{"id":16628,"date":"2020-09-04T00:00:00","date_gmt":"2020-09-04T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-aficion"},"modified":"2024-02-22T23:23:56","modified_gmt":"2024-02-23T05:23:56","slug":"la-aficion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-aficion","title":{"rendered":"La afici\u00f3n.."},"content":{"rendered":"<p>Tras meses duros de sequ\u00eda espiritual y de pobreza est\u00e9tica por fin iba a celebrarse el evento. Pero al final no fue. Qued\u00f3 aplazado en el tiempo, y en la esperanza, para el mes siguiente. Y tampoco ocurri\u00f3&#8230;<\/p>\n<p>Ellos compart\u00edan lazos de fraternidad, oles, secretos e ilusiones. Eran ni\u00f1os, con la ilusi\u00f3n de los ni\u00f1os: blanca y pura y virginal. Amaban las tardes de abril, obvio, los capotes magos, las muletas serenas..<\/p>\n<p>Aquella semana la vieja t\u00eda les regal\u00f3 mucho dinero.. Siempre lo hac\u00eda en septiembre..<\/p>\n<p>A ellos les interesaban los libros, la copla, el atardecer en la playa, la Semana Santa. Eran muy generosos. Con aquel dinero no comprar\u00edan ordenadores ni cosas de ese estilo. Har\u00edan algo mejor&#8230;<\/p>\n<p>Crearon el evento! Buscaron una finca m\u00e0s all\u00e1 de la tierra conocida y la llenaron de m\u00fasica y de toreo! La llenaron de lances y de naturales, de ovaciones y de alegr\u00eda. Fue algo grandioso!<\/p>\n<p>Eso sucedi\u00f3 una vez hace mucho mucho tiempo&#8230; y todav\u00eda se cuenta de boca en boca..<\/p>\n<p>Una vez me relataron una historia que me emocion\u00f3 demasiado<br \/>A las historias<br \/>Y a los lances<br \/>Al toreo<br \/>A Manuel: a d\u00edas de un cumplea\u00f1os especial<br \/>A los que amamos el toreo<br \/>A Luis<br \/>Y a la gente de verdad que hace cosas de verdad<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras meses duros de sequ\u00eda espiritual y de pobreza est\u00e9tica por fin iba a celebrarse el evento. Pero al final no fue.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":31955,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16628"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16628"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16628\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31954,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16628\/revisions\/31954"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31955"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16628"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16628"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16628"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}