{"id":16982,"date":"2020-10-24T00:00:00","date_gmt":"2020-10-24T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/me-canse-de-ver-pasar-el-dinero"},"modified":"2024-02-22T23:40:54","modified_gmt":"2024-02-23T05:40:54","slug":"me-canse-de-ver-pasar-el-dinero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/me-canse-de-ver-pasar-el-dinero","title":{"rendered":"Me canse de ver pasar el dinero"},"content":{"rendered":"<p>Malos tiempos para la prensa (3)<\/p>\n<p>ME CANSE DE VER PASAR EL DINERO<\/p>\n<p>Manuel Triay Peniche<\/p>\n<p>Uno de mis maestros en la materia sol\u00eda decir: La mayor parte de nuestros pol\u00edticos, forjados en la escuela de s\u00edmbolos y reglas no escritas, sigue creyendo que un evento es noticia hasta que se publica en el peri\u00f3dico impreso; el papel materializa el \u00e9xito o agrava los fracasos. Nada satisface m\u00e1s a un pol\u00edtico que mancharse los dedos de tinta ley\u00e9ndose a s\u00ed mismo.<br \/>Por esa raz\u00f3n este pa\u00eds, que vende casi 9,000 millones de pesos de publicidad en Internet, sigue encontrando entre las p\u00e1ginas de los diarios esos remanentes del siglo XX llamados \u201cdesplegados\u201d, adem\u00e1s de inserciones donde el pol\u00edtico \u2013tantos gobernantes como aspirantes al poder- agradecen por igual un apoyo del \u201cSe\u00f1or Presidente\u201d, una visita, la inauguraci\u00f3n de una obra con todo y casco de ingeniero, o el reparto de pollitos y de estufas ecol\u00f3gicas.<br \/>\u201cLa vanidad \u2013escribi\u00f3 Robert Louis Stevenson\u2013 muere con dificultad. En algunos casos, sobrevive al hombre.\u201d<br \/>A lo largo de nuestra vida profesional hemos aprendido que un gobierno fuerte requiere de una oposici\u00f3n fuerte y \u00e9sta, encausada debidamente, debe ser el papel de la prensa. Informar con veracidad, abrir espacios a todas las corrientes del pensamiento, construir en el m\u00e1s amplio sentido de la palabra y ser el cauce que nos lleve a la democracia que tanta falta le hace a M\u00e9xico.<br \/>As\u00ed las cosas, movidos por la necesidad econ\u00f3mica y la gran competencia de las redes sociales, los peri\u00f3dicos en su gran mayor\u00eda, y los portales de Internet tambi\u00e9n, est\u00e1n al servicio del mejor postor y concretamente al servicio del poder pol\u00edtico que con dinero del erario, con nuestros impuestos, no se concreta a comprar espacios en los medios: compra SILENCIO. No te pago por lo que publiques: por lo que calles.<br \/>En nuestros inicios, hace casi cinco d\u00e9cadas, los ingresos de los peri\u00f3dicos por concepto de publicidad oficial eran m\u00ednimos, no rebasaban en la mayor\u00eda de los casos el 7 u 8 por ciento, federal y local, y todos los desplegados o publicaciones pagadas ten\u00edan forzosamente que ir en cuadro o con un I.S al calce, inserci\u00f3n solicitada, para que el lector supiera diferenciar que aquella publicaci\u00f3n no llevaba el aval del peri\u00f3dico.<br \/>De hecho, la informaci\u00f3n oficial circulaba acompa\u00f1ada de una advertencia: \u201cseg\u00fan se informa en un bolet\u00edn\u201d. Esa peque\u00f1ez marcaba una gran diferencia que le permit\u00eda al lector saber exactamente qu\u00e9 le constaba al per\u00edodo y qu\u00e9 no, en qu\u00e9 pod\u00eda confiar de acuerdo con la credibilidad del medio.<br \/>Ni Internet, ni sus redes sociales causaron en m\u00ed tanta sorpresa como lo fue el enterarme de una mala pr\u00e1ctica o concubinato que comenzaba a corroer a la prensa escrita. Lo primero que lleg\u00f3 a mis o\u00eddos fue que en Quintana Roo el gobierno ten\u00eda convenios con los medios a los que fijaba una cantidad mensual, que pod\u00eda crecer pero nunca disminuir, a cambio de espacio: la formalizaci\u00f3n de una pr\u00e1ctica deleznable.<br \/>Al principio no le daba cr\u00e9dito, me era dif\u00edcil aceptarlo pues a mis a\u00f1os supon\u00eda que ya lo hab\u00eda visto todo, y al paso de los d\u00edas mi sorpresa fue creciendo, aquel c\u00e1ncer que se enraizaba y atacaba directamente el derecho de nuestros lectores a la informaci\u00f3n, ya se encontraba  en Yucat\u00e1n y ganaba terreno con un gobierno que nos hab\u00eda ofrecido transparencia, como principal garant\u00eda de cambio.<br \/>Aquella pr\u00e1ctica malsana \u2013bendita seg\u00fan algunos propietarios de medios- hab\u00eda cobrado fuerza. Nuestra gobernadora le ech\u00f3 m\u00e1s combustible y esa fuerza de combusti\u00f3n no se ha detenido, crece al paso de los d\u00edas, corrompe y avasalla.<br \/>En nuestro medio hab\u00eda una fortaleza, significativa a tal grado que sus integrantes la consider\u00e1bamos como el sitio ideal para preservar la moral y los derechos de los yucatecos, baluarte period\u00edstico, vanguardia de oposici\u00f3n con miras al buen gobierno y s\u00f3lido puente hacia la democracia que hasta hoy requiere M\u00e9xico.<br \/>Sin embargo, golpeada por sus necesidades econ\u00f3micas que se acentuaban conforme el avance de las redes, aquel nuestro castillo que consider\u00e1bamos infranqueable dur\u00f3 menos que Jeric\u00f3, la poblaci\u00f3n de Cisjordania que Josu\u00e9 derruy\u00f3 con s\u00f3lo darle siete vueltas a su derredor.<br \/>Igual que Jeric\u00f3 en Palestina, lo que cientos de periodistas ilusos consideramos el \u00faltimo baluarte del periodismo y la \u00e9tica cay\u00f3 abatido al sonido de una voz, capaz de sacar de su tumba al viejo del bast\u00f3n y la palabra firme, su fundador: \u201cya me cans\u00e9 de ver pasar el dinero\u201d, dicen que dijo quienes la escucharon. Hoy todo espacio tiene precio, y por sus p\u00e1ginas corre tinta impregnada de presupuesto, y autoridades y pol\u00edticos aspirantes firman convenios y se retratan y son felices.<br \/>En nuestra prensa local, y hablo de los medios en general, la palabra moral parece haber mutado al \u00e1rbol que da moras, el silencio se hace c\u00f3mplice de la rapi\u00f1a de nuestros gobernantes, el derecho a la informaci\u00f3n cedi\u00f3 su espacio a la necesidad o la avaricia, y la letra escrita de los peri\u00f3dicos se lee con signos de desconfianza, la desconfianza que a nuestro juicio es hoy el peor enemigo de nuestro pa\u00eds.<br \/>A todos aquellos medios que no han cedido a los embates de un convenio oficial, y desde luego que no lo hayan buscado, ofrezco mil disculpas\u2026 y a ustedes, gracias por su tiempo y por esta oportunidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Malos tiempos para la prensa (3)<\/p>\n","protected":false},"author":1049,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16982"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1049"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16982"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16982\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32274,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16982\/revisions\/32274"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}