{"id":16960,"date":"2020-10-21T00:00:00","date_gmt":"2020-10-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-volante-que-era-alma-flamenca"},"modified":"2024-02-22T23:40:00","modified_gmt":"2024-02-23T05:40:00","slug":"el-volante-que-era-alma-flamenca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-volante-que-era-alma-flamenca","title":{"rendered":"El volante que&#8230; era alma flamenca.."},"content":{"rendered":"<p>El volante que iba al final de un majestuoso vestido rojo, el que ten\u00eda el sabor de Huelva unido a mil cantos de infancia, el que era patio andaluz y balc\u00f3n y geranio al sol de mayo, el que vest\u00eda la fe sincera (la falsa es m\u00e1s feo que la fealdad), el que rezaba en silencio delante del Se\u00f1or del Gran Poder, el que era abril (yo no s\u00e9 la raz\u00f3n pero mucho de lo que es bonito es abril), el que ten\u00eda el arte y el comp\u00e1s de El Pele, el que cantaba a Espa\u00f1a coplas y canciones de amor, el que enamoraba a Sevilla y se enamoraba en Sevilla y de Sevilla (enamorarse en Sevilla es \u00fanico), el que le\u00eda novelas de otros tiempos y tambi\u00e9n de estos, el que bailaba en la feria, el que nac\u00eda de las manos tan creadoras de una mujer de rasga y raza, el que era raza y racial, el que se podr\u00eda llamar Carmen o Lola o Triana, el que respiraba la Luna de junio y tambi\u00e9n la de Talavante, el que era volante de volantes como Manzanares era maestro de maestros, el que era puro como agua fresca de la fuente, el que era hierbabuena.. ese.. el volante ese&#8230; era alma flamenca!<\/p>\n<p>Dedicado a los volantes y a todos los que crean volantes. Ole<br \/>A Vicky Mart\u00edn-Berrocal<br \/>A cada persona haciendo cosas con arte. Como mi hermana: Silvia Barca<br \/>A El Pele<br \/>Al flamenco<br \/>A mi Sevilla y mis sevillanos<br \/>A Luis<br \/>A Carlos<br \/>A mi querido mago<br \/>Al toreo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El volante que iba al final de un majestuoso vestido rojo, el que ten\u00eda el sabor de Huelva unido a mil cantos de infancia<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":32255,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16960"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16960"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16960\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32254,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16960\/revisions\/32254"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32255"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16960"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16960"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16960"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}