{"id":16240,"date":"2020-07-11T00:00:00","date_gmt":"2020-07-11T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-salarios-de-los-empleados-publicos-2"},"modified":"2024-02-22T23:07:05","modified_gmt":"2024-02-23T05:07:05","slug":"los-salarios-de-los-empleados-publicos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-salarios-de-los-empleados-publicos-2","title":{"rendered":"Los salarios de los empleados p\u00fablicos"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Uuc-kib Espadas Ancona.<\/b><\/p>\n<p><b>Correo: uuc-kib@usa.net<\/b><\/p>\n<p>Como tantas cosas, la pandemia ha revivido el debate de los salarios de los empleados p\u00fablicos. El planteamiento general, a derecha, centro, izquierda, gobierno, oposici\u00f3n y abstinentes pol\u00edticos, es que \u00e9stos nunca deben ser altos. Dado que los salarios se pagan con dinero que se nos quita a todos, la parte de esa confiscaci\u00f3n que se entrega a quienes viven de los impuestos, ya que es inevitable, debe ser tan menor como sea posible. Esta forma de razonar, sin embargo, deja de lado algunos aspectos muy importantes del problema.<\/p>\n<p>Lo primero que hay que establecer, es que el dinero que el gobierno eroga en salarios se entrega a cambio de un trabajo. Desde luego se pueden encontrar ejemplos de vividores que cobran sin trabajar, personas sin capacidad a los que un pariente les dio un puesto in\u00fatil, o usufructuarios del pago de favores pol\u00edticos; pero en honor a un debate razonable hay que recordar que esas condiciones son il\u00edcitas y forman parte del gordo expediente de la impunidad en M\u00e9xico, que incluye muchas otras cosas fuera de lo laboral.<\/p>\n<p>La evidencia del trabajo de los empleados p\u00fablicos es hoy, como en otras ocasiones, abrumadora. La l\u00ednea de fuego de la lucha contra el COVID est\u00e1 formada, casi en exclusiva, por trabajadores de gobierno. Nadie puede decir que estas personas est\u00e9n cobrando un sueldo que no se merezcan, y s\u00ed muy por el contrario. En diversas circunstancias, a veces m\u00e1s y a veces menos dram\u00e1ticas, es el trabajo real de los empleados p\u00fablicos el que permite a este pa\u00eds funcionar, pura y llanamente. Distintos ej\u00e9rcitos, de maestros, de petroleros, de polic\u00edas, de electricistas y desde luego de soldados, por mencionar s\u00f3lo los m\u00e1s grandes, realizan tareas fundamentales sobre las cu\u00e1les descansa la vida diaria del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Esto no significa de ninguna manera que dentro del servicio p\u00fablico no haya actos de corrupci\u00f3n y delitos, como se denuncia ampliamente desde siempre, pero si quiere decir que hay que distinguir entre \u00e9stos y los muy diversos servicios que s\u00f3lo el Estado puede proporcionar y de hecho proporciona. Los empleados que forman parte de estas tareas, por lo tanto, tendr\u00e1n que cobrar precisamente por su trabajo, exactamente de la misma manera que lo hacen los que laboran para el sector privado. No hay raz\u00f3n para pretender que los salarios de los empleados p\u00fablicos sean menores que los otros. La poblaci\u00f3n no les est\u00e1 regalando su dinero, les est\u00e1 pagando lo que corresponde por \u00e9l, y con frecuencia, menos. Esto se hace evidente cuando un trabajo se cobra mucho mejor en la iniciativa privada que en el gobierno. Las empresas, por su propia naturaleza, no pagan nada por encima de su precio de mercado. El gobierno por el contrario, e indebidamente, suele pagar por debajo de \u00e9ste, en particular los trabajos m\u00e1s especializados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Uuc-kib Espadas Ancona.<\/p>\n","protected":false},"author":1056,"featured_media":31628,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16240"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1056"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16240"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16240\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31627,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16240\/revisions\/31627"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31628"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16240"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16240"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16240"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}