{"id":16322,"date":"2020-07-23T00:00:00","date_gmt":"2020-07-23T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/conciencia-y-responsabilidad-ciudadana"},"modified":"2024-02-22T23:10:16","modified_gmt":"2024-02-23T05:10:16","slug":"conciencia-y-responsabilidad-ciudadana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/conciencia-y-responsabilidad-ciudadana","title":{"rendered":"Conciencia y responsabilidad ciudadana"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Sobran los motivos<\/i>, por: Jordy R. Abraham Mart\u00ednez.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Vivimos tiempos<br \/>\ndif\u00edciles. La crisis de salud p\u00fablica causada por el Covid-19 ha sacudido<br \/>\nnuestra realidad de m\u00faltiples formas. Las medidas de distanciamiento social<br \/>\npara evitar el crecimiento exponencial en el ritmo de contagio han significado<br \/>\nun duro golpe para la econom\u00eda. Sin embargo, no debemos confundir conceptos; es<br \/>\nfalso que exista un dilema ineludible entre cuidar la salud y cuidar la<br \/>\neconom\u00eda de la poblaci\u00f3n. Por el contrario, al cuidar la salud con medidas de<br \/>\nprotecci\u00f3n, se evita que la epidemia empeore, causando aun mayores da\u00f1os<br \/>\necon\u00f3micos ante un eventual cierre mucho m\u00e1s dr\u00e1stico y prolongado; al cuidar<br \/>\nla econom\u00eda, con la reactivaci\u00f3n responsable, se busca prevenir que muchas<br \/>\npersonas caigan en situaci\u00f3n de pobreza, lo cual, desde luego repercute a<br \/>\nmediano plazo en la calidad de vida de las familias y ello se refleja en su<br \/>\nsalud.<\/p>\n<p>Los problemas<br \/>\ncomplejos requieren de soluciones complejas. El SARS-CoV 2 es un virus nuevo,<br \/>\ndel cual los cient\u00edficos han ido aprendiendo con el paso de las semanas. El<br \/>\nesfuerzo de cooperaci\u00f3n internacional que se viene realizando con el prop\u00f3sito<br \/>\nde hallar alg\u00fan tratamiento efectivo, as\u00ed como una vacuna capaz de generar<br \/>\ninmunidad, no tiene precedentes. La ciencia y la tecnolog\u00eda son la esperanza<br \/>\nque tenemos de que el pat\u00f3geno deje de ser una amenaza importante para la<br \/>\nhumanidad. Empero, a pesar de los plausibles avances, se vislumbra complicado<br \/>\nque podamos contar con medicamentos y vacunas probadas en los meses pr\u00f3ximos,<br \/>\ndados los procedimientos de control y seguridad que se demandan para su<br \/>\ndesarrollo. Dicho de otro modo: hay que aprender a convivir con el Coronavirus,<br \/>\npues este no se va a ir pronto.<\/p>\n<p>Ciertamente, en un<br \/>\nbreve per\u00edodo hemos adquirido valiosas lecciones: el uso del cubrebocas reduce<br \/>\nel n\u00famero de contagios, las personas adultas mayores presentan mayor riesgo de<br \/>\npadecer enfermedad grave, y la sana distancia puede salvar vidas. Sin duda, las<br \/>\nplataformas de Internet y redes sociales han contribuido en gran medida a<br \/>\ndifundir estos mensajes a la gente. Entonces, la conciencia social se posiciona<br \/>\ncomo la principal aliada en el objetivo de contener la epidemia, disminuyendo<br \/>\nlos contagios y las lamentables defunciones. La ciudadan\u00eda, con base en<br \/>\nsensibilidad, solidaridad y organizaci\u00f3n, es capaz de mostrarse cohesionada<br \/>\nfrente a la crisis actual.\n<\/p>\n<p>El primer paso,<br \/>\nconsiste en estar bien informados. As\u00ed, seguir las recomendaciones de la<br \/>\nautoridad gubernamental cobra especial relevancia; a trav\u00e9s de los canales<br \/>\noficiales conoceremos qu\u00e9 hacer en caso de emergencia y permaneceremos al tanto<br \/>\nde la evoluci\u00f3n de la epidemia en nuestra entidad. Aqu\u00ed cabe se\u00f1alar que es<br \/>\npreciso verificar las fuentes de informaci\u00f3n antes de difundir mensajes entre<br \/>\ncontactos y conocidos. La desinformaci\u00f3n es un mal que tambi\u00e9n genera mucho<br \/>\nda\u00f1o, ya que nos puede poner en peligro al sembrarse confusi\u00f3n sobre c\u00f3mo<br \/>\ncuidar de nuestra salud.\n<\/p>\n<p>El confinamiento<br \/>\ncausa un impacto en todas las personas. Somos seres sociales por naturaleza y<br \/>\nnecesitamos del contacto con otros. La sana convivencia nos hace sentir bien y<br \/>\nla interacci\u00f3n social nos ayuda a lograr diversos objetivos o cumplir determinadas<br \/>\nmetas. Por ello, los \u00faltimos meses han sido duros; muchos quisi\u00e9ramos volver a<br \/>\nla normalidad para continuar con las rutinas a las que est\u00e1bamos tan<br \/>\nacostumbrados. No obstante, debemos asimilar que transitamos tiempos<br \/>\nextraordinarios, por lo que nuestras acciones y decisiones deben ser<br \/>\nextraordinariamente prudentes y responsables. Mientras el virus circule con<br \/>\nintensidad, organizar una fiesta puede costarles la vida a los asistentes o a<br \/>\nalguno de sus familiares; subestimar la enfermedad y salir a la calle sin los<br \/>\ncuidados requeridos puede abonar a que los contagios sigan proliferando y se<br \/>\nlleguen a saturar los hospitales; no atender las indicaciones de sana distancia<br \/>\nquiz\u00e1 prolongue la epidemia y retarde m\u00e1s la plena activaci\u00f3n econ\u00f3mica.\n<\/p>\n<p>Es verdad que todos<br \/>\nhemos hecho alg\u00fan tipo de sacrificio durante esta contingencia. La<br \/>\nincertidumbre ante un fen\u00f3meno desconocido y de pron\u00f3stico reservado en cuanto<br \/>\na su evoluci\u00f3n, nos provoca malestar y frustraci\u00f3n. No obstante, vale la pena<br \/>\nreafirmar que el sacrificio tiene sentido en la medida en que este se realiza<br \/>\npara salvar vidas humanas. De cada una y uno de nosotros depende asumir la<br \/>\nresponsabilidad de cuidarnos y, a su vez de cuidar a los dem\u00e1s.\n<\/p>\n<p>Si tienes la<br \/>\noportunidad, qu\u00e9date en casa; si tienes que salir a trabajar o comprar algo<br \/>\nindispensable, usa cubrebocas y guarda sana distancia; si cuentas con la<br \/>\nposibilidad de ayudar a otros en estos tiempos de solidaridad, hazlo y marca<br \/>\nuna diferencia. Hoy, la responsabilidad es la que manda. La conciencia social<br \/>\ndebe dictar nuestras acciones. Solo juntos y unidos podremos salir adelante.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobran los motivos.<\/p>\n","protected":false},"author":1061,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16322"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1061"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16322"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16322\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31694,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16322\/revisions\/31694"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}