necesaria. Los j\u00f3venes de Liverpool brillaban con luz propia. Ten\u00eda que ser as\u00ed y eso fue lo que ocurri\u00f3. La vida de Lennon, a partir de ah\u00ed, se fue volviendo menos p\u00fablica. Vivi\u00f3 discretamente en el edificio Dakota ubicado en Manhattan. El 8 de diciembre, poco despu\u00e9s de haber dado la que ser\u00eda su \u00faltima entrevista, fue muerto con 5 disparos en la espalda. La lucha por mantenerlo vivo fue in\u00fatil. Cuando la noticia se supo millones de personas lloraron. John era un hombre muy admirado y que merec\u00eda llegar feliz a la vejez.<\/p>\n<p>Su legado va m\u00e1s all\u00e1 de lo que \u00e9l hubiera so\u00f1ado. Sus melod\u00edas suenan en todas partes. Las canciones de los Beatles son conocidas por todas las generaciones. Hoy se siguen vendiendo cerca de 14 millones de sus discos al a\u00f1o. El mundo que \u00e9l so\u00f1aba nos lo dej\u00f3 plasmado en su canci\u00f3n \u201cImagine\u201d en donde vislumbra una sociedad en la que no existen pa\u00edses, en la que no hay que matar ni ser asesinado, en la que no hay religiones, en la que todos viven en paz y en la que no hay posesiones. As\u00ed todos los hombres del planeta vivir\u00edan como hermanos. A\u00fan nos falta mucho por lograrlo, pero tal vez alg\u00fan d\u00eda estaremos ah\u00ed.<\/p>\n<p><b>Twitter: @ecarcanog<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mundo Generacional.<\/p>\n","protected":false},"author":1066,"featured_media":32408,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17128"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1066"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17128"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17128\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32407,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17128\/revisions\/32407"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32408"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}