{"id":16478,"date":"2020-08-14T00:00:00","date_gmt":"2020-08-14T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-envidia"},"modified":"2024-02-22T23:16:50","modified_gmt":"2024-02-23T05:16:50","slug":"la-envidia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-envidia","title":{"rendered":"La Envidia.."},"content":{"rendered":"<p>Jugaban, al calor de agosto, la Verdad y las Emociones y tambi\u00e9n el Esfuerzo, y se re\u00edan felices mientras la tarde se vest\u00eda de rojo y de naranja. Comer\u00edan m\u00e1s tarde helados de avellana y de canela, y leer\u00edan cuentos de toreros y de lances, y saludar\u00edan al anochecer c\u00e1lido y perezoso..<\/p>\n<p>La Envidia, verde de envidia, miraba.<\/p>\n<p>Le ofreci\u00f3 la Generosidad un cucurucho de mango, y la Elegancia le prestaba juguetes y libros, y la Ilusi\u00f3n le present\u00f3 a muchas gentes y la convid\u00f3 al parque. No acept\u00f3. La Envidia no quer\u00eda helados ni juegos ni historias. Quer\u00eda que los otros no tomaran helados ni jugaran ni escucharan historias&#8230;<\/p>\n<p>La Envidia era mezquina y ruin&#8230; <\/p>\n<p>Y lleg\u00f3 la Bohemia, ven\u00eda de escuchar flamenco, y dijo que lo mejor era ignorarla. No se pierde tiempo con lo que ni importa ni aporta nada. Y los dem\u00e1s le dieron la raz\u00f3n, por supuesto. Y se marcharon felices a la vera del r\u00edo, desde all\u00ed la puesta del sol se disfrutaba mucho.,.<\/p>\n<p>Dedicado a todos los que hacen las cosas bien y a los que no son envidiosos..<br \/>No se odia&#8230; pero detesto a los envidiosos<br \/>A mi Luis<br \/>A Carlos<br \/>A mis estupendas amistades<br \/>Al toreo<br \/>Al flamenco<br \/>A la ilusi\u00f3n<br \/>Y a las cosas bien hechas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jugaban, al calor de agosto, la Verdad y las Emociones y tambi\u00e9n el Esfuerzo<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":31826,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16478"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16478"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16478\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31825,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16478\/revisions\/31825"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31826"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16478"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16478"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16478"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}