{"id":16666,"date":"2020-09-11T00:00:00","date_gmt":"2020-09-11T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/las-cosas-bien-hechas"},"modified":"2024-02-22T23:25:30","modified_gmt":"2024-02-23T05:25:30","slug":"las-cosas-bien-hechas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/las-cosas-bien-hechas","title":{"rendered":"Las cosas bien hechas.."},"content":{"rendered":"<p>Las cosas bien hechas saben a hinojo y a la brisa del verano, y huelen a hierbabuena.. Y traen ecos de los Romero de Ronda, de los c\u00f3digos de caballer\u00eda, de lo que de verdad importa! Las cosas bien hechas se llaman verdad y pureza y se apellidan generosidad y afici\u00f3n. Por ejemplo..<\/p>\n<p>Las cosas bien hechas son cultas. Coplas y versos andaluces, son taurinas. Son el arte de Joselito el Gallo y la luz dorada de lo que es honesto: como abril, como Sevilla en Semana Santa, como la sonrisa de los que van de ley. Las cosas bien hechas no se pregonan. Son tan discretas como bellas!<\/p>\n<p>Las cosas bien hechas tienen lealtad y ole, saber estar y bohemia. No saben de inter\u00e9s pero saben de pasodobles; no conocen la falsedad pero leen El bosque animado con emoci\u00f3n; no comulgan con la hipocres\u00eda pero son de fe y de religi\u00f3n y de comuni\u00f3n. Las cosas bien hechas son lindas, divinas, fant\u00e1sticas&#8230;<\/p>\n<p>Cu\u00e1nto me aburren la tonter\u00eda y la estupidez<br \/>Dedicado a las cosas bien hechas<br \/>A la fe<br \/>Al toreo<br \/>A Sevilla y mis sevillanos<br \/>A Luis<br \/>A los libros<br \/>Y a la lealtad<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las cosas bien hechas saben a hinojo y a la brisa del verano, y huelen a hierbabuena..<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":31984,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16666"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16666"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16666\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31983,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16666\/revisions\/31983"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31984"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16666"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16666"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16666"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}