{"id":16814,"date":"2020-10-02T00:00:00","date_gmt":"2020-10-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-68-el-dia-que-mexico-perdio-su-inocencia"},"modified":"2024-02-22T23:33:12","modified_gmt":"2024-02-23T05:33:12","slug":"el-68-el-dia-que-mexico-perdio-su-inocencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-68-el-dia-que-mexico-perdio-su-inocencia","title":{"rendered":"El 68&#8230; El d\u00eda que M\u00e9xico perdi\u00f3 su inocencia."},"content":{"rendered":"<p>Leyendo la entrada, al blog de @AliciaAlarcon: &#8220;Que 11 a\u00f1os no es nada&#8230;.&#8221; (<a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" href=\"http:\/\/www.aliciaalarconm.blogspot.mx\/2010\/07\/que-11-anos-no-es-nada.html\">http:\/\/www.aliciaalarconm.blogspot.mx\/2010\/07\/que-11-anos-no-es-nada.html<\/a>) Me acorde que en el 68 yo estuve ah\u00ed. Lo ten\u00eda yo bloqueado&#8230;<\/p>\n<p>Esta es la historia:<\/p>\n<p>Mi prima hermana, que lamentablemente falleci\u00f3 hace muchos a\u00f1os. <br \/>Era casada con 2 peque\u00f1os hijos, y viv\u00eda en unos de los departamentos de la calle de Lerdo en Tlatelolco, en la planta baja.<br \/>El departamentos era de los chicos. Sala comedor y dos peque\u00f1as recamaras.<\/p>\n<p>Cada semana por lo menos, iba yo 3 veces a comer a su casa. Esper\u00e1bamos a que llegara su esposo (El Pel\u00f3n) y, normalmente despu\u00e9s de una exquisita comida cocinada por mi prima, jug\u00e1bamos canasta hasta muy tarde. Era otro M\u00e9xico definitivamente.<br \/>Esa tarde de hecho fue la \u00faltima vez que hicimos ese ritual ya que al poco tiempo se mudaron de ah\u00ed.<\/p>\n<p>Ese 2 de Octubre, llegue como siempre, estaba en la cocina. <br \/>Mientras terminaba de cocinar, el tema principal, eran todos los sucesos del movimiento estudiantil de d\u00edas pasados, y sobre todo del mitin de ese d\u00eda, 2 de Octubre 1968. Ella como Universitaria, estaba al tanto.<br \/>Al poco rato, llego el Pel\u00f3n, el cual era tambi\u00e9n como mi primo. Comento que al bajarse del cami\u00f3n fue por el pan como siempre, y la plaza (De Las Tres Culturas) ya estaba llena.<\/p>\n<p>Comenzamos a comer no me acuerdo que pero seguro muy rico. Mientras lo hac\u00edamos escuch\u00e1bamos mucho bullicio en la calle. Sab\u00edamos que estaba llegando mucha gente Al Mitin, y comentamos el Pel\u00f3n y yo que ir\u00edamos un rato. A esto por supuesto se opuso mi prima, pero de todas maneras ir\u00edamos. Para esos d\u00edas ya hab\u00eda un apoyo casi total de la poblaci\u00f3n al movimiento estudiantil.<br \/>Esto por si solo era un problema enorme. Porque ahora sabemos se estaba saliendo la situaci\u00f3n fuera de control para el Gobierno y las Olimpiadas estaban a unos d\u00edas. <\/p>\n<p>Terminamos de comer. Salimos, y nos dirigimos al t\u00fanel que pasa o pasaba por debajo de la calle, que ahora es el Eje L\u00e1zaro C\u00e1rdenas. Este, conectaba la calle de Lerdo a La Plaza de las Tres Culturas. No llegamos ni a la entrada del t\u00fanel.<br \/>Lo que antes era un bullicio, ahora eran gritos. Luego comenzaron los balazos.<br \/>Al principio nos desconcertamos, pero el t\u00fanel se lleno r\u00e1pidamente de gente corriendo ahora hacia nosotros gritando: \u201cNos est\u00e1n disparando los granaderos\u201d. <br \/>Entramos en p\u00e1nico y corrimos de regreso al departamento.<\/p>\n<p>Al entrar mi prima nos cuestiono a punto de la histeria, pero no sab\u00edamos nada excepto lo que escuchamos y vimos. <br \/>Los gritos cada vez eran mayores, as\u00ed como el p\u00e1nico en la calle, los balazos aumentaban. <br \/>Mi prima, nos comenz\u00f3 a gritar que su hermano, que era maestro y dirigente estudiantil estaba en el mitin. Le pidi\u00f3 a su marido (el hermano tambi\u00e9n viv\u00eda en Tlatelolco, pero del otro lado de la calle de Lerdo), llorando, ir a ver si estaba en su departamento. El con un poco mas de calma, llamo por telefono al depa y nada.<br \/>Yo por supuesto me apunte a acompa\u00f1arlo. Desde luego nunca pensamos en el riesgo de salir e ir a buscarlo.<\/p>\n<p>Afuera en la calle de Lerdo la gente corr\u00eda por todos lados. <br \/>El tr\u00e1fico parado, autos camiones nada se mov\u00eda. Los que aun estaban en los autos, los abandonaban y corr\u00edan. Hab\u00eda tambi\u00e9n camiones tomados por los estudiantes que se dirig\u00edan al mitin atrapados. Trataron de darse la vuelta, pero se quedaron atorados en el camell\u00f3n, agravando aun m\u00e1s el problema.<br \/>No s\u00e9 ni c\u00f3mo, cruzamos la calle de Lerdo hacia el depa de mi primo. Llegamos y obviamente no estaba, nos regresamos de inmediato. <\/p>\n<p>Para esos momentos, si es posible, ya estaba peor la situaci\u00f3n. <br \/>Los camiones tomados los incendiaron. Las balas ahora eran r\u00e1fagas m\u00e1s frecuentes y cercanas. Se o\u00edan ambulancias por todos lados.<br \/>La verdad no s\u00e9 ni c\u00f3mo regresamos al departamento.<\/p>\n<p>El caos era total, porque adem\u00e1s no sab\u00eda la gente para donde correr. El p\u00e1nico hacia que la gente gritara \u201cah\u00ed vienen los granaderos\u201d y la gente cambiaba nuevamente de rumbo.<br \/>Se ca\u00edan los pisaban era una pesadilla todo. <br \/>Al tratar de cruzar de regreso Lerdo, la gente ahora comenz\u00f3 a correr hacia nosotros diciendo que ven\u00edan Los Granaderos por la calle de Ricardo Flores Mag\u00f3n. Misma que estaba a nuestra derecha. Nos detuvimos unos momentos y alcanzamos a ver soldados caminando sobre la avenida. <br \/>Las rechiflas, mentadas de madres, gritos, y camiones incendiados acompa\u00f1aban los balazos. <br \/>Mi miedo era terrible pero la adrenalina me hacia querer ir a ver qu\u00e9 pasaba.<\/p>\n<p>De repente una r\u00e1faga de balas llego cerca de d\u00f3nde est\u00e1bamos. Al darse cuenta del peligro eminente, El Pel\u00f3n me jalo del brazo, porque yo quer\u00eda detenerme a ver esto que nadie pudo imaginar.  Y que a mi corta vida era incre\u00edble. Me llevo de regreso al departamento. (Probamente me salvo la vida, cuando menos eso pienso hasta ahora)<br \/>Al llegar, mi prima estaba en la histeria total. Nos grito que si vimos a su hermano mientras cerraba la puerta. Le comentamos que no. Al poco rato se fue la luz y dejo de funcionar el tel\u00e9fono, adem\u00e1s poco a poco oscurec\u00eda y no dej\u00e1bamos de o\u00edr balazos sirenas y gritos.<\/p>\n<p>De repente comenz\u00f3 a llegar gente a tocar la puerta. Ya estaba acordonada el \u00e1rea y todos estaban muertos del miedo.<br \/>Con mucho miedo y reserva, pero con un sentido de solidaridad valor y repudio, El Pel\u00f3n dejo pasar a los que tocaron, consciente del riesgo que corr\u00edamos todos.<br \/>No recuerdo cuanta gente dejo pasar, pero eran varios. La mayor\u00eda eran hombres vestidos de traje. Recuerdo hasta que algunos tra\u00edan portafolios. <br \/>El departamento casi se lleno, todos permanecimos parados. Mi prima se encerro en su cuarto con sus hijos.<br \/>Ah\u00ed juntos muertos del miedo a obscuras ni habl\u00e1bamos. Nunca supimos quienes eran ni sus nombres ni donde viv\u00edan. Solo recuerdo vagamente, sus caras llenas de miedo y odio. Algunas con l\u00e1grimas. <br \/>Todos suspir\u00e1bamos y nos estremec\u00edamos, cuando llegaban las r\u00e1fagas o los gritos cercanos. El interminable ruido de las ambulancias nos ten\u00eda en un estado total de p\u00e1nico. <br \/>Perd\u00ed la noci\u00f3n del tiempo no se cuanto tiempo paso.<br \/>Conforme se hac\u00eda m\u00e1s tarde, los balazos cada vez fueron menos. Ya casi no hab\u00eda gritos pero las ambulancias no paraban. <\/p>\n<p>Las personas poco a poco fueron tomando valor y se decidieron a salir. Algunas solas otras en parejas. Al poco rato nos quedamos solos.<br \/>Ya mas noche, mi t\u00edo, papa de mi prima llego por nosotros. Para llevarnos a su casa.<br \/> El no viva en Tlatelolco.<br \/>Nunca le pregunte como le hizo para entrar a Tlatelolco. De hecho nadie hablo de lo que sucedi\u00f3 por mucho tiempo.<br \/>Al entrar al depa, recuerdo, ten\u00eda el semblante de un cad\u00e1ver. Los ojos sumidos la boca completamente seca y su voz que normalmente era gruesa y firme totalmente quebrada. El era moreno pero su cara estaba blanca y reflejaba mucha preocupaci\u00f3n. <\/p>\n<p>El Pel\u00f3n no quiso irse y dejar sola la casa, se quedo a cuidarla pese a todos nuestros alegatos a que no lo hiciera. Probablemente yo hubiera hecho lo mismo.<br \/>Mi prima sus hijos y yo salimos con mi t\u00edo, en su carro muertos del miedo.<br \/>Volte\u00e1bamos para todos lados pero estaba muy obscuro y casi no se ve\u00eda nada.<br \/>La luz hab\u00eda comenzado a llegar a las calles, pero no eran las luminarias como las de ahora&#8230; no alumbraban bien.<\/p>\n<p>Al salir vimos un estado de sitio verdadero. El ejercito por todos lados con retenes.<br \/>Las ambulancias segu\u00edan yendo y viniendo.<br \/>Le pidi\u00f3 mi prima a mi t\u00edo, pasar a ver si llego su hermano. El dijo que no, hab\u00eda poco tiempo.<br \/>El Pel\u00f3n luego nos comento, que a otro d\u00eda no sab\u00eda qu\u00e9 hacer, pero se fue muy temprano a trabajar. Vio como lavaban la Plaza de las Tres Culturas y las calles con pipas y recog\u00edan los zapatos y objetos que hab\u00eda tirados por todos lados.<br \/>Al paso de las semanas, nos fuimos enterando por relatos como este, de todo lo que ocurri\u00f3 ya que los medios no dijeron nada.<\/p>\n<p>A la fecha me estremezco cuando lo recuerdo. Inclusive cuando salieron pel\u00edculas libros y dem\u00e1s jam\u00e1s los pude ver.<br \/>El primo al cual fuimos a buscar, si estaba en el mitin, pero esa es otra historia que ya no viv\u00ed.<br \/>Solo me conto, a\u00f1os despu\u00e9s. El trauma que vivi\u00f3, y como salvo la vida, gracias a un soldado raso que le dejo escapar. Encerr\u00f3 durante muchos a\u00f1os todo sin poderlo contar.<\/p>\n<p>Agradecimiento muy especial a @sonnyluna por tomarse el tiempo de leerlo y hacerme unos valiosos comentarios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 68&#8230; El d\u00eda que M\u00e9xico perdi\u00f3 su inocencia.<\/p>\n","protected":false},"author":1140,"featured_media":32119,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16814"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1140"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16814"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16814\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32118,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16814\/revisions\/32118"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32119"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16814"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16814"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16814"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}