{"id":17000,"date":"2020-10-26T00:00:00","date_gmt":"2020-10-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/gatos-encerrados"},"modified":"2024-02-22T23:41:29","modified_gmt":"2024-02-23T05:41:29","slug":"gatos-encerrados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/gatos-encerrados","title":{"rendered":"Gatos encerrados"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Laura M\u00e9ndez. <\/b><\/p>\n<p><b>Twitter: @mapirosa26<\/b><br \/><b>Instagram: @lauramendezmx<\/b><br \/><b>Email: mapirosa.work@gmail.com<\/b><\/p>\n<p>Recuerdo escuchar las gotas taladrando mi ventana. Sent\u00ed un dolor en la cabeza que me provoco un mareo, como de alguien que en la oscuridad est\u00e1 buscando la salida de emergencia y no la encuentra. La lluvia que en los primeros d\u00edas de encierro disfrutaba desde mi balc\u00f3n, con una taza de caf\u00e9, se hab\u00eda vuelto ahora una nueva forma de seguirme sofocando. Ya tengo claro que mi lugar es en casa y para bondades de mi trabajo, no tengo que salir a exponerme y con ello cuidar de todos. En mis d\u00edas de pandemia he escrito sobre la importancia de no salir ante la reapertura, como animales salvajes, sino como seres vivos pensantes, pero hoy, llegu\u00e9 al limite del encierro. Me puse los tenis y una chamarra, abr\u00ed la puerta y volv\u00ed a analizar que me puedo resfriar, que no voy a saber si ser\u00e1 una simple gripe. Respir\u00e9 y volv\u00ed a entrar, a ese cuarto que ha dejado de ser mi espacio de paz.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, volv\u00ed a tener la misma sensaci\u00f3n de asfixia, ya sin lluvia, trat\u00e9 de salir, pero quer\u00eda hacerlo sin cubre bocas, porque no solo quer\u00eda que me diera la luz del sol\u2026 quer\u00eda respirar. Tener esa sensaci\u00f3n de meter mucho aire en mis pulmones y exhalar hasta quedarme vac\u00eda. Sin pensarlo, me puse los tenis de nuevo y ropa deportiva, sin embargo, sab\u00eda que era mi responsabilidad. Aunque no quer\u00eda tom\u00e9 un cubre bocas y me dispuse a correr, como sol\u00eda hacerlo. El poco viento me regalo minutos de libertad a\u00f1orados por mi alma &#8211; si queremos dar un tinte rom\u00e1ntico &#8211; pero la realidad, es que la libertad se sent\u00eda m\u00e1s en mi cuerpo, como un hormigueo.<\/p>\n<p>No llegu\u00e9 muy lejos. El aire, el sol, la respiraci\u00f3n, la vida sedentaria y &#8211; como cereza de pastel- el miedo. Apenas avanc\u00e9 un kil\u00f3metro y empec\u00e9 a pensar que haber salido era una mala idea, si no ten\u00eda necesidad. Mi respiraci\u00f3n agitada, mis piernas con ese hormigueo que dejaron de sentirse libres y la sensaci\u00f3n de haber tomado una p\u00e9sima decisi\u00f3n. Regres\u00e9 a casa, como qui\u00e9n regresa a la cueva que lo mantiene cautivo, porque es mejor escuchar los aullidos de los lobos dentro de ella, que fuera del bosque.<\/p>\n<p>Y es que esta moneda tiene dos caras, ante la reciente reapertura econ\u00f3mica, ya no quedo de otra m\u00e1s que salir, como se dice, a ganarse la papa. Para quien tiene que hacerlo por que su trabajo lo requiere, son ampliamente reconocidas las razones para reintegrarse al mundo laboral. Hemos aceptado que debemos aprender a vivir de una manera diferente. Sin embargo, la otra cara es la de las personas que estamos cumpliendo con solo salir para lo indispensable. \u00bfCu\u00e1ntos, seguimos prisioneros, con nuestros caos internos, en casa?<\/p>\n<p>La cantidad de desempleos y el impacto en la econom\u00eda mundial ha sido adem\u00e1s de imprevisto, muy alto, y no deja de acrecentarse. Seg\u00fan el sitio del Banco Mundial, la econom\u00eda se reducir\u00e1 a 5.2% este a\u00f1o, que de acuerdo con la edici\u00f3n de junio 2020 del informe Perspectivas econ\u00f3micas mundiales del Banco, ser\u00eda la peor recesi\u00f3n desde la Segunda Guerra Mundial. Por lo que salir, nos queda claro, es adem\u00e1s de necesario, urgente. <\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 pasa con los estamos encerrados? Sin duda, seguimos generando y movilizando parte de la econom\u00eda, pero \u00bfqu\u00e9 facturas trae para la mente y el cuerpo, seguir en casa?, \u00bfcu\u00e1nto nos va a costar readaptarnos a la vida? porque yo ya no s\u00e9 como levantarme temprano para ir a la oficina. \u00bfCu\u00e1ntas horas m\u00e1s vamos a pasar girando, en nuestro propio espacio, como mi compa\u00f1ero felino, que solo ve la puerta y quiere huir? porque hay un virus afuera, que no ha dejado de existir.<\/p>\n<p>Qui\u00e9n no se ha contagiado por fortuna de Covid\u2026 \u00bfQu\u00e9 vivencias le est\u00e1n tocando tener en el hogar? \u00bfCu\u00e1ntos quieren salir corriendo como yo?<\/p>\n<p>Los expertos en salud mental, han expuesto que estar en cuatro paredes tambi\u00e9n ha llevado graves consecuencia, que va desde gente en el hartazgo, hasta los suicidios. \u00bfCu\u00e1ntos matrimonios no van a seguir despu\u00e9s de esta pandemia? \u00bfCu\u00e1ntos descubrieron que el amor de su vida no es el que duerme al lado? \u00bfCu\u00e1ntos sue\u00f1os y planes ya se vinieron abajo?, porque sin duda la crisis financiera es importante, pero las crisis emocionales, esas que poco se tratan, tambi\u00e9n est\u00e1n cobrando vidas, porque tambi\u00e9n hay familias que est\u00e1n muriendo, amores que se est\u00e1n marchitando, paciencia que se est\u00e1 acabando y una llama de esperanza que ya solo espera encenderse con los foquitos de Navidad.<\/p>\n<p>Seres humanos que est\u00e1n colapsando, jugando en laberintos para entretenerse, como gatos encerrados, dando vueltas, que nos regresan al mismo lugar: casa.<br \/>Ese lugar que ya se volvi\u00f3 escuela, oficina, cocina, b\u00fanker, gym, en fin, todo menos hogar. Estoy segura que como yo, habr\u00e1 muchos que ya probamos de todo, desde el ejercicio, la m\u00fasica, dormir a las horas, no tengo idea de cu\u00e1ntas series ya vi. Es cierto, he hecho muchas cosas productivas, pero, necesito aire. Mi mente necesita ox\u00edgeno.<\/p>\n<p>Recuerdo perfecto cuando mi gato reci\u00e9n acababa de llegar a vivir conmigo, solo quer\u00eda escapar por las ventanas y sal\u00eda intr\u00e9pido. Apenas se abr\u00eda la puerta, se iba con una agilidad que, en ocasiones, no lo pod\u00eda atrapar. Despu\u00e9s de algunas horas regresaba. Un d\u00eda tard\u00f3 demasiado y lleg\u00f3 un poco lastimado. Decid\u00ed clausurar todas las posibilidades de escape. Se acostumbr\u00f3 de alguna manera, a no volver a salir y a vivir esa vida a la que, bajo mi sentido de protecci\u00f3n, era lo mejor para el y lo encerr\u00e9, de tal forma que solo pudiera deambular dentro de casa. Me di cuenta que yo no podr\u00eda acostumbrarme a eso. Que ya necesito salir, que quiero salir, sigo entendiendo que debo, si puedo, permanecer en casa, pero eso no oprime mi sentido de libertad.<\/p>\n<p>Ayer quite todos los sellos, lo dej\u00e9 libre para que regrese cuando quiera, le dej\u00e9 un collar con la direcci\u00f3n, me quedo en la puerta vigilando que no vaya muy lejos, avise a mis vecinos que si ven a mi inquilino soy responsable de el. Y aqu\u00ed estoy, esperando que regrese con bien.<\/p>\n<p>Esperemos que todos ante esta reapertura, lo hagamos con conciencia y sobre todo, que regresemos con buena salud. Para los que seguimos dando vueltas, tal vez debamos contemplar, salir a tomar una peque\u00f1a pizca de aire fresco, con los protocolos y tenis bien puestos, sin correr\u2026 solo caminar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Laura M\u00e9ndez.<\/p>\n","protected":false},"author":1037,"featured_media":32290,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17000"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1037"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17000"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17000\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32289,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17000\/revisions\/32289"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32290"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17000"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17000"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17000"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}