{"id":16886,"date":"2020-10-12T00:00:00","date_gmt":"2020-10-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/las-siemprevivas-siempre-vivas"},"modified":"2024-02-22T23:36:31","modified_gmt":"2024-02-23T05:36:31","slug":"las-siemprevivas-siempre-vivas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/las-siemprevivas-siempre-vivas","title":{"rendered":"LAS SIEMPREVIVAS, SIEMPRE VIVAS"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>El movimiento feminista en Yucat\u00e1n, tiene sus ra\u00edces en el S. XIX. La figura de Rita Cetina Guti\u00e9rrez, es la figura toral y primigenia de este movimiento, a partir de esta personalidad, la Dra. Piedad Peniche Rivero construye un an\u00e1lisis de este movimiento, al cual va llevando en una l\u00ednea temporal, hasta las \u00faltimas etapas del per\u00edodo revolucionario, el postrevolucionario, y lo lleva hasta los tiempos presentes, poniendo de relieve, los avances conseguidos, los fracasos m\u00e1s significativos, y las carencias que hasta hoy vive la mujer en nuestra sociedad. Piedad, con pluma magistral, nos va pintando con gran colorido el producto de sus acuciosas investigaciones, todas ellas perfectamente documentadas, fundamentadas, y que dejan plena claridad sobre los hechos y situaciones que va abordando en su an\u00e1lisis socio hist\u00f3rico y que nos lleva a conclusiones precisas.<\/p>\n<p>Piedad Peniche, es una brillante profesionista yucateca, cuya trayectoria acad\u00e9mica la pone a la palestra de la intelectualidad local. Con un Doctorado en Antropolog\u00eda Social por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Par\u00eds, Francia, una de las instituciones de posgrado m\u00e1s prestigiosas en el mundo de la investigaci\u00f3n y la ense\u00f1anza de las ciencias sociales. Se desempe\u00f1\u00f3 como directora del Archivo General del Estado de Yucat\u00e1n, de 1991 a 2013. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores de 1996 a 2002. Ha publicado importantes libros: \u201cLos Itzaes y su Imperio Comercial en Yucat\u00e1n\u201d, en 1981. \u201cSacerdotes y Comerciantes: El poder de los mayas e itzaes de Yucat\u00e1n en los siglos VII a XVI\u201d, 1\u00aa edici\u00f3n en 1990, 2\u00aa edici\u00f3n en 1992. \u201cLa Historia Secreta de la Hacienda Henequenera de Yucat\u00e1n: Deudas, migraci\u00f3n y resistencia maya 1879- 1915\u201d, en 2010. Y \u201cRita Cetina, la Siempreviva y el Instituto Literario de Ni\u00f1as, Una Cuna del Feminismo Mexicano 1846-1908\u201d, en 2015.<\/p>\n<p>Piedad Peniche, feminista ella misma, pero no de las feministas de ruido y truenos, sino de aquellas que abren brecha y marcan camino para las nuevas generaciones de f\u00e9minas, con el arma de la pluma y los documentos, de las que, sin aspavientos, se colocan en alturas que muy pocos pueden aspirar, pues s\u00f3lo se consiguen con luz propia, y ponen as\u00ed las bases y la ruta para las mujeres en general, para acceder a nuevos estratos y asumir nuevos derechos, que por una injusta situaci\u00f3n social y patriarcal, relega al g\u00e9nero femenino a una situaci\u00f3n secundona e indigna. Ahora, Piedad Peniche, nos presenta su nuevo libro, \u201cSiemprevivas\u201d. No pod\u00eda ser otro libro m\u00e1s apropiado y congruente con la trayectoria de nuestra escritora rese\u00f1ada. Piedad, ha hecho de figuras como Rita Cetina, y tambi\u00e9n Elvia Carrillo Puerto, un estandarte de lucha de g\u00e9nero, y una s\u00edntesis de la lucha de muchas generaciones de mujeres yucatecas, que han conquistado para las que vinieran siguiendo sus pasos, espacios antes vetados y que el dominio machista cerraba sin sustento alguno.<\/p>\n<p>En este nuevo libro, Piedad nos lleva de la mano en amena narraci\u00f3n y nos pone a disposici\u00f3n los elementos necesarios para construir los perfiles de sus tres figuras cimeras. Inicia con Rita Cetina, y con ella las instituciones que dan nombre al libro: \u201cLa Siempreviva\u201d, revista feminista, po\u00e9tica y cultural, y \u201cLa Siempreviva\u201d, instituci\u00f3n educativa; del apoyo para su publicaci\u00f3n, y la posterior inquina que le tuvo el general Francisco Cant\u00f3n Rosado, \u201cel brazo armado del conservadurismo m\u00e1s radical\u201d. Nos pone al corriente del profundo significado que tuvo la fundaci\u00f3n del Instituto Literario para Ni\u00f1as, a pesar del reglamento que impon\u00eda una calidad inferior en la ense\u00f1anza de las educandas, y el terrible hostigamiento del gobernador Cant\u00f3n Rosado, a la directora Rita Cetina. Con crudo realismo, Piedad nos presenta el final de la gesti\u00f3n de la ameritada mentora en el Instituto Literario para Ni\u00f1as, en 1901, adem\u00e1s, agobiada por la enfermedad, y su retiro a la vida privada hasta su muerte en 1908. Con la muerte de Rita Cetina, se cierra la primera parte de los tres perfiles que el libro presenta.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o de 1915, la Revoluci\u00f3n Mexicana llega a Yucat\u00e1n, en la presencia del Ej\u00e9rcito Constitucionalista, con el general Salvador Alvarado a la cabeza. Este suceso, va a marcar el inicio de cambios profundos en el estado. En la ciudad de Motul, despu\u00e9s de un hegem\u00f3nico dominio de la familia Campos, pues los hermanos Roque Jacinto y Jos\u00e9 Mar\u00eda Campos Marrufo, han desempe\u00f1ado la presidencia municipal en forma alternada, y la heredan despu\u00e9s a sus hijos y yernos, se da que, en 1915, es electo alcalde Wilfrido Carrillo Puerto, hecho que marca el salto a la escena pol\u00edtica de la familia Carrillo Puerto, y con ello la aparici\u00f3n del socialismo en el panorama pol\u00edtico de Yucat\u00e1n. En este panorama van a desempe\u00f1ar un papel protag\u00f3nico, las otras dos figuras cuyos perfiles nos ha de ir construyendo Piedad: Elvia Carrillo Puerto y Rosa Torre Gonz\u00e1lez. A Elvia, la siento entra\u00f1ablemente cercana, por la estrecha relaci\u00f3n de las familias Avil\u00e9s G\u00f3mez y Carrillo Puerto, en su natal Motul. A Rosa Torre, tuve el privilegio de verla viva, al final casi de su vida, en una hist\u00f3rica entrevista en el Canal 3 de la televisi\u00f3n local. Ra\u00fal S\u00e1nchez Sauri, le hizo la memorable entrevista que me dio la oportunidad de o\u00edr de viva voz sus recuerdos y vivencias.<\/p>\n<p>En los cap\u00edtulos siguientes del libro, Piedad nos presenta la febril acci\u00f3n de las feministas que continuaron con el movimiento en Yucat\u00e1n, su lucha por el reconocimiento de los derechos de la mujer, la lucha profunda por obtener el derecho de votar y ser votadas, los sucesos ocurridos en el marco de los dos congresos feministas de 1916, y el desencanto por no conseguir su justo reclamo en materia de participaci\u00f3n de la mujer en la vida p\u00fablica y pol\u00edtica. Las figuras eje del libro de Piedad son: Elvia Carrillo Puerto y Rosa Torre Gonz\u00e1lez. C\u00f3mo ya se\u00f1al\u00e9, Elvia es para m\u00ed, una figura cercana. He compartido con mi querida prima ZulaiMarcela Fuentes, sus recuerdos de infancia, cuando con su abuela visitaba a Elvia, en su casa en la Colonia Roma en CDMX. Elvia, desde mi perspectiva, era m\u00e1s radical que el mismo Felipe, y muchas de las acciones m\u00e1s progresistas de su gesti\u00f3n como diputado primero, y como gobernador despu\u00e9s, fueron al calor del pensamiento de Elvia. De Rosa Torre ten\u00eda yo un concepto equivocado, mi abuelo se refer\u00eda a ella como: La Dra. Rosa Torre, y algunos t\u00f3picos de la entrevista de Ra\u00fal S\u00e1nchez me reafirmaron esta idea equivocada; en la citada entrevista, Rosa Torre narr\u00f3 las agresiones que sufri\u00f3 por parte de un maestro, en las clases de Anatom\u00eda y sobre todo, en la de Disecci\u00f3n. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, con documentos en la mano, me sac\u00f3 de mi error el Lic. Gaspar G\u00f3mez Chac\u00f3n, quien me mostr\u00f3 pruebas fehacientes de que Rosa hab\u00eda estudiado enfermer\u00eda y no medicina c\u00f3mo yo cre\u00eda, y la compatibilidad del programa de estudios hab\u00eda sido la causa de mi error, a\u00f1adido a la cita de mi abuelo de la Dra. Rosa Torre.<\/p>\n<p>De especial inter\u00e9s resulta la lectura de los cap\u00edtulos dedicados a los Congresos Feministas, llevados a cabo al calor del gobierno de Alvarado. La narrativa de Piedad, es rica y muy amena, y se\u00f1ala muy puntualmente el devenir de los debates, los acontecimientos y, sobre todo, sus consecuencias. Difiero con ella en la perspectiva que da dedos mujeres ilustres de Yucat\u00e1n: Consuelo Zavala Castillo y Lucrecia Vadillo Rivas. Consuelito Zavala, deja muy clara su postura feminista en su labor educativa en su Colegio Particular Incorporado para Ni\u00f1as No. 1, que es la primeraescuela realmente laica de toda la rep\u00fablica. Su escuela normal, produjo una importante camada de maestras de avanzada que dejaron huella en la historia de la educaci\u00f3n de Yucat\u00e1n. Por su parte, Lucrecita Vadillo, fue directora de la Escuela Normal de Profesores (antes de ser \u201cRodolfo Men\u00e9ndez) Con un grupo de sus alumnas fund\u00f3 una agrupaci\u00f3n de mujeres de criterio progresista, el \u201cGrupo Minerva\u201d, cuya visi\u00f3n feminista las lleva a crear una instituci\u00f3n inexistente hasta ese momento: las guarder\u00edas para hijos de mujeres trabajadoras, en el a\u00f1o de 1954. No s\u00f3lo Lucrecia, todas las hijas del Lic. Agust\u00edn Vadillo Cicero, fueron feministas, libre pensadoras y mujeres de avanzada. Lucrecia, Adriana y Herminia, fueron maestras de ilustre trayectoria y posturas en pro de una mujer empoderada socialmente. Sin embargo, no pod\u00edan escapar a ser mujeres de su \u00e9poca y con una formaci\u00f3n en este contexto, y as\u00ed hay que juzgarlas.<\/p>\n<p>Las partes finales del libro de Piedad, son dolorosas, pues dan cuenta del fracaso de varios sue\u00f1os de estas mujeres c\u00e9lebres nuestras. Lamentablemente, muchas de las desigualdades se\u00f1aladas, prevalecen en nuestra sociedad hasta los d\u00edas que estamos viviendo actualmente. Claro que se ha avanzado, y mucho se debe a la acci\u00f3n y hasta el sacrificio de estas mujeres verticales y dignas. Elvia y Rosa, tienen que desavecindarse de su tierra natal, pues fueron v\u00edctimas de agresiones violentas; a Elvia le incendian su casa, y se marcha de Yucat\u00e1n para siempre, primero vive en Tabasco, y luego en la Ciudad de M\u00e9xico. Rosa, se radica en la Ciudad de M\u00e9xico, y s\u00f3lo realiza contadas y breves visitas a M\u00e9rida. Sus personas fuero violentadas, sus ideas combatidas y se ha pretendido borrarlas de la historia local. Un claro ejemplo de esto, es el que, en el Diario de los Debates del Congreso del Estado de Yucat\u00e1n, no figura siquiera los nombres de Raquel Dzib Cicero, Beatriz Peniche Barrera y Elvia Carrillo Puerto, las tres primeras diputadas electas de la Rep\u00fablica Mexicana.<\/p>\n<p>A Rita Cetina Guti\u00e9rrez, Elvia Carrillo Puerto y Rosa TorreGonz\u00e1lez, Piedad Peniche las ha engarzado con el nombre com\u00fan de Siemprevivas. Su libro, recoge en sus p\u00e1ginas la esencia y el pensamiento de estas feministas, luchadoras sociales, y mujeres empoderadas, cuyo brillo molest\u00f3, molesta y molestar\u00e1 a las mentes retr\u00f3gradas y machistas. Pero sus pensamientos e ideales, tienen luz propia que no se apaga ni se apagar\u00e1, pese a quien le pese. Piedad nos ha regalado un hermoso buqu\u00e9 de siemprevivas, de siempre presentes. Unas Siemprevivas, que en la mente y la conciencia colectivas, deben estar \u00a1SIEMPRE VIVAS!<\/p>\n<p>M\u00e9rida, Yuc., a 6 de octubre de 2020.<\/p>\n<p>Palabras pronunciadas por el autor en la presentaci\u00f3n del libro \u201cLas Siemprevivas\u201d de la Dra. Piedad Peniche Rivero.<\/p>\n<p>*Las fotos son de Salvador Pe\u00f1a<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LAS SIEMPREVIVAS, SIEMPRE VIVAS<\/p>\n","protected":false},"author":1133,"featured_media":32186,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16886"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1133"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16886"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16886\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32185,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16886\/revisions\/32185"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32186"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16886"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16886"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16886"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}