{"id":16942,"date":"2020-10-18T00:00:00","date_gmt":"2020-10-18T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/indignantes-declaraciones-de-un-conocido-empresario"},"modified":"2024-02-22T23:38:55","modified_gmt":"2024-02-23T05:38:55","slug":"indignantes-declaraciones-de-un-conocido-empresario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/indignantes-declaraciones-de-un-conocido-empresario","title":{"rendered":"Indignantes declaraciones de un conocido empresario"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>En su edici\u00f3n del d\u00eda 14 de octubre, el peri\u00f3dico nacional El Universal public\u00f3 unas declaraciones del empresario Ricardo Salinas Pliego, que se antojan incre\u00edbles y mueven a indignaci\u00f3n. En una actitud y criterio decimon\u00f3nicos, el referido empresario manifest\u00f3 una postura totalmente contraria a la obligaci\u00f3n de la clase patronal de proveer su parte para que los trabajadores de sus empresas, despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de labor, gocen de la merecida e indiscutible justa, jubilaci\u00f3n. Estas declaraciones corresponder\u00edan a un empresario de la era porfiriana, est\u00e1n totalmente fuera de lugar, y lastiman y ofenden a la clase trabajadora, ya de por s\u00ed muy maltratada y lesionada por los gobiernos neoliberales de los \u00faltimos tiempos. Parece que no basta que, poco a poco, las garant\u00edas individuales consagradas en la Constituci\u00f3n General de la Rep\u00fablica, promulgada en 1917, se hayan ido echando abajo una a una. Ahora, la pretensi\u00f3n de la clase empresarial, de la cual Salinas es portavoz, pretende desajenarse totalmente de la suerte que han de correr en la vejez, y despu\u00e9s de una larga vida productiva en beneficio de la clase empresarial, quienes generaron con su fuerza de trabajo la bonanza econ\u00f3mica de la que esta clase privilegiada goza.<\/p>\n<p>El Sr. Ricardo Salinas, con un tup\u00e9 digno de mejor causa, dijo textualmente en sus declaraciones al Universal, que: \u201cEl empleado, y s\u00f3lo \u00e9l, tiene la obligaci\u00f3n de ahorrar para aspirar a un futuro digno\u201d. Si esta expresi\u00f3n proviniera de una persona sin preparaci\u00f3n, ser\u00edan igualmente reprobables, pero se podr\u00edan entender, pero viniendo de una persona con la preparaci\u00f3n de Salinas Pliego, s\u00f3lo denotan una actitud arrogante y digna de la m\u00e1s profunda descalificaci\u00f3n. Ricardo Salinas, no s\u00f3lo es uno de los empresarios m\u00e1s ricos de M\u00e9xico, sino que tiene una preparaci\u00f3n acad\u00e9mica de excelencia, lo cual, dicho sea de paso, hace m\u00e1s grave a\u00fan sus declaraciones. La formaci\u00f3n acad\u00e9mica de Salinas, es precisamente en el plano de la econom\u00eda y las finanzas, pero parece que, en el plano de la \u00e9tica y la conciencia social, deja mucho que desear. Por si lo anterior no fuera suficiente, el Sr. Salinas agrega: \u201cEl patr\u00f3n, no tiene incentivo alguno para garantizarle una pensi\u00f3n digna, especialmente en este mundo con enorme movilidad laboral. Para el patr\u00f3n, cualquier contribuci\u00f3n a la pensi\u00f3n del trabajador, es s\u00f3lo un impuesto m\u00e1s. Es un gravamen extra a quienes creamos las fuentes de trabajo\u201d. Como si esta argumentaci\u00f3n fuera un justificante a sus desafortunadas declaraciones.<\/p>\n<p>Las declaraciones del Sr. Salinas, nos merecen un examen, para demostrar que, no tan s\u00f3lo tiene la clase patronal, el ineludible deber de garantizar a sus trabajadores una vejez digna y segura, sino que, dejar de hacerlo, es una forma de deteriorar, a\u00fan m\u00e1s, la situaci\u00f3n ya cr\u00edtica de la clase trabajadora, y con ello, poner un elemento m\u00e1s de tensi\u00f3n a la delicada situaci\u00f3n econ\u00f3mica que vive nuestro pa\u00eds que, de no mejorar a la voz de ya, puede llevarnos a un estallido social violento, con consecuencias imprevisibles, con resultados profundamente negativos, para unos y para otros, la clase empresarial incluida. As\u00ed que, por propia conveniencia, los empresarios deben de ser los m\u00e1s preocupados de que, el empleado, despu\u00e9s de laborar muchos a\u00f1os, tenga la posibilidad de retirarse, con la garant\u00eda de un vida modesta, pero digna. Este deber de la clase empresarial, no es tan s\u00f3lo en base a la \u00e9tica social, sino que tiene fundamentos en los principios de la econom\u00eda universal, y vamos a exponer los fundamentos y principios que llevaron a todos los reg\u00edmenes del mundo civilizado, a establecer un sistema de pensiones y jubilaciones.<\/p>\n<p>La actividad econ\u00f3mica de cualquier \u00edndole, se fundamenta en el trabajo de muchos obreros, es la fuerza de producci\u00f3n de esta clase social la que genera el beneficio econ\u00f3mico de cualquier industria o empresa. El empresario paga al obrero un sueldo con el que le compra su fuerza de trabajo, este sueldo, que por lo general es siempre por debajo de lo justo, es una forma de dejar al trabajador fuera de percibir el beneficio de lo esencial que genera su labor, esta parte tan importante de la producci\u00f3n se llama plusval\u00eda, y es la que genera la verdadera riqueza de una empresa; y este beneficio econ\u00f3mico lo detenta tan s\u00f3lo el empresario, lo cual es anti \u00e9tico e injusto. Para explicarlo de una manera sencilla, un hombre que venda en las calles, pepitas y cacahuates, nunca se har\u00e1 rico, si acaso tendr\u00e1 para vivir pobremente; pero si un hombre, pone a otros doscientos cong\u00e9neres a vender pepitas y cacahuates que \u00e9l les proporciona, y les paga por ello una cantidad, en poco tiempo mejorar\u00e1 su situaci\u00f3n econ\u00f3mica, pues centuplica dos veces la ganancia. En esta ganancia, est\u00e1 incluida la plusval\u00eda, pero \u00e9sta, el patr\u00f3n no la comparte con sus empleados, se queda con ella, y de esta manera se hace rico.<\/p>\n<p>Las instituciones de seguridad social, son una forma de compensar, tan s\u00f3lo en una parte, el despojo de la plusval\u00eda al trabajador. As\u00ed que, es un deber ineludible del empresario poner una parte importante y necesaria para el sostenimiento de los instituciones que, como el IMSS, el ISSSTE, el ISSSTEY y tambi\u00e9n el INFONAVIT, que son una garant\u00eda para la salud y el sostenimiento econ\u00f3mico del trabajador que ha concluido su vida activa en la producci\u00f3n. De ninguna manera debe permitirse al empresario desentenderse de sus cuotas para la seguridad social de los trabajadores. Las cuotas patronales, no son una graciosa d\u00e1diva del empresario, son una obligaci\u00f3n econ\u00f3mica y moral de la clase econ\u00f3micamente fuerte, de ser solidarios con la gente que genera la riqueza de la que gozan. Es una forma de devolver, tan s\u00f3lo en parte, el despojo de la plusval\u00eda a quienes la generan y son injustamente excluidos de ella. As\u00ed que, esto no es un impuesto m\u00e1s, no es un gravamen m\u00e1s para el empresariado, sino que es un deber ineludible moral y econ\u00f3micamente.<\/p>\n<p>Ya bastante se ha deteriorado la seguridad social y las prestaciones de la clase trabajadora, para que, ahora, uno de los empresarios m\u00e1s poderosos de M\u00e9xico, venga a externar una postura inmoral e inconsciente. Hay que responderle al Sr. Ricardo Salinas Pliego que, la enorme riqueza de la cual disfruta, ha sido generada por la plusval\u00eda de miles de trabajadores de sus numerosas empresas, y que, de ninguna manera es admisible que quiera escurrir el bulto y dejar de aportar lo que aporta para devolver unas migajas de lo que la fuerza de trabajo de los trabajadores le entrega con sus largas y cansadas jornadas de labor.<\/p>\n<p>Sr. Ricardo Salinas Pliego, sus declaraciones han sido muy desafortunadas, son totalmente contrarias a la \u00e9tica y a la moral. \u00a1Hab\u00eda que dec\u00edrselo, y aqu\u00ed se lo estamos diciendo!<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\"><\/a>M\u00e9rida, Yuc., a 17 de octubre de 2020.<\/p>\n<p>*La foto es de Salvador Pe\u00f1a L.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Indignantes declaraciones de un conocido empresario<\/p>\n","protected":false},"author":1133,"featured_media":32238,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16942"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1133"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16942"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16942\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32237,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16942\/revisions\/32237"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32238"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}