{"id":16444,"date":"2020-08-09T00:00:00","date_gmt":"2020-08-09T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-maiz-y-el-trigo-granos-sagrados-y-primigenios"},"modified":"2024-02-22T23:15:33","modified_gmt":"2024-02-23T05:15:33","slug":"el-maiz-y-el-trigo-granos-sagrados-y-primigenios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-maiz-y-el-trigo-granos-sagrados-y-primigenios","title":{"rendered":"El ma\u00edz y el trigo, granos sagrados y primigenios"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>En el Popol Vuh, libro sagrado de los mayas, est\u00e1 consignada en una rica y maravillosa narrativa, la concepci\u00f3n de esta cultura madre sobre el origen del hombre. Los viejos Dioses del Pante\u00f3n Maya, c\u00f3mo sucedi\u00f3 en otras culturas de la antig\u00fcedad, hicieron otras creaciones previas, antes de lograr su objetivo final, la creaci\u00f3n del hombre. Los antiguos quich\u00e9s, nos narran con vivo lenguaje las primeras creaciones, o los intentos fallidos para, al fin, lograr a un hombre que supiera reconocer y agradecer el sagrado proceso de creaci\u00f3n de los hermanos gemelos y divinos, Tepeu y Gucumatz. Cuenta la tradici\u00f3n quich\u00e9, que antes de lograr al hombre tal y como lo conocemos, los dioses hicieron unos intentos fallidos. Estos intentos previos, al causar la decepci\u00f3n de los seres sagrados, los obligaron a destruir su propia creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Primero, moldearon una masa hecha con frijol, y le dieron vida; pero para decepci\u00f3n de los sagrados padres, el ser que de esta creaci\u00f3n hab\u00eda surgido, no ten\u00eda vigor; era dulce, pero carec\u00eda de la energ\u00eda necesaria para hacer las tareas propias de su ser. Con decepci\u00f3n y pena, los dioses acabaron con el bladeque ser de frijol. Sin perder entusiasmo, Tepeu y Gucumatz, vuelven a la acci\u00f3n; ahora conciben el proyecto de hacer un hombre de madera, llevan a cabo esta nueva acci\u00f3n, y una gran decepci\u00f3n vuelve a golpear sus sentimientos. El hombre de madrea es torpe y cruel; no tan solo no reconoce y agradece a sus creadores, sino que, con sus duros y torpes actos, da\u00f1a a otros seres vivos y a toda la naturaleza en general. Con indignaci\u00f3n y furia, los seres sagrados ponen fin a la fallida creatura y para ello usan el terrible diluvio; el ser de dura madera, perece ahogado entre las violentas aguas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de larga y profunda reflexi\u00f3n, los gemelos divinos retoman su proyecto. Tepeu y Gucumatz, pasan varias noches en vela, acompa\u00f1an sus profundas meditaciones quemando entre sus labios hojas de tabaco en apretados rollos macizos. Al fin, sus meditaciones encuentran la respuesta buscada ansiosamente, y vuelven sus miradas sobre el blanco grano del ma\u00edz; pero hay algo m\u00e1s, han decidido poner algo de s\u00ed mismos en la nueva creaci\u00f3n; la blanca masa del grano ser\u00e1 enriquecida con la sangre de sus miembros viriles. Nada m\u00e1s profundo y sagrado que, el rojo l\u00edquido manado de los miembros que poseen la capacidad de dar la vida, sean los que aporten en la creaci\u00f3n del hombre. Cuatro animales de los montes de la regi\u00f3n son llamados para ayudar en el proceso: El gato de monte, el coyote, la cotorra &nbsp;y el cuervo. Los cuatro animales guiaron a los gemelos a la sagrada tierra de Paxil y a la de Cayal\u00e1, y ah\u00ed encontraron mazorcas amarillas y mazorcas blancas, en el sagrado alimento encontraron la que habr\u00eda de entrar a ser la carne del cuerpo del hombre. Con duras y agudas espinas, los gemelos horadaron sus miembros viriles, y la roja y sagrada sangre de vida ba\u00f1\u00f3 la masa para formar al hombre. As\u00ed, de los granos del ma\u00edz, surgi\u00f3 al fin la creatura esperada, el hombre, nacido del ma\u00edz.<\/p>\n<p>La sensible y maravillosa narraci\u00f3n del libro sagrado de los mayas, nos da noticia de por qu\u00e9 existe est<a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\"><\/a>a relaci\u00f3n sagrada entre el hombre de estas tierras y los granos de ma\u00edz. El ma\u00edz, por muchos siglos, ha sido y sigue siendo la base de la alimentaci\u00f3n de los pueblos de Meso Am\u00e9rica, su cultivo y recolecta ha significado la diferencia entre la vida y la muerte de estos pueblos. Hay un s\u00edmbolo blanco y redondo que es como una aureola de uni\u00f3n entre nuestros pueblos originarios, la blanca circunferencia de la tortilla de ma\u00edz. Las activas manos de nuestras hacendosas mujeres, deslizan sus agiles dedos sobre la blanca masa del ma\u00edz, para dar vida a la delgada y rica tortilla \u201cque es el alimento de todos nosotros\u201d (Antonio Mediz Bolio). Ya conformada, la tortilla es expuesta al sagrado proceso de cocci\u00f3n, sobre la hirviente superficie del tradicional comal, del cual sale ya purificada y lista para saciar el hambre de nuestra gente. Compartir las tortillas, extra\u00eddas amorosamente del obscuro vientre del lec, es una liturgia sagrada para compartir el pan y la sal entre los hombres.<\/p>\n<p>A la llegada de los hombres blancos y barbados, de allende los mares, vino con ellos otro grano sagrado de la humanidad: El trigo. El rubio y dorado grano que nace de las espigas que se mecen con el aire a las orillas de los r\u00edos primigenios como el Tigris, el \u00c9ufrates, y sobre todo el gran Nilo, vino a poner nuevos panoramas a la epopeya de la alimentaci\u00f3n de nuestros pueblos. El trigo, y con \u00e9l el pan, \u201cno s\u00f3lo el que era s\u00edmbolo de algo, sino el de miga y c\u00e1scara, el pan nuestro de cada d\u00eda\u201d (Mario Benedetti), toma patente de naturalizaci\u00f3n en nuestras tierras, y pasa a ocupar un lugar preponderante en la vida popular de nuestras tierras. Su esencia se vuelve tan entra\u00f1able, que lleva al poeta a cantar: \u201cEl santo olor de la panader\u00eda\u201d (Ram\u00f3n L\u00f3pez Velarde), como un aroma de identidad que hermana a nuestros pueblos. Si los delgados dedos se deslizan sobre la superficie de la banqueta, para dar vida a la tortilla, las fuertes manos de nuestros panaderos, golpean y amasan con vigor, para dar de comer a los hogares m\u00e1s humildes, as\u00ed como a las mesas m\u00e1s elegantes y sofisticadas.<\/p>\n<p>El blanco ma\u00edz y el rubio trigo, tomados de la mano, marchan juntos escribiendo la vida diaria de los pueblos del mundo, en un himno de amor y de hermandad.<\/p>\n<p>*Las ilustraciones que acompa\u00f1an este texto son de Salvador Pe\u00f1a L.<\/p>\n<p>M\u00e9rida, Yuc., a 7 de agosto de 2020.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ma\u00edz y el trigo, granos sagrados y primigenios<\/p>\n","protected":false},"author":1133,"featured_media":31802,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16444"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1133"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16444"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16444\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31801,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16444\/revisions\/31801"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31802"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}