{"id":16256,"date":"2020-07-13T00:00:00","date_gmt":"2020-07-13T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/leccion-de-vida"},"modified":"2024-02-22T23:07:30","modified_gmt":"2024-02-23T05:07:30","slug":"leccion-de-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/leccion-de-vida","title":{"rendered":"Lecci\u00f3n de vida"},"content":{"rendered":"<p>Buenos d\u00edas don Carlos Men\u00e9ndez hoy amanec\u00ed con el miedo a su m\u00e1xima potencia. Resulta que los yucatecos ya no le tememos a la muerte; quiz\u00e1 de oir cada d\u00eda tantos fallecimientos ya nos vale. Muy distinto a como dec\u00eda don Abel, tu padre, que debemos estar preparados para cuando llegue el momento. El desde muchos a\u00f1os atr\u00e1s ya hab\u00eda comprado su tumba en el camposanto porque no quer\u00eda dejarles problemas.<br \/>Como recuerdo con cari\u00f1o a ese se\u00f1or, y ahora no pensar\u00e1s que lo digo por quedar bien con nadie \u00bfverdad? Simplemente me dio muchas lecciones de vida, fui su confidente much\u00edsimas noches y me acompa\u00f1\u00f3 a mis juegos de boliche, de s\u00f3ftbol, hasta a tomar algunas cervecitas, adem\u00e1s de ciertas aventuras en el Diario. Ustedes no lo pod\u00edan creer, recuerdo que tu hermano Rub\u00e9n un d\u00eda, extra\u00f1ado, me pregunt\u00f3: a d\u00f3nde llevas a mi pap\u00e1 que ya espera con ansiedad los domingos.<br \/>Y es que cuando conoc\u00ed a don Abel fue un momento no muy grato. Era yo reci\u00e9n desempacado, entr\u00e9 a la Redacci\u00f3n y vi a una se\u00f1or de cabello blanco y con camisa de pijama en su escritorio que me llam\u00f3: es su amigo fulano de tal (no recuerdo el nombre), no se\u00f1or, \u00bfno es su amigo?, no se\u00f1or. Un reportero que no tiene amigos no sirve para nada. Imaginate como me cay\u00f3 que me digan eso!!! Pero fue mi primera gran lecci\u00f3n, desde entonces y hasta hoy me he pasado los d\u00edas fomentando amigos y de verdad que me ha sido de gran utilidad.<br \/>Lo tuyo Carlos, era la docencia period\u00edstica, lo de tu pap\u00e1 era la docencia de vida. Seguro recordar\u00e1s cuando tu hermano Jos\u00e9 me sac\u00f3 del peri\u00f3dico. Fueron unos gritos de su parte, \u00e9l no ten\u00eda formas y yo tampoco, as\u00ed que acab\u00f3 por correrme pero al d\u00eda siguiente, a las 8 de la ma\u00f1ana, hab\u00eda en la puerta de mi casa una camioneta del Diario. D. Abel quer\u00eda verme en ese momento.<br \/>Llegu\u00e9 a su casa de Paseo de Montejo, la que hered\u00f3 Pep\u00edn y le serv\u00eda para colgar sus carteles en todas las ventanas hablando mal de ustedes. Tu hermana Florita me invit\u00f3 a un caf\u00e9 y don Abel sali\u00f3 enseguida: mi hijo Carlos quiere que regreses al peri\u00f3dico. Te voy a dar un consejo: no te pelees con Jos\u00e9, es due\u00f1o y es jefe, con qu\u00e9 le ganas. Cu\u00e1nta sabidur\u00eda, desde entonces aprend\u00ed a no pelear todas las batallas. Pero adem\u00e1s me dijo: tienes que controlar tu car\u00e1cter si no, la gente te va a usar. Cuando algo no te guste t\u00f3mate tu tiempo, analiza las cosas y luego resuelves lo que m\u00e1s te convenga. <br \/>Fueron mis primeras dos grandes lecciones y as\u00ed comenc\u00e9 a tomarle cari\u00f1o a don Abel a quien desde luego yo le ca\u00eda bien. Otro d\u00eda me llam\u00f3: \u00bfTiene usted autom\u00f3vil? Obvio que no, con el sueldo que ustedes me pagaban apenas alcanzaba para los frijoles. B\u00fasquese uno, a\u00f1adi\u00f3, uno que pueda usted pagar a plazos. M\u00e1s tard\u00f3 en decirlo que en yo regresar con la respuesta: ya lo tengo don Abel. D\u00edgale a mi hijo Abel (era el administrador, y cuidado que administr\u00f3 pero en provecho personal) que le d\u00e9 el dinero. Jajaja, la cara de Abelito.<br \/>All\u00e1 comenz\u00f3 una etapa que tambi\u00e9n influir\u00eda en mi vida. Una noche y otra tambi\u00e9n don Abel esperaba que terminara mi trabajo para llevarlo a su casa all\u00e1 en la Alem\u00e1n, donde viv\u00eda con tu hermana Mar\u00eda Teresa. Eran horas, las m\u00e1s de las veces, porque lleg\u00e1bamos y \u00e9l se quedaba platicando en el auto (la verdad no me daba oportunidad de hablar pero yo ni quer\u00eda). As\u00ed conoc\u00ed una parte \u201coculta\u201d de Carrillo Puerto y su relaci\u00f3n con tu abuelo D. Carlos R. que hasta dinero le di\u00f3 para que el ojiverde de Motul montara su propio peri\u00f3dico.<br \/>De qu\u00e9 no hablaba don Abel, con decirte Carlos que las historias de ustedes ya me las conoc\u00eda, pero me las llevar\u00e9 la tumba, y no por malas, sino por congruencia conmigo mismo. Desde luego yo tambi\u00e9n le platicaba porque ve\u00eda su inter\u00e9s. Una noche le dije: D. Abel c\u00f3mo ve esto, el Bonch (Jorge Mu\u00f1oz Men\u00e9ndez) y yo resolvimos quitarte a los de abajo la Caja de Ahorros (los de abajo eran los administradores y los de arriba los periodistas) porque no est\u00e1n cumpliendo, los trabajadores necesitan dinero y le ponen demasiadas trabas, no se dan cuenta que esa Caja est\u00e1 cumpliendo con algo que es obligaci\u00f3n del peri\u00f3dico, auxiliar econ\u00f3micamente a sus trabajadores cuando lo necesiten, mediante anticipos de sueldo o cr\u00e9ditos a corto plazo,<br \/>Jorge y yo comenzamos a hacer breves  m\u00edtines dentro del Diario lanzando mi candidatura para presidente de la Caja de Ahorros, para competir contra don Humberto C\u00e1mara, administrador y yerno de don Abel. El caso es que el d\u00eda anterior a la elecci\u00f3n me llama don Abel y me pregunta \u00bfc\u00f3mo va tu campa\u00f1a? Muy bien s\u00f3lo me falta un voto, el de usted. Jaja hasta hoy recuerdo muchas caras de aquel d\u00eda electoral. Cuando iba a comenzar la votaci\u00f3n se levant\u00f3 don Beto y dijo: por cuestiones personales yo no participo, me retiro.<br \/>Al d\u00eda siguiente cuando lleg\u00f3 don Abel a trabajar le dije: ganamos, ahora a trabajar, necesito que usted me autorice una transferencia del Diario a la Caja de Ahorros, es de un mill\u00f3n de pesos (en esa \u00e9poca no era la gran cosa) a manera de fondo revolvente para que yo disponga de dinero y comience a otorgar cr\u00e9ditos. D. Abel firm\u00f3 en seguida y Abelito me puso cara de mil demonios pero tuvo que darme el dinero. Ay, cu\u00e1ntas cosas as\u00ed no hicimos.<br \/>Bueno Carlos ya me volv\u00ed muy platicador y tu ni hablas (bendito Dios, imaginate que susto me dar\u00edas) pero un d\u00eda de estos te cuento cosas de tu pap\u00e1 que tu tal vez no supiste en su momento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lecci\u00f3n de vida<\/p>\n","protected":false},"author":1049,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16256"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1049"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16256"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16256\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31640,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16256\/revisions\/31640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}