{"id":16816,"date":"2020-10-03T00:00:00","date_gmt":"2020-10-03T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/ya-no-estoy-aqui-gran-pelicula-mexicana"},"modified":"2024-02-22T23:33:14","modified_gmt":"2024-02-23T05:33:14","slug":"ya-no-estoy-aqui-gran-pelicula-mexicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/ya-no-estoy-aqui-gran-pelicula-mexicana","title":{"rendered":"\u201cYa no estoy aqui\u201d. Gran pel\u00edcula mexicana"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>En el S. VII A. de C., Homero escribe su epopeya \u201cLa Odisea\u201d, una de las obras cumbres de la literatura universal. A diferencia de la \u201cIl\u00edada\u201d, esta segunda epopeya hom\u00e9rica, es el triunfo del hombre sobre la voluntad de la divinidad. La prestancia y fuerza de voluntad de Odiseo o Ulises, se impone por encima de todas las adversidades que Poseid\u00f3n pone en su camino de retorno, y regresa triunfal a su patria, \u00cdtaca. Esta trama genial, ha dejado una profunda fascinaci\u00f3n en la memoria colectiva, y por ello ha sido retomada en varias \u00e9pocas, con diversas variantes de enfoque, pero conservando la esencia del asunto: Los tit\u00e1nicos trabajos para ir y volver de la patria. Quiz\u00e1, la m\u00e1s c\u00e9lebre recreaci\u00f3n de esta trama, sea la del irland\u00e9s James Joyce con su \u201cUlises\u201d. Manuel Alvar L\u00f3pez, en un inolvidable seminario de literatura impartido en la UADY en 1991, dijo: \u201cPen\u00e9lope y Ulises est\u00e1n vivos y presentes, porque persisten en el imaginario colectivo del mundo\u201d. Ahora, aqu\u00ed en nuestro pa\u00eds, el cineasta mexicano, Fernando Fr\u00edas de la Parra, nos ha devuelto a Ulises, pero ahora en anti h\u00e9roe y sin un triunfo al final del doloroso viaje. La pel\u00edcula \u201cYa no estoy aqu\u00ed\u201d, es una moderna odisea urbana y violenta, dolorosa y desgarradora. \u00a1Una gran obra del cine mexicano actual!<\/p>\n<p>Nuestro cine, en sus \u00faltimas etapas y producciones, ha ido en ascendente en la calidad art\u00edstica; ah\u00ed tenemos que, la actual generaci\u00f3n de cineastas mexicanos, ha estado pegando duro en el concierto del cine universal. Mar\u00eda Novaro, Guillermo del Toro, Alfonso Cuar\u00f3n, Alejandro Gonz\u00e1lez I\u00f1\u00e1rritu, han peleado codo con codo, con los principales cineastas del orbe, los \u00faltimos premios de academias y festivales. Ahora, Fernando Fr\u00edas de la Parra, se destapa estrenando en el Festival Internacional de Cine de Morelia, el 20 de octubre de 2019, su obra: \u201cYa no estoy aqu\u00ed\u201d, y se lleva el premio al mejor largometraje. Esto se repite en el Festival Internacional de Cine del Cairo. Y ahora, el domingo pasado, en la entrega de los premios Ariel 2020, barre con la quinta y los mangos y se lleva la friolera de trece estatuillas de la Academia Mexicana. La cinta se estrena en la plataforma Netflix el 27 de mayo de este a\u00f1o, con un \u00e9xito sin precedentes y, al ganar estos trece Arieles, seguramente romper\u00e1 record de reproducciones. Con estos triunfos significativos, \u201cYa no estoy aqu\u00ed\u201d, se pone a la cabeza de nuestro cine y seguramente dar\u00e1 todav\u00eda que hablar, en algunos eventos m\u00e1s, todos ellos de la mayor importancia.<\/p>\n<p>La Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematogr\u00e1ficas, cre\u00f3 este premio, el Ariel, en 1946, desde su fundaci\u00f3n. La primera pel\u00edcula en recibirlo fue \u201cLa Barraca\u201d, de Roberto Gavald\u00f3n; y ahora, Fernando Fr\u00edas lo recibe por \u201cYa no estoy aqu\u00ed\u201d. La pel\u00edcula, se adjudic\u00f3 los siguientes Arieles: Los dos correspondientes a Revelaci\u00f3n Actoral, femenina y masculina, fueron para: Blanca Corral Puente (Chaparra) y Juan Daniel Garc\u00eda Trevi\u00f1o (Ulises) El de Fotograf\u00eda fue para: Dami\u00e1n Garc\u00eda. El de Sonido lo llevaron: Javier Ump\u00ederrez y Yuri Laguna. Lo obtuvo por Efectos Visuales: Sacha Korellis. Por el Mejor Guion, Mejor Edici\u00f3n y Mejor Direcci\u00f3n: Fernando Fr\u00edas de la Parra. El de Maquillaje fue para: Elena L\u00f3pez Carre\u00f3n. Dise\u00f1o de Arte fue para: Gino Fortebuono. Por Vestuario: Magdalena de la Riva. El de Efectos Especiales fue para: Jos\u00e9 Mart\u00ednez. Y, desde luego, el de oro a la Mejor Pel\u00edcula, para: Ya no estoy aqu\u00ed. Esta ampl\u00edsima premiaci\u00f3n, da cuenta de cu\u00e1ntos campos del arte, en forma destacada, cubre este filme. Tres personajes femeninos y uno masculino, son los principalesde la historia. El protagonista de la historia es Ulises Samperio (Daniel Garc\u00eda Trevi\u00f1o), adolescente que pertenece a la Cultura Kolombia, que se ha formado en las zonas marginales de la ciudad de Monterrey; Chaparra (Blanca Coral Puente) y Wendy (Roc\u00edo Montserrat R\u00edos) son amigas de Ulises, y son parte de una clica (pandilla), grupo de chicos banda que bailan cumbia y fuman marihuana, pero que no se meten con nadie, el grupo se ha autonombrado \u201cLos Terkos\u201d, y lo completan la Negra, Pekesillo y el Sudadera.<\/p>\n<p>Ulises, es un chico banda que desde ni\u00f1o ha desarrollado una profunda fascinaci\u00f3n por bailar cumbia, cuando baila, parece transportarse a otro mundo, se fuga de su dura realidad de miseria y violencia. En las zonas marginales de Monterrey, bajo la influencia de las migraciones colombianas, se ha formado un h\u00edbrido transcultural que se denomina \u201cCultura Kolombia\u201d; a esta cultura pertenecen Ulises y su banda. Pasan d\u00eda y noche en las calles, bailan cumbia, pero una cumbia intervenida por las corrientse del Jip Jop y el Rap, movimientos callejeros y populares de las zonas marginales de USA. La m\u00fasica conserva el alma popular colombiana, pero es bailada en una forma figurada, con movimientos no exentos de belleza y destreza, pero que nos evocan los de las calles y barrios de la uni\u00f3n americana. En el espacio que se mueven los chicos, se libra una batalla por el dominio de espacios, entre los llamados cholos, de facha estrafalaria, al que pertenecen los chicos, y los c\u00e1rteles, que son parte del crimen organizado, y que se dedican al tr\u00e1fico de drogas y que est\u00e1n fuertemente armados, y son muy violentos.<\/p>\n<p>Pronto, se desata una verdadera guerra entre el grupo de Los F, que son los integrantes del c\u00e1rtel, y Los Pelones, que representan a los cholos. Accidentalmente, Ulises es testigo de la ejecuci\u00f3n de los dirigentes de los &nbsp;cholos, y Los F, lobuscan a \u00e9l y a su familia para matarlos, por lo que tiene que huir y esconderse con unos parientes. C\u00f3mo Ulises ya no soporta la presi\u00f3n, decide huir a Estado Unidos, y lo hace escondido en la cajuela de carga de un minib\u00fas. Con gran esfuerzo logra llegar hasta Jochason Heigths Queens, en New York. Muy pronto, la sensaci\u00f3n de soledad y total falta de identidad y pertenencia se va apoderando de su alma, adem\u00e1s vive en una miseria extrema. Va por las calles llevando en la espalda una mochila, y en las manos un par de bolsas de pl\u00e1stico negro con sus cosas, por toda posesi\u00f3n. Gana algunos d\u00f3lares recogiendo basura en la azotea del edificio de un chino, y empieza a subir por la escalera para incendios, para dormir sin ser visto en un rinc\u00f3n de la azotea. Ah\u00ed, lo sorprende Lin (Xauming Angelina Chen)Entre los adolescentes nace una bonita amistad, en la que la terrible barrera del idioma es un obst\u00e1culo insalvable, que van remontando con mucha voluntad e ingenio.<\/p>\n<p>La zona de la ciudad en la que Ulises se mueve, est\u00e1 cruzada constantemente por los trenes urbanos, cuyo sonido al correr y sus silbatos, son una dolorosa sensaci\u00f3n en el alma que aumenta su tristeza. Poco a poco, su \u00e1nimo se va quebrando. La escena en la que corta su cabello, nos da una idea de la muy profunda depresi\u00f3n de la que va siendo presa. La vida de la gran ciudad, es muy agitada, pero Ulises vive la terrible soledad acompa\u00f1ada, que es insostenible. Ya no soporta m\u00e1s, y decide regresar a sus lares, y se pone en camino. Despu\u00e9s de terribles sacrificios, al fin llega a las inmediaciones de Monterrey. Va recorriendo sus lugares conocidos. \u00a1Todo ha cambiado! Sus amigos Los Terkos, unos han muerto, y otros han tomado otros caminos en la vida. Nada del mundo que conoc\u00eda pervive. Su alma se siente totalmente desolada. En este mundo, no hay un lugar para \u00e9l. No es el Ulises hom\u00e9rico que vuelve al hogar, es un alma perdida y sin esperanza. El final es terrible y doloroso. El director nos deja un final abierto, en el que cada quien puede poner un desenlace. Se ve a Ulises, bailando cumbia sobre una azotea, bailando y bailando y bailando. Sabe que ah\u00ed no tiene cabida, no hay un lugar para \u00e9l. S\u00f3lo le queda aceptar: \u00a1Ya no estoy aqu\u00ed!<\/p>\n<p>Las fotos son de Salvador Pe\u00f1a L.<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\"><\/a>M\u00e9rida, Yuc., a 3 de octubre de 2020.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cYA NO ESTOY AQU\u00cd\u201d. GRAN PEL\u00cdCULA MEXICANA.<\/p>\n","protected":false},"author":1133,"featured_media":32121,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16816"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1133"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16816"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16816\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32120,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16816\/revisions\/32120"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32121"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16816"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16816"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16816"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}