{"id":16538,"date":"2020-08-21T00:00:00","date_gmt":"2020-08-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-angel-del-hospital"},"modified":"2024-02-22T23:19:25","modified_gmt":"2024-02-23T05:19:25","slug":"el-angel-del-hospital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-angel-del-hospital","title":{"rendered":"El \u00e1ngel del hospital.."},"content":{"rendered":"<p>Sal\u00edan, con toda la esperanza agarrada a las manos de la Esperanza Macarena, a altas horas de la madrugada. Empujaba la camilla el ambulanciero, el ni\u00f1o ya dorm\u00eda, y ella caminaba al lado de los dos, serena y dulce. Fuera era de noche, era verano, era el cantar de los grillos, eran estrellas, era la vida. <\/p>\n<p>Se abrieron de repente las puertas y nada sucedi\u00f3. No entr\u00f3 ni sali\u00f3 nadie. La camilla todav\u00eda no estaba cerca. El camillero dijo que hab\u00eda salido el \u00e1ngel del hospital, que era algo que ocurr\u00eda con frecuencia. Que hab\u00eda un \u00e1ngel en el centro m\u00e9dico que recorr\u00eda los pasillos y acompa\u00f1aba a los enfermos.. Ella sonri\u00f3.. sin m\u00e0s..<\/p>\n<p>Llegaron a la ambulancia y acomodaron al ni\u00f1o. Ella quer\u00eda creer que todo iba a ir bien, que el peque\u00f1o iba a mejorar, que los d\u00edas volver\u00edan a tener horas de juegos y alegr\u00eda.. <br \/>El ni\u00f1o, en aquel momento sin dolor, dorm\u00eda y so\u00f1aba. So\u00f1aba que estaba sano, que iba a torear, que era torero, que pintaba con su capote sue\u00f1os en el viento y en la arena..<\/p>\n<p>Este cuento est\u00e1 dedicado a cada ni\u00f1o enfermo<br \/>Y a cada persona en hospitales <br \/>A los ambulancieros y al que me habl\u00f3 del \u00e0ngel del hospital<br \/>(Yo s\u00ed creo en los \u00e1ngeles, esa historia me pas\u00f3 a m\u00ed con mi abuela, y tambi\u00e9n hab\u00eda sentido a otro \u00e1ngel d\u00edas antes)<br \/>Al toreo<br \/>A Luis, con abrazos<br \/>A la Esperanza Macarena<br \/>A los \u201cmacarenos\u201d<br \/>Y a los \u00e0ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sal\u00edan, con toda la esperanza agarrada a las manos de la Esperanza Macarena, a altas horas de la madrugada.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":31874,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16538"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16538"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16538\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31873,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16538\/revisions\/31873"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31874"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}